Conducir verano

Como cada año, a finales de junio, el verano entra en escena durante aproximadamente cuatro meses en España. El calor, las vacaciones y los muchos kilómetros que vamos a recorrer son algunos elementos con los que identificamos la temporada estival.

Consejos y recomendaciones al conducir en verano

Con la llegada de las altas temperaturas, las condiciones de la carretera cambian, algo que debemos tener muy en cuenta a la hora de conducir en verano nuestro coche. Es necesario que recordemos una serie de pautas que debemos seguir cuando viajamos durante los meses de verano.

  • Prepara tu vehículo para el calor: tal y como comprobamos en el RACE, las principales averías durante los viajes de verano se deben a la falta de mantenimiento del coche. Es precisamente el calor el que mejor delata que el coche no estaba a punto. Si no llevamos el coche a las revisiones que le tocan, es posible que los niveles de los líquidos no estén en su nivel medio aconsejado por el fabricante, y es entonces cuando los elementos mecánicos pueden empezar a fallar. Seas o no socio del RACE te recomendamos que revises tu coche en nuestro servicio de talleres Eurekar. Y si tu coche te deja tirado en la carretera, puedes acudir a la asistencia del RACE, siempre que te hayas hecho socio antes.
  • Conduce durante las horas menos calurosas del día: las altas temperaturas hacen que nos deshidratemos y nuestros reflejos se ven mermados hasta el punto de que nuestro tiempo de reacción en una frenada de emergencia puede aumentar. Por eso, es mejor si evitamos rodar entre las 13 horas y las 17 horas. Es la franja horaria en la que hace más calor y el sol se convierte en protagonista. Si puedes, procura viajar a primera hora de la mañana o durante el atardecer, cuando el sol va cayendo y sus rayos no inciden de forma tan directa sobre nuestras cabezas. Si no te queda más remedio, extrema las precauciones.
  • Haz paradas cada dos horas o 200 km: como humanos que somos, necesitamos descansar, y más cuando tenemos muchos kilómetros por delante. Lo recomendable es que no pases muchas horas conduciendo, ya que tu tiempo de reacción no es el mismo a medida que te cansas más. Debes descansar como mínimo cada dos horas, cada 200 km o en el momento en el que tengas el primer síntoma de fatiga o cansancio.
  • Viaja con una temperatura adecuada: lo recomendable es viajar con una temperatura que ronde entre los 21 ºC y 23 ºC. Los coches más modernos tienen los climatizadores que controlan la temperatura constante del vehículo. Preocúpate de que todos los ocupantes del vehículo estén bien y si las plazas traseras tienen calor siempre puedes dirigir la ventilación central hacia ellos (evita que el aire dé directamente en la cara de algún pasajero)
  • Utiliza gafas de sol homologadas: en el estudio «La protección visual en la conducción» elaborado por el RACE, se concluyó que hasta el 45% de los conductores encuestados no se protegía con gafas de sol. Más de cinco millones de conductores han sufrido una grave situación de riesgo por deslumbramiento mientras iban conduciendo, ya fuese por: riesgo de atropello a peatones, riesgo en la salida de un túnel, riesgo de la salida de una vía o riesgo de colisión por alcance. Por eso, es fundamental protegerse con unas gafas de sol homologadas por la Comunidad Europea (CE) con filtro solar y polarizadas.

Evita conducir con chanclas, comer mucho o no hidratarte

Si antes hemos dado algunos consejos de lo que deberías hacer cuando conduces en verano, en este caso te contamos lo que no debes hacer, tanto para ahorrarte unas cuantas multas en verano como para garantizar tu seguridad y la de tus acompañantes.

  • Deja las chanclas para la arena de la playa: hay quien a estas alturas cree que puede conducir sin problemas con chanclas o incluso descalzo. El hecho de que descansemos unos días en la playa o en la piscina no significa que nos relajemos también a la hora de conducir nuestro coche. Según el artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación, te pueden multar porque “el conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos”. Y con esto nos referimos a que podamos accionar los pedales sin temor a que se nos escape una chancla o no tengamos la sensibilidad suficiente para presionarlos si vamos descalzos. La sanción por esta falta puede ser de 80 euros.
  • No conduzcas sin camiseta: al igual que ocurre con las chanclas, puede atraernos la idea de conducir sin ponernos la camiseta. Sin embargo, esto puede implicar también una multa de 80 euros. Si conducimos sin llevar ninguna prenda y tenemos un accidente, el cinturón de seguridad puede provocarnos serias quemaduras con el roce.
  • No tomes comidas copiosas: cuando comemos mucho, nuestro estómago debe trabajar cuando hace la digestión. De ahí que nos pueda entrar sueño, algo que puede multiplicarse cuando hace mucho calor. Toma algo ligero si vas a hacer muchos kilómetros, y mejor si es algo fresco y que no resulte pesado. Por ejemplo, una ensalada.
  • Hidrátate y evita el alcohol: la forma que tiene nuestro cuerpo de defenderse de las altas temperaturas es el sudor. Por eso, es fundamental hidratarse adecuadamente cuando viajamos, y más cuando llega el verano. Toma una bebida refrescante y, sobre todo, evita el alcohol, ya que provocará, entre otros males, el efecto contrario y te deshidratará. Por supuesto, no la tomes mientras conduces, sino antes de emprender la marcha o cuando realices el descanso oportuno.
  • Aguanta la tentación y no conduzcas con el codo en la puerta: debes tener las dos manos en el volante colocándolas a las 10 y 10, como si fuesen las manecillas de un reloj. Si tienes el codo apoyado sobre la puerta, algo que hacen los conductores como una manía, y más si llevan muchos kilómetros recorridos, no tendrás la libertad de movimientos necesaria para manejar la dirección con agilidad.
  • No viajes a alta velocidad con las ventanillas bajadas: uno de los errores que más podemos ver por la carretera es el de aquellos conductores que creen que es mejor llevar las ventanillas bajadas mientras circulan por la autopista porque así ventilan más el coche. Al revés, lo recomendable es viajar con las ventanillas subidas y el climatizador puesto, por dos motivos: el primero es por seguridad, ya que en caso de accidente los cristales de las puertas nos pueden proteger de cualquier golpe; el segundo está relacionado con el consumo del vehículo. Nuestro coche tiene una aerodinámica estudiada que se ve afectada al llevar las ventanillas bajadas. Esto hará que nuestro vehículo consuma mucho más carburante.

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