El radiador forma parte del sistema de refrigeración de un coche, y es el encargado de que el motor y sus componentes no alcancen temperaturas excesivas. Está íntimamente relacionado con la bomba de agua, de la que ya hemos hablado anteriormente. Y es que, mientras que el refrigerante circula por el motor gracias a ésta, el radiador es el encargado de que el líquido se vuelva a enfriar para que recircule por el motor.

Antonio Manzano, formador técnico del RACE, explica que el radiador se podría asemejar por su forma a un panal de abeja con unos tubos muy finos. Cuando el aire pasa a través de estos, por unas láminas soldadas que disipan el calor, la temperatura del líquido refrigerante disminuye.

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¿Qué problemas puede dar el radiador de un coche?

Manzano enumera los principales fallos que puede tener un radiador:

  • Puede que tenga una obstrucción porque el líquido refrigerante que lleva no es el recomendado por el fabricante, o porque se ha mezclado con otro de peor calidad.
  • Si el circuito se ha ido rellenando muchas veces con agua, las tuberías del circuito se pueden haber oxidado. En cualquiera de los casos, si el líquido refrigerante no circula (o circula mal) por todos los componentes del motor, la consecuencia será un calentamiento del mismo, momento en que aparecerá la avería del motor.
  • También puede ocurrir que, dentro del radiador, en alguna de las microsoldaduras que tiene, haya algún tipo de fallo y empiecen a surgir las fugas, lo que significa que el líquido va desapareciendo del circuito refrigerante. Si este líquido se pierde y no se rellena, el vehículo terminará calentándose en exceso. Si esto ocurre, teóricamente el coche debería avisar de la fuga del refrigerante a través de un testigo rojo en el cuadro de instrumentos o con un mensaje que alerta de la necesidad de rellenar el líquido.

En la mayoría de los casos, los radiadores se pueden reparar. Hay talleres que desmontan el radiador, los laterales o el tapón (si va incluido en el propio radiador) y realizan pequeñas microsoldaduras, además de sustituir las juntas antiguas por unas nuevas.

¿Puedo rellenar yo mismo el líquido refrigerante?

Si hay una fuga de refrigerante, cualquiera puede rellenarlo a través del envase que está en la parte superior del motor y que podemos encontrar debajo del capó. Éste es el depósito de expansión. En los modelos más antiguos, en el propio radiador hay una boquilla por la que hay que verter el líquido. Consulta nuestro paso a paso sobre cómo cambiar el líquido refrigerante.

No hay sólo un radiador en el coche

Para refrigerar el motor, sólo hay un radiador. Sin embargo, también existen otros radiadores repartidos por el coche: sirven para calentar el habitáculo en invierno, para enfriar el aceite, para enfriar el turbo… El circuito de refrigeración ha evolucionado mucho, y ahora se han añadido más circuitos para optimizar el funcionamiento del motor manteniéndolo a la temperatura ideal.

El radiador que se encarga de enfriar el motor es el que va en la parte delantera del capó, y lo reconoceremos porque se escucha el ventilador, que se acciona cuando paramos el coche. En un choque frontal es el primer elemento que sufre, ya que es el más expuesto: para refrigerar el motor se necesita el aire del exterior, de ahí que el radiador esté en el primer lugar en la parte delantera del morro.

Recuerda que por ser socio del RACE puedes utilizar el servicio de asistencia en carretera en cualquier parte del mundo por si tienes un problema. Seas o no socio del club, puedes llevar tu coche a cualquier taller del servicio Eurekar para que te hagan el mantenimiento del circuito de refrigeración y te cambien el líquido cuando corresponda, siempre con la garantía del RACE.

Los socios del RACE viajan con la tranquilidad de contar con nuestra ayuda en cualquier situación.
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