De forma resumida, un híbrido convencional no necesita enchufarse para recargar la batería, mientras que un híbrido enchufable sí requiere una conexión a la red eléctrica para aprovechar todo su potencial eléctrico. A partir de ahí, cambian muchos aspectos como el consumo, la etiqueta ambiental, o el coste inicial.
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A la hora de comprar un coche eficiente, muchos conductores dudan entre un híbrido y un híbrido enchufable. Aunque ambos combinan un motor térmico y otro eléctrico, existen diferencias importantes en la autonomía, la forma de carga, el precio y el uso diario. Entender la diferencia entre híbrido e híbrido enchufable es clave para elegir el modelo que mejor se adapta a cada conductor.
Definiciones de coche híbrido y coche híbrido enchufable
Si estás pensando en adquirir un nuevo vehículo híbrido aprovechando las ayudas del Plan Auto 2030, a continuación definimos en qué consiste cada tipo:
- El coche híbrido (HEV): tiene un motor de combustión, por lo general de gasolina, que se combina con un motor eléctrico, que es el encargado de recargar la batería del coche con la ayuda de la frenada regenerativa. La batería se recarga sin que el coche se enchufe a la red eléctrica.
- El coche híbrido enchufable (PHEV): es lo mismo que el coche híbrido con la diferencia de que esta vez la batería sí que se puede recargar enchufándola a la red eléctrica, al igual que ocurre con los coches 100% eléctricos. Su batería es de mayor capacidad que los híbridos normales y, por tanto, ofrecen un nivel de autonomía eléctrica mayor.
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¿Qué es mejor: un híbrido o un híbrido enchufable?
La respuesta depende principalmente del uso que se le vaya a dar al vehículo. No existe una opción mejor que otra, sino una más adecuada según el tipo de trayecto, la posibilidad de carga y el presupuesto. En la siguiente tabla hacemos una comparación entre el híbrido y el híbrido enchufable para ayudarte a decidir cuál te conviene más.
Tipo de carga
Se recarga automáticamente
Necesita enchufarse
Tamaño de la batería
Pequeño
Mucho más grande
Autonomía en modo eléctrico
Muy limitada: entre 2 y 5 kilómetros
Entre 40 y 100 km
Consumo
Bajo en ciudad
Algo más que el híbrido por el mayor peso de las baterías
Etiqueta ambiental
ECO
0
Precio de compra
Más económico
Más caro que el híbrido convencional
Peso del vehículo
Menor que el enchufable
Mayor que el convencional debido a la mayor capacidad de la batería
Uso ideal
Ciudad y trayectos mixtos
Uso diario tanto en ciudad como en carretera realizando recargas frecuentes
Dependencia de la carga
No depende de un enchufe
Es muy recomendable tener un cargador en casa
La principal diferencia entre un coche híbrido y un híbrido enchufable está en la batería y en la capacidad de circular en modo eléctrico. Los híbridos convencionales cuentan con baterías pequeñas que se recargan mediante frenadas regenerativas y el propio motor térmico. Esto les permite reducir consumos, especialmente en ciudad, pero no recorrer grandes distancias solo con la electricidad acumulada en la batería.
En cambio, los híbridos enchufables incluyen baterías de mayor tamaño que sí permiten realizar trayectos completos en modo eléctrico. Dependiendo del modelo, pueden recorrer entre 40 y 100 kilómetros sin consumir gasolina. Eso sí, para aprovechar esta ventaja es necesario recargar el coche de forma habitual.
Otra diferencia importante entre el híbrido convencional y el enchufable es la etiqueta medioambiental de la DGT. Los híbridos convencionales tienen asignada la etiqueta ECO, mientras que los enchufables obtienen la etiqueta 0. Esto implica ciertas ventajas en las zonas de bajas emisiones, en el estacionamiento regulado de las ciudades o algunos beneficios fiscales en las ciudades que así lo tengan contemplado.
El precio también cambia considerablemente. Un híbrido convencional suele ser más asequible tanto en la compra como en el mantenimiento. Por su parte, el híbrido enchufable tiene un coste inicial más elevado debido a la batería y al sistema eléctrico más complejo. Sin embargo, puede compensarse en parte gracias al ahorro en combustible y a las subvenciones disponibles.
Actualmente existen diferentes programas de incentivo y ayudas públicas para reducir el coste de compra de vehículos electrificados. Puedes consultar en el siguiente enlace más información sobre las ayudas para comprar un coche eléctrico o híbrido en España.
En definitiva, la decisión de compra entre un híbrido y un híbrido enchufable va a depender, sobre todo, del uso que se haga del vehículo. Para conductores urbanos que no quieran preocuparse por cargar el coche, el híbrido convencional sigue siendo una opción eficiente y práctica. En cambio, quienes puedan cargar el vehículo a diario y quieran reducir al máximo el consumo encontrarán más ventajas en el híbrido enchufable.
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