¿Qué indemnización recibiré si mi coche sufre un siniestro? ¿Y si lo quiero vender en el mercado de ocasión, qué precio tendrá? Es aquí donde el concepto valor venal entra en juego. ¿Qué es el valor venal de un coche y cómo se calcula?

Seguro que al contratar una póliza de seguro ha aparecido el término de valor venal y si no sabes qué significa te puedes encontrar con alguna sorpresa si se da la circunstancia de que tu coche se ve involucrado en un percance o accidente de tráfico. Esto es así porque algunas de las coberturas (robo, accidente, incendio…) que se incluyen en un seguro de coche se basan en el valor venal. Sigue leyendo y entenderás por qué es importante comparar ofertas y así elegir el mejor seguro para tu coche

¿Qué es el valor venal de un coche?

El valor venal de un coche es el valor que tenía ese coche en el momento anterior a producirse el siniestro. Es decir, el valor que tendría para su venta. Y este valor depende de la marca, el modelo, las características propias del vehículo y su antigüedad, pero no tiene en cuenta el kilometraje o el mantenimiento. También se valoran los elementos extras o de tuning que se hubieran incluido y declarado en la póliza.

Todos los vehículos que se compran tienen un valor venal específico, que lo normal es que vaya descendiendo según pasan los años. Este valor venal se suele aplicar en coberturas como el robo, incendio o siniestro total.

Si te interesa saber el valor venal de tu coche porque lo vas a vender, entonces éste corresponderá al precio que dicho vehículo puede tener en el mercado de usados.

¿Cómo se calcula el valor venal?

Las empresas aseguradoras utilizan el valor oficial de un coche para calcular el valor venal. ¿Y cuál es el valor oficial de un coche? Es el precio oficial que estipula el Gobierno y que publica periódicamente en el Boletín Oficial del Estado (BOE) en una lista ordenada por marcas y modelos. Este precio se basa en las características del vehículo y es el que se tiene que utilizar de referencia para tasaciones, indemnizaciones, peritajes…

Por tanto, la compañía aseguradora toma como base este valor oficial y le aplica un porcentaje reductor en función del año de su primera matriculación. Lo habitual es que durante el primer año de antigüedad el vehículo conserve el 100% de su valor venal mientras que si tiene 4 años se reduce al 47%, según lo publicado en el BOE, o al 13% si tiene entre 11 y 12 años. Cuando más antiguo sea el vehículo, más bajo será su valor venal. Por este motivo, hay ocasiones en que la aseguradora declara siniestro total un vehículo que, a priori, puede seguir circulando. El motivo es que el coste de la reparación supera dicho valor venal.

Este cálculo, que puede parecer un poco farragoso, se facilita mucho gracias a las muchas calculadoras de valor venal que encontramos en internet.

Llegados a este punto, es importante saber distinguir el significado del valor venal de otros conceptos como valor venal mejorado, valor de nuevo, valor de reposición o valor de mercado, términos que también puedes encontrar en tu seguro de coche.

Valor venal mejorado

Si en tu seguro de coche lees que en algunas coberturas te aplican el valor venal mejorado significa que será ligeramente superior al valor venal porque se valorarán los precios y situación del mercado de ocasión en dicho momento, un factor que puede favorecer al modelo de coche siniestrado. Siempre será mejor seguro el que aplica un valor venal mejorado que sólo el valor venal.

Valor de nuevo

Es el valor de un vehículo el día que sale del concesionario con su primera matriculación. En este concepto se incluyen los impuestos aplicados al coche nuevo y el coste del transporte. Fíjate si en tu póliza alguna cobertura incluye el valor de nuevo –en el primer o dos primeros años del vehículo algunas sí lo ofrecen-, porque en ese caso, significa que la aseguradora te pagará el importe que te costó el vehículo cuando lo compraste nuevo y lo podrá hacer bien en dinero o capital o bien en especie, es decir, entregando otro coche nuevo del mismo valor.

Valor de mercado o reposición

Se trata del valor de compra de un vehículo con las mismas características y antigüedad en el momento de producirse el accidente. No tiene en cuenta el kilometraje ni el mantenimiento, pero sí se incluyen los gastos de transferencia, reparaciones y ganancia del vendedor, elementos que no se incluyen en el valor venal. Por tanto, la diferencia entre el valor venal y el valor de reposición es la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta del vehículo.

Dependiendo del tipo póliza y de la cobertura, la compañía aseguradora aplicará alguno de estos valores. No siempre lo barato merece la pena porque en caso de siniestro te puedes llevar una amarga sorpresa si el valor que aplica la compañía es el más bajo.

Disfruta de la mejor asistencia para ti y los tuyos cuando viajes
Descubre las ventajas de ser socio

Más sobre Conducción