Alergia y conducir

En España, más de 8 millones de personas sufren algún tipo de alergia, según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC). Los síntomas de la alergia pueden producir en la conducción una situación de riesgo que puede derivar desde un despiste sin consecuencias hasta un accidente de tráfico. Pero no son los únicos, también puede resultar peligroso conducir con gripe o incluso con un simple resfriado porque tus capacidades sensitivas se ven mermadas ante estas enfermedades.

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La gripe, el resfriado y las alergias, ¿afectan a la conducción?

Conducir con alergia, la gripe o un resfriado implica que en algún momento durante la conducción va a haber una disminución de la atención en la carretera, sobre todo cuando el pico de alergia llegan con los síntomas de las alergias respiratoriosas que pueden producir estornudos, lagrimeo y tos de forma casi constante.

En esa situación, el cuerpo reacciona de forma natural: en los estornudos, los ojos se cierran momentáneamente por lo que vas a perder la atención de la carretera durante unos segundos. La Dirección General de Tráfico pone como referencia la siguiente situación: estornudar durante cinco segundos seguidos mientras se conduce a 90 kilómetros por hora implica dejar de prestar atención a la carretera durante más de 125 metros.

Una crisis de estornudos va asociada generalmente al lagrimeo de ojos, por lo que, en caso de circular a 100 km/h, la distancia recorrida sin mirar a la carretera puede alcanzar los 140 metros. Si el tiempo estornudando se mantiene durante diez segundos, la distancia se duplica.

Cómo diferenciar la alergia de un catarro o del COVID

Los síntomas que hemos mencionado anteriormente pueden ser parecidos a los que aparecen en infecciones virales como los catarros. Veamos sus diferencias:

  • Catarros: no suelen producir conjuntivitis y pueden presentar fiebre y tos con expectoración.
  • Alergia: casi siempre hay conjuntivitis (los ojos pican y se enrojecen), hay tos seca, no hay fiebre y suele aparecer también la fatiga al no poder respirar bien por las noches.

Además de esta diferencia, en tiempos de coronavirus el Ministerio de Sanidad también ha publicado un documento para que sepas diferenciar entre una afección y otra.

¿Cuáles son los síntomas que la alergia puede producir en la conducción?

La alergia no afecta a todos por igual, depende en gran medida de la zona de residencia –si es más o menos húmeda-, del tipo de polen al que se es sensible y de la época en la que las plantas a las que uno es alérgico polinizan. Es importante reconocer bien cuándo puedes tener alergia y qué peligros conlleva padecerla mientras conduces. Los síntomas más comunes son los que mostramos a continuación en la siguiente imagen:

¿Qué plantas afectan más a los alérgicos y en qué época del año?

En primavera, cuando la mayoría de flores y plantas están en plena polinización, se registra el mayor nivel de polen en el aire. Es un período crítico para los que padecen alergia, aunque no es el único, ya que también hay muchos alérgicos a plantas que polinizan en otras épocas del año, por lo que la alergia no es un problema solo de los meses de marzo, abril, mayo y junio. En cualquier caso, los alérgicos siempre agradecerán una primavera fresca y lluviosa, porque los síntomas serán más reducidos.

Las gramíneas son las hierbas que más polen alergénico desprenden, y muchas de estas hierbas crecen en los bordes de las carreteras, además de en campos de cultivo, descampados o praderas. Además de las muchas plantas que florecen en primavera, hay que prestar especial atención al abedul y al fresno en abril, y al roble en mayo. El verano es la época en la que florecen muchas hierbas, especialmente los cereales, mientras que en invierno las más problemáticas para los alérgicos son el chopo, el avellano y el enebro.

Si padeces una alergia respiratoria, ¿qué debes tener en cuenta?

La alergia respiratoria es una afección que no tiene cura, pero sí puedes tomar una serie de medidas preventivas para reducir los síntomas en la medida de lo posible y aumentar tu seguridad al volante.

  • En caso de padecer una alergia respiratoria no es conveniente conducir con las ventanillas abiertas: para combatir el calor es preferible conectar el aire acondicionado o el sistema de climatización, ya que te permitirá respirar un aire más limpio.
  • Limpia bien cualquier rincón del coche: que no haya polvo en las salidas de ventilación. Limpia con frecuencia los cristales, el salpicadero, las guarniciones de las puertas, la tapicería de los asientos, las moquetas y el techo.
  • Es aconsejable que utilices productos específicos que se ofrecen en tiendas especializadas del automóvil y una aspiradora con filtro de agua para que la atmósfera del habitáculo sea más saludable. Un habitáculo limpio es clave para reducir los efectos de las alergias. En esta información te explicamos cómo desinfectar tu coche.
  • Si viajas con perros y gatos dentro del vehículo, ten en cuenta que su pelo suele ser bastante alergénico.
  • Utiliza los filtros HEPA para filtrar mejor el aire: son capaces de neutralizar mucho mejor los alérgenos. Dependiendo del volumen de polen, de la climatología y de lo que uses el vehículo, tendrás que sustituirlo cada seis o doce meses.
  • La concentración de polen no es la misma a lo largo del día. Los momentos más sensibles coinciden con la salida y puesta de sol por lo que es recomendable que evites conducir un vehículo al amanecer o al atardecer.
  • Unas gafas de sol homologadas serán unas grandes aliadas para los conductores alérgicos, ya que sus ojos son mucho más sensibles a la luz y así reducirán el lagrimeo.

Si padeces una alergia respiratoria debes tener en cuenta que no puedes automedicarte con antihistamínicos

Además de todos los consejos anteriores, los médicos te pueden recetar los antihistamínicos que menos efectos secundarios tengan para la conducción, que son los de última generación (los que menos somnolencia producen). Los medicamentos que afectan a la conducción tienen un pictograma que indica que no se debe conducir mientras se toman.

Es fundamental que no te automediques porque los antihistamínicos tienen importantes efectos secundarios que influyen en la conducción. El principal es la somnolencia pero también provocan mareos, visión borrosa, náuseas, descoordinación, ansiedad, sequedad de boca, tos, dolor de cabeza o palpitaciones.

Si vas a realizar un viaje, sería conveniente adelantar el tratamiento unos días con la supervisión de un médico, que debe conocer esta circunstancia. Los primeros días, hasta que el organismo se adapta al tratamiento, los efectos sedantes son más evidentes.

Por supuesto, por tu seguridad al volante, nada de alcohol, y menos si tomas antihistamínicos, ya que agudizará los efectos sedantes de estos medicamentos.

Y ante una sintomatología muy intensa valora la posibilidad de dejar el coche aparcado y optar por otro método de transporte para llegar a tu destino. En la web de la Sociedad Española de Aerobiología se pueden consultar los niveles de polen cada día, y en qué zonas de la geografía española existe una mayor concentración. También hay aplicaciones que te permiten hacer esta consulta desde el teléfono móvil antes de subir a tu coche.

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