El testigo de la presión de los neumáticos, también conocido como TPMS (Tire Pressure Monitoring System), indica que una o varias ruedas del vehículo tienen una presión inferior o superior a la recomendada por el fabricante. Cuando este aviso aparece en el cuadro de instrumentos, es importante comprobar el estado de los neumáticos cuanto antes para evitar riesgos de seguridad durante la conducción.

testigo amarillo avería motor Este es uno de los símbolos de los testigos amarillos del coche más conocidos. Tiene forma de motor y se enciende cuando la centralita detecta un fallo relacionado con el sistema de gestión del motor o las emisiones.

Además de mejorar la seguridad, el sistema TPMS ayuda a optimizar el consumo de combustible, a reducir el desgaste irregular de los neumáticos y a mantener una conducción más estable y segura.

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¿Por qué se enciende el testigo de presión de los neumáticos?

Existen diferentes motivos por los que puede activarse el testigo de la presión de los neumáticos. Aunque la causa más habitual es una presión incorrecta, ya sea porque el neumático tenga mucho aire o poco exceso o por defecto, también pueden intervenir factores ambientales o averías en el propio sistema.

Presión insuficiente en uno o varios neumáticos

La razón más frecuente es que una o varias ruedas tengan menos presión de la recomendada por el fabricante. Una pérdida gradual de aire puede producirse por un desgaste de la válvula, por pequeñas fugas o por no revisar la presión del neumático periódicamente. Cuando esto sucede, el testigo de la presión de los neumáticos se ilumina de un color amarillo o ámbar para alertar al conductor de que debe revisar el inflado.

Pinchazo o fuga de aire

Si una rueda pierde presión de forma rápida, el sistema puede detectar la anomalía y encender el testigo de una rueda pinchada. En esta situación, conviene detener el vehículo en un lugar seguro y comprobar visualmente el estado de los neumáticos.

Circular con una rueda pinchada o muy desinflada puede provocar daños irreparables en el neumático e incluso afectar al control del vehículo.

Cambios bruscos de temperatura

Las temperaturas bajas reducen la presión del aire en el interior de los neumáticos. Por este motivo, es habitual que durante el invierno aparezca el testigo de presión de inflado de las ruedas aunque no exista ningún pinchazo. Si el testigo se ilumina en esta situación, hay que ajustar la presión de inflado para que el icono desaparezca, si es que no hay otra razón por la que se quede encendido.

Sustitución o rotación de los neumáticos

Después de cambiar los neumáticos o intercambiar las ruedas entre los ejes, algunos vehículos requieren recalibrar el sistema TPMS. Si no se realiza este recalibrado, puede aparecer el chivato de la presión de los neumáticos en el cuadro de instrumentos ya que se quedó guardada en la memoria del vehículo el inflado de los anteriores neumáticos.

Avería en el sensor TPMS

Los sensores de presión instalados en las ruedas funcionan mediante baterías internas que tienen una vida útil limitada de entre 5 y 7 años. Cuando un sensor falla o deja de transmitir información correctamente, el sistema puede activar el testigo de presión de los neumáticos aunque las ruedas estén perfectamente infladas.

Problemas en la centralita o en el sistema de monitorización

En ocasiones menos frecuentes, el origen del problema puede encontrarse en la electrónica del vehículo. Un fallo de comunicación entre los sensores y la centralita también puede provocar que se encienda el chivato de la presión de los neumáticos.

¿Cómo apagar la luz del testigo de las presión de los neumáticos?

Si se enciende la luz de este testigo, para apagarla primero es necesario solucionar la causa que provoca la advertencia.

Los pasos recomendados son los siguientes:

  1. Revisa la presión de las cuatro ruedas. Aprovecha también para comprobar la presión de la rueda de repuesto si es que tu coche tiene.
  2. Ajusta la presión según los valores indicados por el fabricante. Los niveles suelen aparecer en la tapa de la gasolina o en la puerta del conductor.
  3. Etiqueta presión de neumáticos del coche
  4. Inspecciona los neumáticos en busca de pinchazos o daños visibles.
  5. Reinicia o recalibra el sistema TPMS si el vehículo dispone de esta función.
  6. Circula unos kilómetros para que el sistema vuelva a verificar los valores.

En muchos vehículos modernos el reinicio se realiza mediante un botón específico o desde el menú del ordenador de a bordo. Si tras realizar estas comprobaciones el testigo sigue encendido, puede existir una avería en alguno de los sensores o en el sistema TPMS.

¡No ignores el aviso del testigo de la presión de los neumáticos!

Aunque algunos conductores consideran que el testigo de presión de los neumáticos es una advertencia menor, ignorarlo puede tener consecuencias importantes.

Una presión incorrecta:

  • Aumenta la distancia de frenado.
  • Reduce la adherencia de los neumáticos.
  • Incrementa el consumo de combustible.
  • Acelera el desgaste de los neumáticos.
  • Además, circular con una rueda muy desinflada aumenta el riesgo de reventón.

Por ello, siempre que aparezca este indicador es recomendable verificar el estado de las ruedas lo antes posible.

Preguntas frecuentes

Resolvemos algunas de las dudas más comunes sobre el testigo de la presión de los neumáticos.

¿Por qué está encendida la luz de presión de los neumáticos si mis neumáticos están bien?

Puede deberse a varias causas. La más habitual es que la presión haya bajado ligeramente por cambios de temperatura y aún se encuentre cerca del límite de activación del sistema. También puede tratarse de un sensor defectuoso, de una calibración incorrecta o de un fallo electrónico del TPMS.

¿Es seguro conducir con la luz de advertencia de presión de los neumáticos encendida?

Depende del motivo. Si el aviso se debe a una pequeña pérdida de presión, normalmente se puede circular hasta una estación de servicio para comprobar el inflado. Sin embargo, si existe un pinchazo o una pérdida rápida de aire, conviene detenerse cuanto antes para evitar daños mayores y riesgos para la seguridad.

¿Cuánto suele costar reparar un sensor de presión de los neumáticos?

El precio varía según la marca y el modelo del vehículo. Generalmente, sustituir un sensor TPMS suele costar entre 40 y 120 euros por rueda, incluyendo la pieza y la mano de obra. En vehículos premium el coste puede ser superior.

¿Merece la pena reparar un sensor de presión de neumáticos?

Por norma general, lo recomendable si se estropea el sensor no es repararlo, sino sustituirlo por uno nuevo. Si la avería viene porque se acaba la batería interna del sensor, al estar sellada no se podrá cambiar por una nueva, así que lo recomendable es utilizar un sensor TPMS nuevo.

Si tienes que cambiar los neumáticos, acude a uno de los talleres de la red Eurekar, que cuentan con la garantía del RACE.
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