Claves para pasar la ITV

Si tu coche tiene cuatro años desde su primera matriculación, ya tiene que pasar la ITV (Inspección Técnica de Vehículos). Es un trámite obligatorio que deben pasar todos los vehículos, incluyendo ciclomotores, quads o coches sin carné desde 2006. Debes estar atento a los plazos porque varían en función del tipo de vehículo.

¿Qué hacen con nuestro vehículo? Fundamentalmente, comprueban el estado de diferentes elementos y sistemas de nuestro coche que pueden afectar a su seguridad o a la contaminación. De hecho, los motivos por los que nuestro coche no superará la ITV pueden ser, por no reunir las condiciones mínimas exigibles de seguridad o por filtrar a la atmósfera emisiones por encima de la cifra establecida, entre otros problemas.

Si los defectos en nuestro coche son leves, debemos arreglarlos cuanto antes y volver a pasar la inspección, aunque podremos seguir circulando. Si los defectos son graves, tendremos dos meses para repararlos y volver a pasar la ITV. Y si son muy graves, no podremos abandonar la ITV circulando, si no en grúa, y hasta que no sean subsanados no volveremos a pasar la ITV.

Por eso, antes de acudir a pasar dicha inspección, es fundamental realizar una pre-ITV, en donde se chequean los principales puntos del vehículo, como el alumbrado, la señalización, los neumáticos, los cinturones, o el limpia y el lavaparabrisas, entre otros.

¿Cuándo debo pasar la ITV?

A partir de los cuatro años de matriculación los turismos deberán pasar la Inspección Técnica. Hasta que el vehículo cumpla los 10 años, la frecuencia obligatoria para las revisiones en la ITV será bienal.

A partir del décimo año, el periodo de revisiones es obligatoriamente anual, si bien hay excepciones, ya que si tu vehículo ha sido objeto de una modificación importante, variando algunas de las características que constan en la tarjeta ITV o las condiciones de seguridad definidas, deberán someterse a una inspección de reformas de ITV añadida.

También cuando el vehículo ha sufrido desperfectos notables en un accidente, aun teniendo menos de cuatro años, deberá pasar la ITV. En la página de la Asociación Nacional de Estaciones de Servicio (AECA-ITV) puedes consultar la ITV por matrícula para el año en vigor.

Y si no tienes tiempo de pasar la ITV, el RACE se encarga de todo y la pasa por ti gracias a su servicio de ITV.

¿Cuánto cuesta pasar la ITV?

Los precios o tasas de la ITV dependen de cada Comunidad Autónoma y, dentro de éstas, de cada Centro de Inspección Técnica de Vehículos, pues están liberalizadas. La primera inspección en un turismo de gasolina costará entre 35 y 47 euros, lo mismo que un coche eléctrico. Un diésel es siempre más caro, y la tarifa sube entre 5 y 15 euros más. La ITV de las motos es entre 5 y 10 euros más barata.

Normalmente, cuando el coche no ha pasado la ITV y ha tenido que reparar algún desperfecto, la segunda vez que va a pasarla no tiene que volver a pagar si se acude al centro de ITV dentro de los quince primeros días desde su visita. Si no, la revisión será algo más barata, entre 15 y 20 euros.

¿Cuáles son los elementos a revisar en la ITV?

La revisión de la ITV se centra en la carrocería y elementos exteriores del vehículo como espejos retrovisores, lunas o placas de matrícula. En el interior, se revisan elementos como puertas, ventanas, mecanismos de cierre, los cinturones de seguridad o los limpiaparabrisas. También son objeto de revisión el alumbrado y la señalización, además de los sistemas de dirección, suspensión, motor y catalizador.

Si no hay defectos graves, se sellará la tarjeta de inspección técnica con la fecha, entregándose una pegatina que se debe colocar obligatoriamente en el ángulo superior derecho del parabrisas delantero.

¿Cuáles son los motivos más comunes para suspender la ITV?

Según los últimos datos del Ministerio de Industria, más de 4,3 millones de vehículos no superaron la primera inspección obligatoria en 2018, el 20,9% del total. Es decir, uno de cada cinco vehículos fue rechazado por no reunir las condiciones mínimas de seguridad o por emitir emisiones contaminantes y nocivas a la atmósfera incumpliendo la normativa.

El mayor número de defectos que se producen en los vehículos son los referentes a sistemas que pueden ser comprobados directamente por los propios usuarios; una serie de elementos que no necesitan para su revisión sofisticados equipos de medida.

El segmento en el que más defectos graves se encontraron fue el de alumbrado y señalización (24,9%), seguido de ejes ruedas, neumáticos y suspensión (20,1%), emisiones contaminantes (16,2%) y frenos (13,3%).

 

En el RACE nos preocupamos tanto por tu coche que pasamos la ITV por ti.
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