Tuning homologaciones ITV

Llamativos alerones, prominentes paragolpes, llantas exclusivas, colores que no dejan indiferente, modificaciones en las suspensiones, en la centralita del motor, sustitución de asientos, del volante… Es lo que se conoce como tuning o tuneo, coches personalizados incluso hasta el extremo de ser únicos e irreconocibles.

La explosión del tuning de coches empezó en Estados Unidos tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, en los años 40. También en países europeos como Alemania, Reino Unido o Italia, y en los asiáticos China o Japón están los mayores aficionados a modificar coches. Centrándonos en España, la edad dorada del tuning se remonta a los años 90, pero las restricciones legislativas y la burocracia relacionada con las reformas de importancia de un vehículo han acabado con las pretensiones de muchos conductores. Aun así, España cuenta con un gran número de aficionados al tuning de coches, que presumen orgullosos al volante de sus creaciones.

Dependiendo del alcance de las modificaciones, el tuning lleva detrás muchas horas de trabajo y mucho dinero, por lo que antes de iniciar cualquier personalización debemos informarnos bien sobre qué podemos o no hacer. Y lo decimos porque en España las reformas de importancia del vehículo se regulan a través del Real Decreto DC866/2010, del 2 de julio, cuyo objetivo es unificar los criterios de la legislación española con la europea. Este Real Decreto viene acompañado por un Manual de Reformas de Vehículos elaborado por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio en colaboración con los órganos competentes en materia de ITV de las Comunidades Autónomas y cuya última revisión entró en vigor el 1 de enero de 2017. En él se definen las reformas tipificadas, su codificación y la documentación precisa para su tramitación. ¿Y esto por qué? Porque hay ciertos cambios en los vehículos que requieren su homologación por un órgano competente y la correspondiente certificación al pasar la Inspección Técnica de Vehículos.

¿Qué puedes cambiar de tu vehículo para pasar la ITV sin problemas?

Si no quieres llevarte sorpresas desagradables al pasar la ITV, como el que te echen para atrás tu vehículo porque no cumple los requisitos de homologación del fabricante, es muy recomendable que te informes bien sobre qué elementos puedes cambiar sin problemas para pasar la inspección técnica y qué modificaciones requieren ‘papeleos’ para conseguir la homologación.

Casi todos los cambios relacionados con el habitáculo del coche se pueden realizar sin necesidad de solicitar su autorización: cambiar el sistema de sonido, el tapizado de los asientos… En cambio, si quieres sustituir el volante o los asientos deberán aportar la documentación necesaria ya que estas reformas afectan a la dirección y a la seguridad del vehículo.

Tampoco tendrás mayor problema si cambias la pintura de la carrocería o las llantas o neumáticos del vehículo, siempre que el tamaño elegido se encuentre en la lista de medidas homologadas por el fabricante que aparece en la tarjeta de inspección técnica. De igual manera podrás modificar la estética exterior siempre que no suponga una modificación de las medidas del vehículo.

¿Qué se considera reforma de importancia en el vehículo?

Si incorporas elementos al vehículo que implican una alteración de sus dimensiones exteriores o montas neumáticos no homologados para dicho vehículo no tendrás más remedio que acudir a la ITV con las homologación y autorizaciones pertinentes. De lo contrario dicho vehículo tendrá prohibida su circulación, y en este apartado se incluyen las bolas o enganches de remolque.

También requiere de homologaciones y papeleos el tintar las lunas, cambiar los amortiguadores por otros no homologados para nuestro vehículo, modificar el sistema de escape o la centralita del motor para aumentar la potencia. Se incluye en la lista cualquier elemento que afecte a la identificación del vehículo (número de bastidor o emplazamiento de la placa de matrícula), a la unidad motriz, transmisión, ejes, suspensión, dirección, frenos, carrocería, dispositivos de alumbrado y señalización o que modifique los datos que aparece en la tarjeta de la ITV.

Tras cualquier modificación, el propietario estará obligado a pasar por la ITV en el plazo de 15 días y llevar consigo el proyecto técnico detallado de la reforma, el informe de conformidad emitido por un servicio técnico de reformas o por el propio fabricante del vehículo y el certificado del taller que realizó dicha modificación. Además, todas las reformas realizadas deberán quedar anotadas en la Tarjeta ITV.

Consecuencias por circular con un coche tuneado sin homologar

Si no cumples con esta normativa te expones a recibir una multa por circular con algún elemento sin homologar o no autorizado (500 euros), que cuando llegue el momento de pasar la ITV, no la superes, o que en caso de accidente el seguro no cubra los daños por circular con un vehículo no homologado.

¿Sabías que el RACE te paga hasta el 100% del coste de las reparaciones más comunes de tu coche?
Descubre nuestra Garantía Mecánica

Más sobre Tecnología y motor