Sistema ADAS y otras ayudas a la conducción

Errar es de humanos, y hay situaciones durante la conducción en las que no nos podemos permitir fallos. Según la Comisión Europea, cerca del 95% de los accidentes se dan por errores humanos. Por eso surgieron los sistemas de ayuda a la conducción, también conocidos como sistemas ADAS (Advanced Driver Assistance Systems), que tienen como misión asistir al conductor para evitar esas situaciones de riesgo o actuar en el caso de que no se puedan evitar.

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Un estudio de la DGT concluye que la implantación generalizada de estos sistemas reduciría la gravedad de los accidentes en un 57% y podrían evitar más de 50.000 siniestros. Desde la Unión Europea (UE) nos llegan más datos: los sistemas ADAS podrían evitar más de 25.000 muertes en los próximos 15 años.

En el Parlamento de Estrasburgo se aprobó una normativa por la que todos los vehículos que se vendan a partir del año 2022 en la UE deberán ir equipados de serie con dispositivos como un asistente inteligente de velocidad, una caja negra o una señal de frenada de emergencia, entre otros. Esta regulación empezará a incluir algunos sistemas de ayuda a la conducción en esa fecha, y continuará con otros en 2024 y 2028.

13 ayudas electrónicas que te ayudarán durante la conducción

Antonio Manzano, formador técnico del RACE, explica algunos de los sistemas de la ayuda a la conducción más importantes:

  • ABS (Sistema antibloqueo de frenos): ayuda al conductor evitando que las ruedas se bloqueen cuando se hace una frenada fuerte.
  • Alerta de tráfico cruzado: cuando vas a dar marcha atrás, el coche detecta si un vehículo se aproxima y te avisa con una alerta acústica y una señal luminosa en el retrovisor derecho o izquierdo, según dónde esté el peligro.
  • Detector activo de cambio de carril (LWD): te mantiene dentro del carril señalizado con líneas (continuas o discontinuas) y ofrece resistencia en el volante si no señalizas tu maniobra con el intermitente. También puede vibrar el volante y el asiento, además de lanzar avisos sonoros o luminosos que te alertan del cambio involuntario de carril (puede actuar, por ejemplo, si te entra somnolencia y te desvías de tu carril).
  • Asistente de visión nocturna: el vehículo te hace saber a través de una cámara térmica si tienes objetos delante de ti, algo que facilita la conducción, sobre todo de noche.
  • Sistema de detección de peatones y ciclistas: el coche analiza lo que tiene delante y, si detecta algo que puede chocar contra el coche, prepara los frenos para detener el vehículo, además de alertar previamente al conductor con un aviso sonoro.
  • Control antivuelco (RSC): si el coche detecta que puede llegar a volcar, reduce automáticamente la velocidad, por ejemplo, cuando haces una maniobra de esquiva de un obstáculo.
  • Control de Crucero Adaptativo (ACC): el sistema controla en todo momento la distancia del vehículo que está circulando por delante de tu coche y se adapta a su velocidad para mantener esos metros de seguridad continuamente.
  • Control de la presión de los neumáticos: si llevas la presión en unos parámetros distintos a los recomendados por el fabricante, tu coche puede llegar a tener un pinchazo (en el RACE tienes un servicio de reparación de neumáticos). Si el coche te da la alerta, podrás evitar el incidente en la carretera por no llevar bien inflados los neumáticos.
  • Detección de salida de la calzada: si el coche detecta que te vas a salir de la carretera, protege a los ocupantes tensando los cinturones y activa un sistema de absorción de impactos en los asientos para proteger la columna.
  • Detector de Ángulo Muerto: el coche emite una luz en alguno de los retrovisores para avisarte de que tienes un vehículo en un punto ciego.
  • Control de Estabilidad Electrónico (ESC o ESP): evita que el conductor pierda el mando del vehículo, sobre todo cuando trazas una curva o si realizas una maniobra de emergencia. Es obligatorio en los turismos nuevos vendidos en Europa.
  • Frenada automática de emergencia: si el coche capta que tiene un obstáculo delante y que no reduces la marcha, directamente actuará sobre los frenos para detener el vehículo antes de que se produzca el choque.
  • Reconocimiento de señales: a través de una cámara el coche capta las señales de velocidad y de prohibición de adelantamiento para informarnos de la misma durante el trayecto.

Aunque hemos citado aquí trece ayudas electrónicas diferentes, existen muchas más que ayudan a los conductores: control de tracción, llamada de emergencia (e-call), regulación dinámica de las luces de carretera, head-up display, faros antiniebla con iluminación en curva, cámara de marcha atrás, detección de otros vehículos al abrir la puerta, ayuda de arranque en pendiente…

Todas tienen como misión evitar que tengas algún percance durante tu camino. No obstante, si a pesar de todo no has podido evitar el incidente, siempre puedes contar con nuestra asistencia en carretera, disponible durante los 365 días del año en cualquier parte del mundo.

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