Madrid no vivió solo un fin de semana de motor. Vivió una semana que la proyecta definitivamente en la élite internacional del deporte, la movilidad y la innovación. Y el Real Automóvil Club de España y el Circuito de Madrid Jarama – RACE fueron protagonistas de ese impulso.
TEXTO: AUTOCLUB RACE
Madrid Capital Mundial de la Movilidad y el Motorsport 2026, impulsada por el RACE junto a instituciones como la Comunidad de Madrid, ha desplegado a lo largo del año una agenda de actividades de alcance internacional con el Circuito de Madrid Jarama-RACE como uno de sus principales escenarios. En este contexto, la cita organizada por la Fórmula E junto al Jarama y el propio RACE ha representado el colofón de una semana que ha situado a la capital como referencia global en movilidad, innovación y deporte del motor.
El arranque de la semana tuvo un tono casi cinematográfico. La Puerta del Sol, escenario habitual de la vida cotidiana madrileña, se transformó por unas horas en escaparate del automovilismo del futuro. La llegada de un monoplaza de Fórmula E, en contraste con el entorno histórico, escoltado durante su recorrido por los comisarios del Circuito, marcó el inicio de un acto que no pasó desapercibido para quienes se encontraban en el centro de la ciudad.
En ese ambiente, la presencia del piloto español Pepe Martí añadió un componente cercano, conectando el evento con la actualidad del motorsport nacional. A partir de ahí, el acto dio paso a las intervenciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; del presidente del RACE y del Senado de la FIA, Carmelo Sanz de Barros; y de representantes de la Fórmula E, que coincidieron en un mensaje claro: la oportunidad que supone para Madrid situarse en el mapa global del automovilismo, el valor del motorsport como motor de innovación y el papel de la movilidad como eje estratégico de futuro.
La semana tuvo también uno de sus momentos más destacados en la entrega de los UN Tourism Awards for Excellence in Sustainable Sports Tourism, celebrada en Madrid coincidiendo con la Fórmula E y con el apoyo de la Comunidad de Madrid. La ceremonia, que reunió a representantes de ONU Turismo, de la FIA, autoridades y líderes del sector turístico y deportivo, contó con la participación de la Secretaria General de ONU Turismo, Shaikha Al Nowais, y del Presidente del RACE y del Senado de la FIA, en nombre del presidente de la FIA, Mohammed ben Sulayem, en un acto que reflejó el alcance internacional de la cita.
Más allá de la entrega de premios, el encuentro puso el foco en el papel del deporte como motor de desarrollo turístico, innovación y colaboración público-privada. Una visión compartida por los participantes, que subrayaron cómo eventos de carácter global, como la Fórmula E, contribuyen a proyectar las ciudades en el exterior y a generar un impacto positivo en términos económicos y sociales. En este contexto, la celebración en Madrid reforzó su posicionamiento como referente internacional, en una semana en la que el deporte, la movilidad y el turismo convergieron de forma especialmente visible.
Al día siguiente, el Circuito de Madrid Jarama-RACE volvió a demostrar su condición de espacio de referencia con la celebración de Change. Accelerated. Live, un foro internacional que se celebra en cada uno de los e-Prix que se celebran en el mundo, y que reunió a líderes institucionales, empresariales y tecnológicos para debatir sobre el futuro de la movilidad. Un encuentro que refleja la esencia del Circuito madrileño: entender el motorsport como un entorno de innovación, donde las soluciones que nacen en la competición encuentran su aplicación en la vida cotidiana.
El sábado, el ePrix de Madrid
Y por fin, llegó el sábado, donde el Jarama fue el escenario de la gran cita deportiva. Con unas gradas llenas y un ambiente vibrante, el Circuito acogió una jornada en la que la competición en pista se combinó con actuaciones musicales y una amplia oferta de actividades para todos los públicos.
La presencia de Su Majestad el Rey marcó uno de los momentos más destacados de la jornada. Tras su llegada, fue recibido por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; por la ministra de Educación, Formación Profesional y Deporte, Milagros Tolón; por el consjero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, Mariano de Paco; por el consejero de Agricultura, Medio Ambiente e Interior, Carlos Novillo; por el presidente del RACE y del Senado de la FIA, Carmelo Sanz de Barros; por el presidente de la Fórmula E, Alejandro Agag; y por el CCO de Fórmula E, Alberto Longo, así como por los consejeros y directivos del RACE, y distintas autoridades, en un ambiente que reflejaba la relevancia de la cita.
El recorrido del Rey comenzó en el paddock, donde visitó algunos de los espacios más representativos del evento. Se detuvo en el box del equipo Cupra Kiro. Allí, el piloto español Pepe Martí le explicó de primera mano algunos de los detalles técnicos y deportivos de la competición, en un momento cercano que permitió visualizar la conexión entre la élite del automovilismo y el talento nacional. Después, la comitiva accedió al paddock, donde visitaron diferentes estancias como el stand de CUPRA, donde su presidente mundial, Markus Haupt, avanzó algunas de las novedades del nuevo lanzamiento de la firma, el Cupra Raval. Posteriormente, SM el Rey se paró en el stand de Porsche, donde su presidente, Tomás Villén, tuvo unos minutos para contar las novedades de la firma alemana.
A continuación, el Rey accedió a la parrilla de salida, donde asistió a la interpretación del himno nacional y vivió en directo los instantes previos al arranque de la carrera. Llegaba el momento esperado y el Rey no quiso perdérselo. Se trasladó a una terraza VIP desde la que pudo ver de cerca la salida, antes de seguir el resto de la prueba desde un espacio privilegiado que le permitió disfrutar con perspectiva del desarrollo de una carrera intensa y muy disputada.
Al término de la carrera, Felipe VI participó en la entrega de trofeos junto a Carmelo Sanz de Barros, Markus Haupt, Manuel Aviñó, presidente de la Real Federación Española de Automovilismo, e Isabel Díaz Ayuso, en una ceremonia que puso el broche institucional a la jornada.
Una jornada que resume a la perfección lo vivido durante toda la semana: un Circuito de Madrid Jarama-RACE plenamente consolidado como escenario de grandes acontecimientos internacionales, un RACE y una Fundación RACE capaces de impulsar y acompañar proyectos que sitúan a Madrid en el mapa global, y una Fórmula E que representa, como pocas competiciones, el presente y el futuro del automovilismo.
Una semana que deja un mensaje claro para todos sus socios: pertenecer al RACE es formar parte de una institución capaz de liderar proyectos internacionales, de reunir a los principales actores del sector y de situar a Madrid y a España en el centro del motor y la movilidad a nivel global.
Porque el RACE no solo acompaña la evolución de la movilidad. La impulsa.







