aquaplaning

El aquaplaning es muy peligroso si vas conduciendo, porque puede hacer que pierdas el control del vehículo. Es una situación en la que, ante una capa gruesa de agua, las ruedas pierden agarre, flotan y dejan de contactar con el asfalto. Es aquí cuando no podrás manejar tu coche o tu moto porque es muy difícil frenar y girar en esta situación.

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¿Por qué se produce el aquaplaning?

Ernesto Nava, director de la Escuela RACE de Conducción, define el aquaplaning como la película de agua que se forma entre el neumático y el asfalto que puede provocar la falta de control del vehículo.

El aquaplaning lo pueden producir varios factores:

  • Exceso de acumulación de agua: las típicas balsas que te puedes encontrar en el asfalto.
  • Ir a alta velocidad con el asfalto mojado: A velocidad baja, los neumáticos golpean el agua acumulada y la cortan. Es decir, son capaces de evacuarla correctamente, manteniéndose en contacto con la calzada. Si circulas a velocidad alta, el agua se acumula bajo los neumáticos y, si la velocidad es muy elevada, el agua acaba elevando los neumáticos de la superficie de la carretera porque no les da tiempo a evacuar el agua.
  • El mal drenaje de la carretera: Una mala conservación del pavimento afecta a la seguridad de los usuarios. El drenaje inadecuado de la calle o carretera es una de las causas que provoca que el agua no se filtre, por lo que se deposita en la calzada favoreciendo el aquaplaning.
  • El diseño del dibujo del neumático, que puede ayudar a canalizar mejor o peor el agua.
  • La profundidad del dibujo: si el neumático está desgastado, la evacuación será menos efectiva (la legal es de 1,6 mm pero la recomendación es que la profundidad esté por encima de los 2 mm).
  • La presión del neumático: tanto por presión excesiva como por debajo de lo que recomienda el fabricante (sobre todo ésta) puede ser peligroso.
  • Si el agua se combina con aceite, suciedad y sal, su densidad aumenta y hay más riesgo de patinar.
  • El peso del vehículo: cuanto más ligero, más riesgo.

Las motos también pueden sufrir aquaplaning

La teoría del aquaplaning es la misma tanto para las motos como para los coches. La diferencia es que mientras estos últimos tienen una base de cuatro ruedas, la moto sólo tiene una delantera y otra trasera.

Si sufres aquaplaning con la moto será mucho más difícil de controlar, ya que perderás el equilibrio y tienes el riesgo añadido de caerte. La mejor forma de evitar el aquaplaning con la moto es reducir la velocidad antes de entrar a un charco (nunca acciones el freno mientras lo pasas).

Cómo evitar el aquaplaning

Notarás que estás sufriendo aquaplaning cuando notes un frenazo del coche y las ruedas empiecen a patinar. En ese caso:

  • No des volantazos. Aunque estés sufriendo aquaplaning y la dirección no te obedezca, lo peligroso viene luego, cuando las ruedas vuelven a tener agarre. Si tienes el volante girado cuando esto sucede, el coche no seguirá recto, con el riesgo que esto supone.
  • Levanta el pie o la mano del acelerador.
  • Pon la dirección recta.
  • Sin frenar, sujetar con fuerza el volante o el manillar hasta que los neumáticos consigan adherencia saliendo de la zona con agua.

Si consigues salir del charco con las ruedas rectas podrás evitar el accidente; de lo contrario, lo más probable es que se produzca un sobreviraje o un subviraje.

La mayor probabilidad de sufrir un aquaplaning es conduciendo con lluvia o con una metereología adversa. Puedes prevenirlo circulando con neumáticos en buen estado y haciéndolo a una velocidad adecuada. Conduce siempre con la mirada fijada en el fondo, nunca a pocos metros de tu capó. De esta forma, podrás observar si tienes una balsa de agua delante y así poder reducir la velocidad antes de entrar en ella.

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