En la última edición del MWC de Barcelona se ha comprobado que la nueva normalidad es la inteligencia artificial aplicada a dispositivos, redes y nuevos formatos de hardware.
TEXTO: ARANTXA HERRANZ
El Mobile World Congress de Barcelona ha cerrado su edición de 2026 (la vigésima en la Ciudad Condal) con un mensaje claro: la mayor feria de la industria móvil recupera en parte su esencia primitiva, sin girar exclusivamente en torno al smartphone, y en el que la inteligencia artificial aplicada a dispositivos, redes y nuevos formatos de hardware es la nueva normalidad.
La feria ha servido también para que los grandes fabricantes chinos reforzaran su presencia en Europa, con lanzamientos de gama alta en fotografía móvil y propuestas experimentales que combinan robótica, sensores y diseño modular.
Inteligencia artificial como eje del congreso
La inteligencia artificial ha sido el hilo conductor tanto en los anuncios de dispositivos como en las presentaciones de operadores y proveedores de infraestructura.
En el plano de red, diversos actores hablaron de un tránsito hacia plataformas consideradas nativas en IA, en las que el aprendizaje automático se integra en el propio control del tráfico, el uso del espectro y la automatización de operaciones complejas. Esta aproximación se vincula con los primeros pasos hacia arquitecturas asociadas al futuro 6G, aunque los despliegues comerciales aún se sitúan a varios años vista y nadie en MWC afirmó que la gestión autónoma total de las redes vaya a ser inmediata.
Operadores europeos como Telefónica presentaron iniciativas orientadas a optimizar procesos internos mediante técnicas de computación avanzada, con proyectos que exploran el uso de tecnologías de optimización específicas para resolver problemas logísticos y operativos de alta complejidad. El objetivo de estos desarrollos es reducir costes de operación, mejorar el mantenimiento predictivo y abrir la puerta a nuevos servicios de valor añadido basados en el análisis en tiempo real de datos en el borde de la red.
En paralelo, el programa oficial del congreso incluyó sesiones específicas sobre transformación mediante IA en el sector telco, en las que se detallaron casos de uso en atención al cliente, automatización del soporte técnico y optimización de la experiencia de usuario.
Fuera del ámbito estrictamente de red, la IA apareció también en propuestas de ciberseguridad, analítica de vídeo y servicios para empresas que intentan aprovechar la infraestructura móvil como una plataforma sobre la que desplegar aplicaciones inteligentes con baja latencia.
La batalla por la cámara móvil
Pese a la IA, muchos de los grandes nombres siguen aprovechando el MWC para mostrar sus últimos avances en el terreno de los móviles, donde la fotografía móvil sigue siendo uno de los puntos de diferenciación de unas marcas frente a otras.
Así, Xiaomi ha situado su nuevo 17 Ultra y el Leica Leitzphone en el centro del escaparate. El primero es un terminal orientado a ofrecer un zoom de alta resolución y un sistema de cámara respaldado por la colaboración con Leica. Incorpora un sensor principal de 50 megapíxeles, un teleobjetivo de 200 megapíxeles y un ultra gran angular de 50 megapíxeles, junto con una cámara frontal también de 50 megapíxeles, todo ello acompañado por un procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5 y una batería de 6.000 mAh con carga rápida de 90 vatios por cable y 50 vatios inalámbrica.
El Leica Leitzphone es una versión internacional derivada del Xiaomi 17 Ultra Leica Edition que la compañía había lanzado previamente en China, aunque mantiene una pantalla de 6,9 pulgadas con tecnología OLED y frecuencia de refresco adaptativa entre 1 y 120 hercios, así como un sistema de cámaras con sensor principal de una pulgada de 50 megapíxeles, teleobjetivo de 200 megapíxeles con rango de 75 a 100 milímetros y un ultra gran angular de 50 megapíxeles. La gran diferencia estética respecto a la versión china se aprecia en el diseño de la parte trasera, con un acabado completamente negro, cambios en la orientación del logotipo de Leica y el reposicionamiento de la marca Xiaomi en el centro del dispositivo.
Una de las novedades que más atención ha generado en el segmento fotográfico es el anillo físico de Leica que rodea el módulo de cámara del Leitzphone, que permite controlar manualmente parámetros como el zoom y la exposición, en una aproximación que intenta acercar la experiencia del móvil a la de una cámara tradicional. El conjunto se complementa con modos específicos de captura que buscan replicar el aspecto de las cámaras de la marca alemana y con un kit de accesorios fotográficos que añade una empuñadura con controles físicos y batería adicional, ofrecido como complemento separado. El precio de lanzamiento comunicado para Europa se sitúa en 1.999 euros.

Honor y la irrupción del teléfono robot
Honor ha sido otra de las marcas que han logrado concentrar titulares gracias a una propuesta que combina teléfono inteligente y robótica ligera.
La firma presentó su Robot Phone, definido en su comunicación oficial como una nueva especie de smartphone que integra lo que denomina inteligencia artificial corpórea, combinando capacidades de IA con movimiento físico y un sistema de cámara montado sobre un pequeño gimbal. La compañía describe el dispositivo como un terminal capaz de ajustar su perspectiva en tiempo real, identificar sonidos, seguir el movimiento del usuario y mantener conciencia visual del entorno mediante percepción multimodal.
El elemento más llamativo es un brazo o módulo de cámara con estabilización mecánica, basado en un sistema de gimbal de cuatro grados de libertad, diseñado a partir de un micromotor propio que busca equilibrar compacidad y resistencia. Sobre este hardware, Honor ha incorporado funciones de vídeo con seguimiento inteligente de sujetos, estabilización avanzada y un sensor de 200 megapíxeles pensado para mejorar la calidad de la imagen en captura de vídeo y fotografía.
La empresa encuadra este producto en una estrategia más amplia que incluye su plan Alpha y el concepto de Augmented Human Intelligence, y lo presenta como un paso hacia dispositivos móviles más adaptativos que se relacionan con el entorno de manera física y no solo a través de pantallas o voz. En el mismo acto, Honor mostró su primer robot humanoide, orientado a escenarios como asistencia en compras, inspecciones en espacios de trabajo y acompañamiento, con la idea de aprovechar el conocimiento acumulado en smartphones y dispositivos conectados para crear robots de consumo integrados en el ecosistema de la marca.
Redes, 6G y servicios de valor añadido
Más allá de los productos de consumo, MWC 2026 ha puesto el foco en la evolución de la infraestructura de red y en cómo esta puede convertirse en una plataforma para servicios avanzados impulsados por IA.
Distintos proveedores han presentado soluciones que buscan automatizar el mantenimiento, detectar de forma temprana anomalías en el funcionamiento de la red y ajustar dinámicamente los recursos de computación y comunicaciones mediante algoritmos de aprendizaje automático integrados en el core y en el borde. Esta transición hacia lo que algunos actores denominan operaciones cognitivas se acompaña de un debate sobre la necesidad de estandarizar componentes y modelos para evitar la fragmentación de soluciones de IA dentro del ecosistema telco.
En las presentaciones dirigidas a clientes empresariales, la combinación de redes privadas 5G, computación en el borde (Edge computing) y servicios de analítica se ha planteado como base para casos de uso que van desde vídeo analítico en tiempo real a automatización industrial o logística. Compañías centradas en vídeo y servicios gestionados señalan que, a medida que la infraestructura adopta capacidades nativas de IA y se distribuye hacia el borde, los operadores pueden integrar análisis de vídeo basados en IA como parte de su catálogo estándar de servicios, en lugar de tratarlos como soluciones aisladas.
Así pues, y aunque el smartphone sigue siendo la puerta de entrada visual del congreso, ya no monopoliza el discurso, desplazado hacia una visión de la conectividad como plataforma donde confluyen infraestructuras inteligentes, servicios empresariales, nuevas interfaces físicas y un uso intensivo de la inteligencia artificial.






































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































