El mantenimiento del coche es mucho más que una revisión puntual antes de un viaje largo. Mantener el vehículo en buen estado ayuda a prevenir averías costosas, mejora la seguridad al volante y evita consumos excesivos o problemas mecánicos inesperados. Además, un correcto mantenimiento del vehículo permite alargar su vida y conserva mejor su valor.

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Muchas averías graves comienzan con pequeños fallos que podrían haberse detectado a tiempo mediante un adecuado mantenimiento del vehículo. Revisar periódicamente determinados elementos es clave para evitar imprevistos y gastos innecesarios.

Entre los principales aspectos que debes tener en cuenta en el mantenimiento del coche destacan:

  • Revisar los niveles de aceite y otros líquidos.
  • Comprobar el estado de los neumáticos.
  • Vigilar los frenos y la suspensión.
  • Revisar la batería y el sistema eléctrico.
  • Sustituir los filtros cuando corresponda.
  • Controlar las correas y otros elementos mecánicos.
  • Verificar las luces y los limpiaparabrisas.
  • Pasar las revisiones recomendadas por el fabricante cuando tocan, sin alargarlas en el tiempo.

Año tras año, en el RACE hacemos un Barómetro de Averías para conocer qué piezas de los coches de nuestros Socios sufren un desgaste mayor y cuáles pueden dar problemas si no se hace un mantenimiento preventivo adecuado. Te explicamos los elementos a los que debes prestar especial atención.

Comprueba el estado de la batería

Las baterías son las protagonistas de las averías en la carretera. Cuando llegan al final de su vida útil impiden que el motor de arranque pueda hacer funcionar el motor. Es la principal responsable de que un día te encuentres con que el coche no se puede poner en marcha mientras escuchas un claqueteo constante y ves las luces parpadeando.

Ten en cuenta que una batería de coche suele durar entre 3 y 5 años, según el uso que le des a los consumibles del coche (luces, radio…). En el mantenimiento preventivo hay que vigilar el estado de la batería de forma visual y luego comprobar su estado de carga.

Si deja de funcionar, debes tener en cuenta que el precio de una batería nueva suele situarse entre 100 y 300 euros, aunque en algunos modelos con sistemas start-stop puede ser superior.

Aquí tienes más detalles del cuidado y mantenimiento que hay que hacer a una batería.

Los neumáticos deben tener una presión y un dibujo adecuado

Las ruedas del coche son unas piezas clave en la seguridad ya que son el único elemento del vehículo que están en contacto con el asfalto.Por eso, en su mantenimiento preventivo hay que revisar las presiones, como mínimo, una vez al mes y comprobar que su dibujo tenga una profundidad que supere los 1,6 mm, aunque en el RACE aconsejamos que no sea inferior a 3 mm.

También revisa la fecha de los neumáticos. Aunque no caduquen, van perdiendo sus propiedades con el tiempo, así que no debes apurar y esperar a que su aspecto se vea envejecido, agrietado y desgastado; ignorar el mal estado del neumático puede terminar provocando accidentes o averías mucho más caras.

Cambiar los neumáticos puede costar entre 250 y 1.000 euros o incluso algo más, dependiendo del modelo y la gama elegida.

Vigila los niveles del aceite, el refrigerante y el líquido de frenos

Sin el aceite, el motor de combustión se llegaría a gripar porque sus piezas no están lubricadas, así que es muy importante cambiar este líquido cada año o cada 15.000 kilómetros.Del mismo modo, es fundamental comprobar su nivel y que la marca de la varilla de aceite siempre esté entre el mínimo y el máximo.

Circular con poco aceite o con un lubricante deteriorado puede provocar daños muy graves, desde un sobrecalentamiento hasta la rotura completa del motor. En estos casos, la reparación puede superar fácilmente los 3.000 o incluso 6.000 euros, dependiendo del vehículo.

Al igual que el aceite, el motor del vehículo necesita que circule por su interior el líquido refrigerante para que se regule su temperatura y que no exceda de los 90 ºC o 100 ºC, según el tipo de propulsor.Por eso, también es vital comprobar que el nivel del líquido refrigerante está entre los niveles del mínimo y el máximo. En el manual de tu vehículo podrás consultar cada cuánto tiempo debes cambiarlo.

Siguiendo con los niveles, el líquido de frenos es otro elemento que debes comprobar siempre y algo que muchos conductores no saben: los fabricantes recomiendan cambiarlo cada dos años.

Por último, tampoco olvides que debes ir rellenando el líquido del limpiaparabrisas.

Los frenos: el mantenimiento que nunca debes retrasar

Dentro del mantenimiento del coche, el sistema de frenado es uno de los elementos más importantes para garantizar la seguridad.

Es recomendable revisar periódicamente:

  • Las pastillas de freno.
  • Los discos.
  • El líquido de frenos.
  • Las pinzas y los latiguillos.

Cuando las pastillas están desgastadas suelen aparecer ruidos metálicos o vibraciones al frenar. Si no se sustituyen a tiempo, el desgaste puede afectar también a los discos, aumentando considerablemente el coste de la reparación.

Cambiar unas pastillas puede costar entre 80 y 200 euros, mientras que sustituir discos y otros componentes puede superar los 500 euros.

No olvides revisar los filtros del coche

El mantenimiento del vehículo también debe incluir la sustitución de los filtros. En el coche hay de varios tipos:

  • Filtro de aceite.
  • Filtro de aire.
  • Filtro de combustible.
  • Filtro del habitáculo (del polen).

Estos elementos ayudan a proteger el motor y garantizan una correcta calidad del aire dentro del coche. Cuando los filtros están obstruidos, el vehículo consume más combustible y pierde rendimiento. Además, un filtro del habitáculo en mal estado puede afectar a la calidad del aire que respiran los ocupantes.

En el caso del aire acondicionado, es recomendable revisar el gas refrigerante y limpiar el sistema periódicamente para evitar los malos olores o las averías en el compresor.

Las correas y otros elementos mecánicos

Uno de los puntos más delicados del mantenimiento del coche es el estado de la correa de distribución. Si esta pieza se rompe, el motor puede sufrir daños irreparables.

Por eso, es imprescindible respetar los intervalos de sustitución marcados por el fabricante.

Cambiar la correa suele costar entre 400 y 1.000 euros aproximadamente dependiendo del vehículo, pero ignorar esta revisión puede terminar en una avería de varios miles de euros.

También conviene revisar otras piezas mecánicas como:

  • Los amortiguadores.
  • La suspensión.
  • La dirección.
  • El escape.
  • El embrague.

Las luces y el limpiaparabrisas

Son elementos cotidianos que utilizas diariamente y eso no significa que debas pasarlos por alto: las luces y las escobillas de los limpiaparabrisas son esenciales para conducir con seguridad.

En cualquier mantenimiento de un coche es importante comprobar:

  • El funcionamiento de todas las luces.
  • La regulación de los faros para evitar el deslumbramiento.
  • El estado de las escobillas.
  • El nivel del líquido limpiaparabrisas.

Recuerda que una mala visibilidad incrementa el riesgo de accidente y puede derivar en sanciones económicas.

Sigue las revisiones marcadas por el fabricante

Cada vehículo tiene un plan específico de mantenimiento del coche definido por el fabricante. Respetar estas revisiones ayuda a detectar problemas antes de que se conviertan en averías graves. Además, revisar el vehículo en los plazos recomendados puede ser fundamental para conservar la garantía y mejorar su fiabilidad a largo plazo.

Aunque muchas personas retrasan las revisiones para ahorrar dinero, lo cierto es que el mantenimiento preventivo suele ser mucho más económico que afrontar una avería importante y demuestra realmente cuánto cuesta mantener un coche a largo plazo.

Consejos para alargar la vida útil del coche

Además de realizar un correcto mantenimiento del vehículo, puedes seguir los siguientes hábitos de conducción que ayudan a reducir el desgaste de las piezas:

  • Evitar aceleraciones bruscas.
  • No conducir con el motor frío a altas revoluciones.
  • Revisar periódicamente la presión de los neumáticos.
  • No sobrecargar el vehículo.
  • Utilizar recambios de calidad.

Pequeñas acciones como estas pueden marcar una gran diferencia en el estado general del vehículo y en el gasto anual destinado al mantenimiento del coche.

Si en lugar de tener un coche con un motor de combustión tu vehículo utiliza otro tipo de tecnología, en estos enlaces te detallamos qué tipo de mantenimiento preventivo debes realizar a un coche eléctrico o híbrido. En cualquier caso, si necesitas llevar tu coche a un taller, puedes acudir a cualquiera de los que pertenecen a la red Eurekar con la garantía del RACE.

Preguntas frecuentes

Resolvemos algunas de las dudas más comunes sobre el mantenimiento del coche:

¿Cuándo hay que hacer el mantenimiento del coche?

El mantenimiento del coche debe realizarse siguiendo las indicaciones del fabricante, normalmente cada 10.000, 15.000 o 30.000 kilómetros, dependiendo del modelo y del tipo de motor.

También es recomendable hacer revisiones periódicas aunque el vehículo recorra pocos kilómetros, ya que algunos componentes se deterioran con el paso del tiempo.

¿Cuánto puede costar el mantenimiento de un coche?

El coste del mantenimiento de un coche varía según el tipo de vehículo, la antigüedad y las revisiones necesarias.

Un mantenimiento básico puede situarse entre 150 y 400 euros al año, mientras que reparaciones más complejas como el embrague o la distribución pueden superar fácilmente los 1.000 euros en ciertos casos.

¿Cuáles son los mantenimientos de un vehículo?

El mantenimiento de un coche incluye la revisión, y en algún caso la sustitución, de ciertos elementos como:

  • El cambio de aceite y los filtros.
  • La revisión y sustitución de los neumáticos, si están deteriorados.
  • La revisión de los frenos.
  • La revisión y sustitución de la batería, si es necesario.
  • La revisión de los líquidos en general: aceite, anticongelante, frenos…
  • La comprobación de la suspensión y la dirección.
  • La revisión y cambio de correa de distribución si procede.
  • La revisión de las luces y el sistema eléctrico.

Recuerda: realizar correctamente todas estas tareas permite reducir averías, mejorar la seguridad y evitar gastos imprevistos a largo plazo.

Revisa el estado de tu vehículo en uno de los talleres de la red Eurekar, que cuentan con la garantía del RACE.
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