Como usar un kit antipinchazos

Cada vez son más los fabricantes que ofrecen de serie un kit antipinchazos en lugar de la clásica rueda de repuesto. Las razones son claras: ocupan poco espacio y no restan litros al maletero, pesan menos y, por tanto, permiten un menor consumo de combustible, sin contar que el coste para el fabricante es menor. Pero, ¿qué elegir, kit antipinchazos o rueda de repuesto?

A la hora de comprar un coche la marca te puede dar a elegir entre una rueda de repuesto de tamaño normal, una rueda de repuesto de emergencia –también conocida como rueda de galleta- y un kit antipinchazos. Lo más seguro y que menos problema te dará a la hora de reiniciar la circulación tras un pinchazo es, sin duda, la rueda de repuesto de tamaño normal. Si optas por esta solución deberás comprobar la presión del neumático periódicamente ¡nunca sabes cuándo tendrás que utilizarla!

¿Kit antipinchazos o rueda de repuesto de emergencia?

Pero la rueda de repuesto de tamaño normal no siempre se puede acoplar en un coche por su tamaño, por ejemplo, en deportivos o vehículos híbridos o eléctricos donde las baterías no dejan espacio para esta rueda.

Las ventajas de una rueda de repuesto de emergencia –de menor tamaño- frente a un kit antipinchazos es que te aseguras el poder circular tras sufrir cualquier avería en el neumático, y aquí se incluye también una rotura o un reventón. En cambio, el kit antipinchazos sólo soluciona el pinchazo.

Utilizar un kit antipinchazos puede resultar a priori más sencillo porque no hay que hacer fuerza para quitar una rueda o quitar y poner tornillos, pero hay que tener en cuenta que para que funcionen hay que enchufarlos al mechero y son lentos hinchando el neumático, un tiempo que hay que reducir al máximo si estamos inseguros en un arcén de carretera.

También tienes que tener en cuenta que la espuma sellante tiene una caducidad de 4 años desde su fabricación y que su reposición puede alcanzar los 50 euros a lo que tienes que sumar el coste de la reparación del neumático y el vaciado del sellado una vez llegues al taller más cercano.

Cómo utilizar el kit antipinchazos

Ante cualquier situación de emergencia lo primero que debes hacer es advertir del peligro activando las luces de emergencia y buscar un lugar lo más seguro posible para parar el vehículo. Si consideras que la zona no es suficientemente segura para realizar la reparación del neumático mejor opta por llamar a un servicio de asistencia. Recuerda ponerte el chaleco de emergencia y señalizar la presencia de tu vehículo con los triángulos de emergencia.

El kit antipinchazos se compone de un bote con espuma sellante y de un compresor que es el encargado de introducir la espuma e hinchar el neumático. Hay kits que funcionan de modo manual y otros automáticos.

En el caso de un kit antipinchazos manual, el bote lo tendrás que conectar a la válvula del neumático utilizando un tubo y vaciar su contenido en el interior de la rueda. A continuación, desconectas el tubo de la válvula e hinchas la rueda con el compresor.

Si el kit antipinchazos es automático, el bote sellante se conecta al compresor de aire y a su vez el tubo del compresor se conecta a la válvula de la rueda. Una vez en funcionamiento el compresor es el encargado de introducir la espuma junto con el aire hasta alcanzar la presión correcta.

Por tu seguridad y la del resto de los usuarios de la vía, es recomendable que tras recorrer unos kilómetros realices una parada para comprobar si el neumático está perdiendo presión o no.

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