Tipos de radares

Como ocurre en el resto de países europeos, a excepción de algunas autopistas de Alemania, en España existe una limitación de velocidad para cada una de sus vías. El Reglamento General de Conductores obliga a todos los conductores a cumplir dichos límites, con castigos de multas y penas de prisión para quienes los sobrepasen.

Si te han puesto una multa de tráfico, te avisamos y nos encargamos de gestionarlas por ti.
Quiero saber más

A día de hoy, el modo que tiene la Guardia Civil o Policía de Tráfico de controlar la velocidad de los vehículos es utilizando los diferentes tipos de radares de velocidad.

¿Qué tipos de radares funcionan en España?

El radar fijo, el radar de tramo y el radar móvil suelen ser los más conocidos entre los conductores, pero existen otros tipos de radares que actualmente están en funcionamiento en España. Te los explicamos todos a continuación:

Radares fijos

El radar fijo es un tipo de radar de velocidad situado en un punto fijo de la carretera. Se suele ubicar en pórticos (funcionan de forma automática, sin operador) y funciona a través de una antena que emite una señal de microondas a la carretera. Ésta rebota contra los vehículos que circulan por la vía y la señal vuelve a la antena. El radar, que encripta los datos recibidos para que la información no pueda ser manipulada, calcula la velocidad del coche en ese momento a partir de la frecuencia de la onda recibida. Finalmente, la prueba de la infracción va por fibra óptica al centro de gestión de la Dirección General de Tráfico (DGT).

Además de los pórticos, también hay cabinas instaladas en un lateral de la vía. En su mayoría son radares, aunque también captan la velocidad a través de cinemómetros láser: lanzan haces de luz transversales a la carretera; cuando un coche pasa e interrumpe el haz, en ese momento se realiza el cálculo de la velocidad. La DGT avisa a los conductores con antelación de la presencia de estos radares a través de carteles.

Radares móviles

El radar móvil se ubica dentro de un coche de la Guardia Civil, o bien camuflado o sobre un trípode junto a la vía, en cualquier caso siempre debe ser operado por un agente. Funciona tanto con el vehículo en movimiento como en parado, por lo que es difícil de localizar.

Los radares móviles se suelen publicar en las listas de cinemómetros de la DGT, donde puedes consultar en qué kilómetro están ubicados y hacia qué sentido. No obstante, la ventaja de este tipo de radares de velocidad es el factor sorpresa, así que no siempre vas a conocer el lugar en el que están ya que durante el día puede pasar por varias localizaciones. Este tipo de radares los puedes ubicar normalmente, si no están dentro de un coche mientras circula, en lugares escondidos como los arcenes o las cunetas.

Radares de tramo

El radar de tramo controla la velocidad media de los vehículos entre dos puntos, por lo que los conductores deben mantener durante dicho tramo una velocidad similar o inferior a la máxima permitida.

Los radares de tramo funcionan de la siguiente forma:

  • El primer panel tiene una cámara por carril que funciona con iluminación por láser-led (imperceptible para el ojo humano).
  • La cámara graba la matrícula y la hora a la que pasa cada vehículo (los equipos están sincronizados por satélites GPS).
  • Una vez que el coche recorre el tramo, que normalmente oscila entre 3 y 5 km (aunque hay veces que la distancia es mayor), un segundo panel vuelve a captar la matrícula y es entonces cuando el sistema calcula el tiempo que ha tardado el vehículo en recorrer esa distancia. De esa forma, se comprueba la velocidad media.

Control de velocidad - radar

Radar veloláser

Este tipo de radar fue de los últimos en llegar a la DGT, empezaron a estar operativos en el año 2019. Su tamaño es tan compacto (cerca de los 50 cm) que hasta pueden llevarlos las motos de la Guardia Civil, no sólo los coches. Destaca por la tecnología láser que utiliza, por su pequeño tamaño y porque es inalámbrico (utiliza tecnología 4g). El resultado es que este tipo de radares son difíciles de detectar por el conductor (de hecho, se les reconoce como ‘radares invisibles’), y son fácilmente manejables y transportables por las autoridades.

Se pueden instalar en un guardarraíl, en un pórtico, en un vehículo, en una cabina lateral, en un trípode, en un vehículo… Además, es capaz de controlar vehículos circulando hasta 250 kilómetros por hora, funciona de día y de noche y detecta la velocidad de los vehículos en dos carriles de circulación en uno o dos sentidos. Lo normal es que los encuentres por vías convencionales antes que en autopistas o autovías.

Helicóptero Pegasus

Trece helicópteros equipados con el radar Pegasus -un guiño al caballo alado de la mitología griega- vuelan por el espacio aéreo español controlando el comportamiento y la velocidad de los conductores. Al año realizan más de 3.000 horas de vigilancia y llegan a detectar hasta cerca de 20.000 infracciones (las más frecuentes: pisar líneas continuas, exceder los límites de velocidad y no mantener la distancia de seguridad entre vehículos), según los datos de la DGT.

Además de vigilar la circulación de las carreteras desde las alturas, también denuncian a los conductores que incumplen las normas. Gracias a dos potentes cámaras, una panorámica y otra con un gran teleobjetivo, el helicóptero puede fotografiar con nitidez la matrícula del vehículo infractor a 300 metros de altura y a una distancia de un kilómetro.

¿Cómo calcula Pegasus la velocidad de los vehículos?

  1. Un GPS calcula las coordenadas del posible vehículo infractor partiendo de la posición del helicóptero.
  2. Un telémetro láser mide la distancia exacta entre el helicóptero y el vehículo.
  3. Con las siguientes ubicaciones del coche se conoce la velocidad del posible infractor. El sistema la mide cada tres segundos y calcula la media. Es capaz de detectar velocidades entre 80 y 360 km/h.
  4. La infracción se queda grabada y se tramita por vía telemática al Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas (ESTRADA).

Radar de semáforo

Este tipo de radares, conocidos también como los foto-rojo, son una herramienta que utilizan los ayuntamientos para controlar quién se pasa un semáforo en rojo. Se utilizan como prevención de atropellos y accidentes entre otros coches. Llevan más de diez años funcionando en varias ciudades de España.

¿Cómo funcionan los semáforos foto rojo?

1) Por un lado se coloca una cámara a 25 metros del semáforo de forma que en la fotografía que se haga salga tanto la luz del semáforo como la matrícula y la ubicación del coche.

2) Se realizan dos fotos:en la primera se aprecia en qué color está la luz del semáforo antes de que pase el coche. En la segunda, se ve la luz del semáforo después de que el coche lo sobrepase. Si el rojo está presente en las dos fotos habrá sanción.

Si quieres saber más información sobre este tipo de sistema de vigilancia, lee este contenido.

Radar en cascada

Es un tipo de radar que utiliza la DGT para acabar con los conductores que exceden la velocidad permitida después de pasar por un radar fijo tradicional. Sirve como posible medida ‘antifrenazo’ para aquellos que al ver un radar frenan para volver a subir la velocidad una vez pasado el control.

¿Cómo funcionan los radares en cascada? Son radares fijos o móviles que se colocan a continuación del primer radar fijo en un tramo determinado y a una distancia relativamente cercana. Al desconocer el conductor dónde se sitúan, tendrá que mantener la velocidad correcta en todo momento si no quiere ser multado. En definitiva, puede considerarse como una medida disuasoria para aquellos que vuelven a pisar el acelerador tras un radar fijo.

Radar de cinturón

Realmente no son radares, sino cámaras que detectan si los ocupantes de los vehículos utilizan el cinturón de seguridad. Son capaces de realizar hasta 50 fotografías por segundo. En España funcionan más de 200 cámaras de este tipo, que se ubican en pórticos y postes, el 60% de los cuales están en carreteras convencionales.

Aunque no son propiamente radares, para el control del cinturón de seguridad también podemos mencionar los 39 drones que tiene la DGT en su poder desde 2018.

Con el RACE tendrás la asistencia líder en carretera y muchas ventajas. ¡Descúbrelas!
Desplázate tranquilo


Más sobre Seguridad vial