Coche parado, mantenimiento batería
**Desde el RACE queremos recordar que, mientras sea vigente el estado de alarma, sólo se debe usar el vehículo en aquellos casos dispuestos en el Real Decreto, y que la recomendación general es quedarse en casa. Estos consejos, a día de hoy, están recomendados sólo para las personas que tengan el vehículo dentro de su domicilio, y principalmente encaminados a cómo actuar cuando se levanten estas medidas restrictivas.

A veces las situaciones inesperadas nos obligan a dejar el coche aparcado durante varias semanas, o incluso meses. Antes de volver a utilizarlo, es recomendable hacer una revisión para comprobar que nuestro vehículo está en buen estado y que lo podemos volver a utilizar sin problemas.

Que un coche haya estado parado durante varias semanas o meses no es precisamente recomendable y, a nivel mecánico, es posible que le haya pasado factura. A continuación, Juan Manuel García Llorente, formador técnico del RACE para toda la red de proveedores, nos explica qué elementos debemos tener en cuenta y revisar antes de volver a conducir nuestro vehículo.

Las baterías: uno de los elementos que más sufre el parón

Cuando nuestro querido compañero de viajes va a estar sin rodar más de 10-15 días, es lógico que lo primero que se nos pase por la cabeza es desconectar la batería. Es uno de los elementos mecánicos que más sufre a medio plazo si no movemos nuestro vehículo y es una pieza fundamental para que nuestro coche funcione, ya que de ella depende el motor de arranque, un componente básico para que el motor vuelva a la vida.

Lo lógico es que desconectemos la batería antes de dejar el coche (con desconectar el borne negativo, el de color negro, es suficiente) si no vamos a tocarlo en unas dos o más semanas. Pero cuidado: no siempre debes desconectarla, solo si tu coche tiene más de cinco años. Si tiene menos, te puedes encontrar con que la centralita se haya desconfigurado. Incluso hay algunos vehículos modernos en los que, aunque desconectemos la batería, es posible que tampoco arranquen. En tal caso, lo recomendable, es que llames a tu servicio de asistencia, ya que ellos están preparados para ayudarte en cualquier situación.

Cuando vuelvas a arrancar el motor tras estar más de una semana parado, no fuerces la llave ni estés más de varios segundos accionando el motor de arranque, o acabarás gastando la energía que queda en la batería. Si al coche le cuesta arrancar, siempre puedes pedir a alguien que te ayude a encender el coche con el suyo, conectando tu batería a la suya a través de las pinzas de arranque. Esta antigua práctica solo vale con los coches más antiguos.

Con los nuevos vehículos puede haber un problema eléctrico que puede desconfigurar el coche, por lo que lo más aconsejable es que llames a tu seguro para que ellos te arranquen el coche con el equipo adecuado.

Una vez que hayas arrancado la batería, no vale con que estés cinco minutos y luego apagues el motor. Es aconsejable estar al menos 15 minutos con el motor funcionando entre las 1.500 y las 2.000 rpm (no vale con que el motor esté al ralentí). Esto es así porque el alternador, que es el aparato que genera la energía en el coche, necesita un rendimiento del motor mínimo para que pueda almacenar esa electricidad sobrante en la batería. Por eso, no es recomendable que enciendas menos tiempo el coche. Si no, lo único que harás será seguir gastando la batería que tenías cuando dejaste el coche parado.

Los neumáticos van perdiendo presión con el tiempo

Los neumáticos de nuestros coches poco a poco se van desinflando así que, cuando vayamos a coger nuestro vehículo, lo primero que debemos hacer es comprobar la presión de las ruedas que nos recomienda el fabricante (no olvidemos comprobar también la rueda de repuesto). Recuerda que con una presión baja nuestro coche no solo consumirá más sino que tendrá más probabilidades de que sufra algún pinchazo.

Hay quien dice que cuando dejamos el coche parado es recomendable colocar nuestro coche sobre unas cuñas para que los neumáticos no sufran y se acaben deformando al estar tanto tiempo aguantando el peso. Sin embargo, esto es solo si nuestro coche está cerca de un año o más sin moverse. Si no, este efecto es poco probable que pase, a no ser que las gomas tengan mucho tiempo y estén cristalizadas. En ese caso, puede ocurrir. Pero si cuando aparcaste el coche las ruedas estaban bien, no van a sufrir, a lo sumo perderán presión.

Revisa los líquidos y sus niveles: son fundamentales para que el vehículo siga siendo seguro

En un coche con un motor de combustión nos podemos encontrar aceite, líquido refrigerante, líquido de frenos o incluso líquido limpiaparabrisas. Todos ellos son importantes y realizan su función, por lo que deben estar en los niveles que recomienda el fabricante: en el caso del aceite servirá para que el motor funcione perfectamente y sus piezas estén lubricadas, el refrigerante permitirá que el motor no sobrepase la temperatura correcta de funcionamiento, el líquido de frenos nos permitirá ejercer la presión correcta entre las pastillas y los discos de freno, y el líquido limpiaparabrisas siempre nos ayudará a ver mejor.

Si comprobamos en frío a través de la varilla del motor que no hay suficiente aceite, debemos echar el producto que le corresponda. Para saber cuál tenemos que echar, siempre podemos consultar en las facturas del taller qué tipo han echado anteriormente. Si no, en el manual nos viene también el tipo de aceite que lleva, aunque los fabricantes suelen indicarlo con un código que no siempre es fácil de entender. En el RACE desde el servicio de asistencia te pueden indicar qué aceite debes echar según ese código.

También abriendo el capó podremos comprobar el líquido de frenos y el nivel de refrigerante
que tenemos. Recuerda que este último está formado por agua destilada así que si falta siempre puedes rellenar un poco con este líquido.

No apures el depósito y echa gasolina cuando vuelvas a coger el coche

Cuando nuestro coche no se ha movido en un tiempo, pueden aparecer en el depósito de gasolina unos posos, que son impurezas que traen la gasolina. Además ésta, con el paso del tiempo, se puede ir evaporando dentro del depósito. De ahí que se recomiende dejar el depósito medio lleno, para que cuando vayamos a arrancar el coche, no estemos en reserva y el carburante que utilicemos esté lleno de esas impurezas.

Lo recomendable es que vayas a la gasolinera y llenes con algún litro más el depósito. Así, esa gasolina que entre al motor estará en perfectas condiciones y tendrá sus propiedades, algo que se puede ir perdiendo (sobre todo en los vehículos más antiguos) si no movemos el coche.

Otros elementos a tener en cuenta

Es importante considerar que los coches están hechos para que de vez en cuando se pongan en funcionamiento. Si no se mueven, el corazón de la máquina se puede dañar. Por eso, cuando vayas a utilizar el coche, debes dejar que el motor, una vez arrancado, vuelva a lubricarse dejando que pase el aceite por todo sus componentes. Por eso, procura no acelerar con contundencia durante los primeros minutos hasta que el propulsor se haya calentado. También observa si se calienta en exceso tras este tiempo y empieza a funcionar el ventilador. Esto puede indicar que hay alguna fuga del líquido refrigerante y esto podría ser una avería grave.

Como consejo, también te recomendamos que laves el coche, sobre todo si ha estado aparcado en la calle. Por un lado, los pájaros se pueden haber vengado con sus deposiciones sobre la carrocería. Si estás a tiempo, es mejor quitarlas cuanto antes o si no la pintura se habrá estropeado. Además, el lavado ayudará a que revisemos si el coche tiene alguna imperfección u oxidación: procura limpiar las escobillas del limpiaparabrisas ya que pueden haber acumulado suciedad e incluso podrían rayar el cristal.

El principal consejo de nuestro experto del RACE, Juan Manuel García Llorente, es que no dejemos las cosas para el último momento: si sabemos que necesitaremos el coche un día y lo hemos tenido inutilizado, es mejor encenderlo unos días antes y comprobar que todo va bien. Si no, tendremos tiempo para llamar al taller y que nos arreglen lo que haga falta. El RACE tiene un servicio llamado Eurekar con el que te recomendarán los mejores talleres, te acompañarán durante el servicio e incluso te darán prioridad de reparación sobre otros usuarios que no formen parte del club.

Para sentirte amparado ante cualquier imprevisto, cuenta con la asistencia en carretera del RACE.
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