Alergia y conducir

En España, más de 8 millones de personas sufren algún tipo de alergia, según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC). Es decir, en torno a un 20 por ciento de la población, cifra que va en aumento cada temporada y que en unos pocos años afectará al 50 por ciento de la población mundial, según apuntan algunos estudios.

Irritación de ojos, congestión nasal, picores en la piel, estornudos, picor de garganta, problemas respiratorios, etc. son los síntomas más frecuentes de los alérgicos. Molestias que, sin duda, afectan a la conducción. Hay estudios que alertan de que el riesgo de sufrir un accidente de tráfico aumenta en un 30% con conductores alérgicos. La Dirección General de Tráfico también pone sobre aviso; y es que estornudar durante cinco segundos seguidos mientras se conduce a 90 kilómetros por hora implica dejar de prestar atención a la carretera durante más de 125 metros.

Una crisis de estornudos va asociada generalmente a lagrimeo de ojos, por lo que, en caso de circular a 100 km/h, la distancia recorrida sin mirar a la carretera puede alcanzar los 140 metros. Si el tiempo estornudando se mantiene durante diez segundos, la distancia se duplica.

Las alergias no sólo afectan durante la primavera

En primavera, cuando la mayoría de flores y plantas están en plena polinización, se registra el mayor nivel de polen en el aire. Es un período crítico para los que padecen alergia aunque no el único, ya que también hay muchos alérgicos a plantas que polinizan en otras épocas del año, por lo que la alergia no es un problema solo de los meses de marzo, abril, mayo y junio. En cualquier caso, los alérgicos siempre agradecerán una primavera fresca y lluviosa, porque los síntomas serán más reducidos. En este enlace de la SEAIC puedes consultar la concentración de pólenes en España según zona geográfica.

Las gramíneas son las hierbas que más polen alérgico desprenden, y muchas de estas hierbas crecen en los bordes de las carreteras, además de en campos de cultivo, descampados o praderas. Además de las muchas plantas que florecen en primavera, hay que prestar especial atención al abedul y al fresno en abril y al roble en mayo. Verano es la época en la que florecen muchas hierbas, especialmente los cereales, mientras que en invierno las más problemáticas para los alérgicos son el chopo, el avellano y el enebro.

El problema de los antihistamínicos en la conducción

Para muchos conductores, los síntomas que les provoca la alergia son tales que necesitan recurrir a un tratamiento para poder aliviarlos y, si es posible, eliminarlos. Y es que el lagrimeo, los estornudos o los picores pueden derivar en problemas más graves y que suponen un importante deterioro de la calidad de vida, nos referimos a problemas respiratorios, a la fatiga, el asma o, incluso la depresión y la ansiedad.

Para estos conductores alérgicos, el tratamiento consiste en tomar antihistamínicos, un tipo de medicamento con importantes efectos secundarios que influyen en la conducción. El principal es la somnolencia pero también provoca mareos, visión borrosa, náuseas, descoordinación, ansiedad, sequedad de boca, tos, dolor de cabeza o palpitaciones. Si necesitas tomarlos y eres conductor deberás avisar a tu médico para que te recete los más adecuados.

En cualquier caso siempre es aconsejable evitar conducir cuando estamos en tratamiento médico y siempre que los síntomas de la alergia pongan en peligro nuestra seguridad durante la conducción.

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