El neumático nos une a la carretera, su mantenimiento es de vital importancia.

  • Mantener la presión según las especificaciones del fabricante.

  • Desechar los neumáticos gastados excesivamente, respetando la información de los indicadores de desgaste.

  • Revisar periódicamente el desgaste desigual del neumático, sobre todo los direccionales. Un desgaste desigual se puede producir por presión inadecuada (los dos bordes externos de la banda de rodadura, o el centro) o por una alineación incorrecta de las ruedas (desgaste por un solo borde de la banda de rodadura). También el mal estado de la suspensión puede dar lugar a desgastes irregulares.

  • Comprobar la presión regularmente cada 15 días. La comprobación debe hacerse con un manómetro de calidad debidamente calibrado, preferiblemente de uso propio. Bastantes manómetros de estaciones de servicio en la ruta proporcionan datos falseados.

  • Hacer la comprobación de presión cuando el neumático esté frío, es decir, antes de empezar a rodar.

  • Revisar posibles fugas de aire por las válvulas. El tapón de la válvula constituye un elemento de estanqueidad, por lo que su uso es imprescindible.

  • No rebasar los límites de velocidad y de carga establecidos por el fabricante del coche o por el fabricante del neumático, ya que la velocidad y sobrecarga influyen también sobre el calentamiento.

  • No olvidar revisar la presión de la rueda de repuesto.

  • Evitar el montaje sobre el mismo eje de neumáticos de marca o especificaciones diferentes.

  • Rotar los neumáticos según se vayan observando diferencias de desgaste entre el eje trasero y el delantero. No rote los neumáticos en diagonal ya que se invertiría el sentido de giro provocando tensiones opuestas a las soportadas hasta el momento, lo que puede producir un rápido deterioro del neumático.

  • Revisar visual y periódicamente el estado de las llantas, por la parte interior también, para detectar desperfectos peligrosos.

  • Evitar rozaduras o golpes contra bordillos u otros obstáculos. Se pueden ocasionar daños internos no visibles. Si presenta una hernia en el flanco debe sustituirse cuanto antes.

  • Los neumáticos envejecen. Con el tiempo el caucho se endurece y pierde sus propiedades originales de elasticidad y adherencia, por lo que aunque la banda de rodadura no se hubiera gastado conviene cambiarlos entre los cuatro y seis años.

  • Para revisar la presión de los neumáticos debemos tener en cuenta los siguientes consejos:
    – Consultar las especificaciones técnicas del vehículo y neumático.
    – Verificar la presión con el neumático en frío, lo que significa rodar menos de 3 Km. a poca velocidad.
    – Consultar los indicadores de presión, que puede encontrarse por lo general en:

    • El manual del vehículo.

    • El marco de la puerta del conductor.

    • En la puerta de la guantera.

    • El interior de la tapa de la gasolina.

  • Cerciorarse del correcto estado del manómetro de presión.

  • Revisar la presión cada 2.000 kilómetros, un mes o ante un viaje largo.

  • Colocar siempre el tapón de la válvula, imprescindible para asegurar la hermetidad del neumático.

  • Verificar también la presión de la rueda de repuesto, que debe ser igual a la presión más alta de las recomendadas.

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