El Circuito de Madrid Jarama – RACE acogerá en noviembre de 2026 los test de pretemporada con el nuevo monoplaza GEN4 como protagonista, y volverá al calendario del Mundial en junio de 2027 con un fin de semana de doble carrera.
TEXTO: JAVIER VARELA
Madrid no esperará al futuro del automóvil: lo pondrá en pista. El Circuito de Madrid Jarama – RACE volverá a convertirse en uno de los escenarios centrales del Mundial de Fórmula E con un doble movimiento que refuerza su posición dentro del calendario internacional del campeonato eléctrico. Primero, en noviembre de 2026, será el lugar elegido para el estreno en pista del nuevo monoplaza GEN4 durante los test oficiales de pretemporada. Después, los días 26 y 27 de junio de 2027, acogerá de nuevo el Madrid E-Prix, esta vez con dos carreras en un mismo fin de semana.
La decisión, anunciada por la Federación Internacional del Automóvil (FIA) tras su Consejo Mundial de Motorsport celebrado en Macao, consolida la apuesta del campeonato por la capital española después del estreno de la categoría en el Jarama el pasado marzo, una cita que reunió a más de 30.000 espectadores y que dejó una lectura clara: Madrid quiere ocupar un lugar estable en el mapa internacional del automovilismo.
En el circuito madrileño interpretan esta continuidad como una validación del trabajo realizado. Ignacio Fernández, director del Circuito de Madrid Jarama – RACE, sostiene que el regreso de la competición supone “un respaldo al trabajo realizado durante la primera edición” y atribuye la continuidad del proyecto tanto a la respuesta del público como a la capacidad organizativa del del Circuito y del RACE, y a la colaboración institucional. A su juicio, el objetivo ahora es consolidar a Madrid como una sede permanente dentro del campeonato.

Un noviembre eléctrico
Pero el retorno no llegará solo. Antes de que arranque la temporada 2026-27, el Jarama será también el escenario del lanzamiento deportivo de una nueva etapa para la Fórmula E. Del 16 al 20 de noviembre de 2026, pilotos, fabricantes y equipos pondrán por primera vez en pista de forma oficial el GEN4, la nueva generación de monoplazas eléctricos con la que el campeonato quiere dar un salto tecnológico.
La categoría presenta el coche como el más avanzado y potente de su historia: tracción integral permanente, hasta 600 kW de potencia en modo ATTACK y una mejora significativa en eficiencia y rendimiento. Más allá de las cifras, el mensaje es estratégico: demostrar que la electrificación también puede ocupar el espacio del espectáculo y de la competición de alto nivel.
Alberto Longo, cofundador de Fórmula E, sitúa esa apuesta en clave de posicionamiento internacional. Considera que Madrid está consolidándose como “una auténtica capital del motorsport” y entiende que el Jarama encaja especialmente bien con la nueva generación de vehículos por la combinación de sectores técnicos y zonas rápidas del trazado. Para el promotor, el estreno del GEN4 en Madrid tendrá un valor simbólico añadido: será la primera vez que el conjunto del campeonato muestre públicamente sus nuevos coches antes del inicio oficial de temporada.
Prix Unleashed
El campeonato también aprovechará esta nueva etapa para modificar parte de su formato competitivo. Los fines de semana con doble cita se dividirán entre el E-Prix tradicional, con una duración aproximada de 45 minutos, y una nueva prueba sprint denominada E-Prix Unleashed, diseñada para mostrar el rendimiento del GEN4 con menos restricciones y un enfoque más orientado al espectáculo.
Desde la FIA, el responsable de Fórmula E, Pablo Martino, defiende que el Jarama ha demostrado reunir las condiciones necesarias para acompañar esa transición tecnológica. Considera que el circuito ofrece un trazado exigente y unas instalaciones capaces de absorber un momento que describe como “clave en la historia de Formula E”, al tratarse del debut colectivo del nuevo coche.
Para Madrid, el movimiento tiene una lectura que va más allá de una carrera más en el calendario. El Jarama, durante décadas asociado al automovilismo clásico y a la memoria deportiva española, mantiene su apuesta por una nueva etapa vinculada a la innovación y a la movilidad eléctrica. Y la Fórmula E parece haber decidido que ese recorrido merece, al menos, una segunda vuelta.










































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































