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10/11/2016

Amaxofobia o el miedo a conducir

Amaxofobia o el miedo a conducir

amaxofobia

Conducir puede ser divertido para unos pero muy estresante para otros. Hay conductores que sufren ansiedad o incluso ataques de pánico cuando se ponen al volante o piensan que tienen que hacerlo. Es lo que se conoce como amaxofobia o ‘fobia a conducir’. La sufren cerca del 30% de los conductores en España, la mayoría mujeres, de los cuales, un 12% se verían incapaces de conducir.

¿Cuáles son los síntomas de la amaxofobia?

Te pones nervioso, te entra ansiedad, sientes que no puedes respirar, te sudan las manos, aumenta el ritmo de las palpitaciones, te tiemblan los brazos y las piernas o tienes dolores musculares. Sientes miedo y te ves incapaz de afrontar la conducción. Quizás porque has pasado por la experiencia de un accidente de tráfico, porque eres un conductor novel con inseguridades y no te ves preparado para conducir tú solo, porque sientes que vas perdiendo facultades según pasan los años o tal vez porque con el carnet en la mano no has conducido con frecuencia y ahora quieres hacerlo.

En general los afectados se pueden clasificar en tres grupos: los que abandonan la conducción tras los dos primeros años con el carnet de conducir; los conductores habituales con experiencia y que empiezan a sentir ansiedad; y los conductores que han sufrido alguna experiencia traumática.

En todos ellos se pueden encontrar factores que predisponen a la amaxofobia. Suelen ser personas perfeccionistas, con pensamientos rígidos y negativos, y una percepción errónea de estímulos que les lleva a percibir el tráfico como una amenaza. Pero también se caracterizan por tener baja autoestima, estrés laboral o personal, ansiedad generalizada, fobia social y terminan por verse incapaces de llevar a cabo la tarea de conducir.

¿Por qué llega el pánico cuando se conduce?

Cierto es que conducir no es una tarea fácil. Hay que estar 100% concentrado para poder hacerlo con seguridad. Ten en cuenta que al mismo tiempo que manejamos el volante, pedales y mandos, hay que estar pendiente de lo que ocurre a nuestro alrededor, es decir, hay que mirar continuamente por los espejos retrovisores, estar pendiente de las señales de tráfico, de la velocidad a la que circulamos…Y la cosa se puede complicar si, además de esta necesaria concentración, debemos circular por la noche o con circunstancias meteorológicas adversas, reduciendo mucho la visibilidad.

Este miedo a conducir difiere según las personas. A algunas el pánico les llega cuando conducen de noche, a otras cuando lo hacen por autovías o autopistas porque se ven encerrados y no pueden huir, a otras se lo provoca el hecho de ir solos en el coche… Pero también hay quien evita conducir por carreteras desconocidas, por viaductos, puentes o túneles.

¿Cómo puedo superar la amaxofobia?

En cualquier caso, lo importante es identificar el problema y querer superarlo. Para ello nada mejor que ponerse en manos de especialistas y seguir un tratamiento para superar la amaxofobia. Un primer paso que ayuda mucho es realizar un curso de perfeccionamiento de la conducción ya que te enseñan a enfrentarte a situaciones de emergencia y experimentarás en un lugar seguro, por ejemplo, una frenada a fondo o un subviraje o sobreviraje, y aprenderás a reaccionar de la mejor manera. Con este tipo de cursos mejorarás tu técnica al volante pero también aumentarán tu autoestima y tu confianza.

Si aún así sigues sin superar la fobia a la conducción, acude a un especialista, ya que gracias a técnicas de relajación y terapia con psicólogos podrás volver a disfrutar de la libertad que te da conducir sin miedos.
El tratamiento para superar el miedo a conducir busca como objetivo que el conductor se vaya enfrentando progresivamente a las situaciones del tráfico que le ocasionan ese temor, como puede ser la conducción nocturna, con mucho tráfico, en autopistas…

En una primera fase los especialistas tratarán de que el afectado identifique su fobia a conducir, la analice y detecte los pensamientos catastrofistas. A continuación, se enseñan técnicas para controlar la ansiedad para, a continuación, tratar de reproducir situaciones de miedo mediante ejercicios donde poner en práctica todo lo aprendido. Una técnica que se utiliza, por ejemplo, es hacer frente a la situación sustituyendo los pensamientos negativos por otros alternativos más realistas.

En la última fase del tratamiento es cuando el conductor con amoxofobia se enfrenta al tráfico real, bien con su propio coche o con el del centro especialista que imparte el curso. Primero lo hará acompañado por el instructor y/o psicólogo y después seguido de los especialistas en otro vehículo.

Bien porque has sufrido alguna experiencia negativa al volante o porque hace años que no conduces, debes saber que la amaxofobia se puede curar. Sólo es cuestión de identificar el problema y querer solucionarlo.

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