En España hubo 1.258.260 matriculaciones de turismos en el año 2019, según datos de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC). De ellas, 162.417 unidades fueron vehículos electrificados, híbridos y de gas. Esto significa que los coches que utilizan energías alternativas tienen todavía mucho camino por delante ya que aún es un porcentaje minoritario del total de las ventas registradas.

No obstante, cada vez son más los usuarios que se plantean la compra de un coche eléctrico por razones tan diferentes como que que el coste por recargarlos es menor en comparación con un coche de gasolina, que no emiten gases contaminantes cuando circulamos con ellos, o que el aparcamiento es gratuito en el centro de las grandes urbes. Pero también hay razones que frenan su decisión de compra como que la red de carga que existe actualmente en España es escasa (poco a poco va aumentando la infraestructura) o que el coste de estos vehículos es alto incluso cuando hay algún tipo de ayuda estatal para fomentar el parque automovilístico.

Pero si finalmente la decisión que se toma es la de comprar un vehículo con esta tecnología, se deben tener unos conocimientos mínimos para entender cómo funciona el proceso.

¿Qué elementos debemos tener en cuenta a la hora de cargar un coche eléctrico?

Los vehículos eléctricos se pueden cargar a través de un tipo de recarga convencional -un enchufe doméstico de 16 amperios (como el que tiene un ordenador) con una potencia desde los 3,6 kW hasta los 7,4 kW de potencia-, una recarga semi-rápida de 32 amperios (desde los 11 kW hasta los 22 kW) o de un tipo de recarga rápida, con una potencia más alta que puede superar los 50 kW.

Independientemente del tipo de recarga, también hay que hablar de los modos de recarga. En la actualidad existen cuatro modos: tipo schuko con toma doméstica en corriente alterna monofásica -sin comunicaciones entre infraestructura de carga y el vehículo-; tipo schuko en pared con sistemas de función piloto incluidos en el cable; tipo mennekes con hilo piloto de comunicación integrado; e infraestructura de recarga con conversor a corriente continua (se aplica sólo a la recarga rápida).

El tercer elemento es el tipo de enchufe o conector necesario para recargar un coche eléctrico. Existen varios tipos, con el inconveniente de que no hay una estandarización entre fabricantes y países:

  • Schuko para enchufes domésticos.
  • Conector norteamericano SAE J1772 o Yazaki.
  • Conector mennekes: junto con el schuko es el que más vamos a ver por los puntos de recarga en España.
  • Los conectores combinados o CCS utilizados por americanos y alemanes.
  • Conector scame, utilizado por fabricantes franceses para los híbridos enchufables.
  • Conector CHAdeMO, que utilizan los fabricantes japoneses para la recarga rápida en corriente continua.

Los tres lugares básicos donde puedes recargar un coche eléctrico

Los coches eléctricos necesitan almacenar la electricidad en sus baterías. Y para ello pueden recargarse en tres tipos de puntos diferentes:

  • En casa: tener un punto de carga en casa siempre nos facilitará las cosas. A este tipo se le conoce como recarga vinculada. Si vives en una casa particular con una plaza de garaje o en una vivienda con garaje comunitario, lo más práctico será instalar un wallbox con un conector que nos permitirá recargar el coche cuando sea necesario. Para su instalación no requieres del permiso de la comunidad, sólo debes informarles (Ley de Propiedad Horizontal, artículo 17.5).
  • En centros comerciales, hoteles, supermercados, etc: a este tipo se le conoce como recarga de oportunidad. La recarga suele ser lenta y no está pensada para que se recargue por completo la batería. Además, suelen estar limitados a una serie de horas para que diferentes clientes los puedan utilizar.
  • En las electrolineras: Es como si fuésemos con un coche de combustión a una gasolinera, sólo que en lugar de gasolina repostamos electricidad. Son los lugares donde tendremos la carga más rápida (se suelen realizar a 50 kW de potencia y en corriente continua).
  • ¿Cuánto tardan en cargarse las baterías de un coche eléctrico?

    Si utilizamos el tipo de recarga convencional o enchufe doméstico, las baterías estarán cargadas en unas ocho horas aproximadamente (todo dependiendo también de la capacidad de la batería del coche y de la potencia de la recarga), una buena alternativa para cargar el coche en el garaje doméstico durante la noche.

    A través de la recarga semi-rápida las baterías estarán cargadas en unas cuatro horas.

    Y si optamos por la carga rápida conseguiremos un 80% de la carga en 30 minutos. Para este tipo de recarga se necesita adaptar la red eléctrica existente, ya que exige un nivel de potencia muy alto. Esta última opción puede restar la vida útil de la batería por lo que es recomendable hacerlo sólo en momentos concretos donde necesitamos acumular mucha energía en poco tiempo. En este artículo del RACE te explicamos cómo debe ser el mantenimiento básico de un coche eléctrico.

    Con la batería al máximo de su capacidad hay coches que pueden recorrer hasta cerca de los 500 km, aunque lo normal es que ronden los 300 kilómetros de autonomía. Es importante recordar que con los coches eléctricos el consumo es mayor cuando circulamos a velocidades altas en autopista. En ciudad, al tener frenada regenerativa, los coches se van recargando y, por eso, su autonomía en la ciudad es mayor.

    ¿Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico?

    Depende del tipo de vehículo. Si nos centramos en un turismo, el consumo medio está en unos 17 kW/h cada 100 km, lo que supone un coste de 1,55 euros cada 100 kilómetros recorridos siempre que se realice la recarga en horario nocturno con una tarifa supervalle –más económica-, según datos facilitados por Endesa.

    En el caso de un vehículo diésel que consume de media 6 l/100 km, el precio de recorrer 100 km sería de 7 euros (teniendo en cuenta el precio del gasóleo a 1,152 €/litro).

    ¿Cuántos puntos de carga hay en España?

    Es difícil conocer en la actualidad cuántos puntos de recarga existen en España, ya que no hay ningún sitio oficial que informe de ello, de momento. Existen varias webs donde se puede consultar su ubicación. Entre ellos, una de las más conocidas es electromaps, donde indica que hay 6.170 puntos de recarga registrados. Esto no significa que sean todos los que hay en España, sino los que han publicado los usuarios, ya sea en aparcamientos públicos, hoteles, supermercados, electrolineras, etc.

    En 2017, los fabricantes Ford, Daimler, Grupo BMW y el Grupo Volkswagen, con Audi y Porsche, anunciaron la creación de una red de carga ultrarrápida de alta potencia (conocida como red Ionity) para vehículos eléctricos. Su intención fue instalar 400 puntos de recarga con una potencia de hasta 350 kW en las principales rutas de larga distancia por Europa. En este mapa de la red Ionity se pueden consultar los que ya están en funcionamiento. En España ya están activos tres en Barcelona, Zaragoza y Murcia, y se están construyendo otros cinco.

    Si te compras un coche eléctrico y te quedas sin batería, te llevamos a un punto de recarga.
    ¡Infórmate aquí!

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