Cómo actuar riada coche

Conducir suele ser una tarea agradable, pero hay veces en las que las condiciones meteorológicas no son las mejores y nos obligan a estar más concentrados que nunca para no cometer un error.

Tal como advierte Ernesto Nava, director de la Escuela RACE de Conducción, con la llegada del mal tiempo, a menudo nos toca conducir con lluvia: las ruedas del coche se agarran menos al asfalto, el coche tarda más en frenar, podemos sufrir el efecto aquaplaning e, incluso, se pueden llegar a empañar los cristales, dificultándonos más la visión. De ahí que sea fundamental llevar las revisiones de tu coche al día. Seas o no socio de nuestro club, siempre puedes hacerlas en algún taller del servicio Eurekar, con la garantía del RACE.

Pero más allá de las lluvias, hay momentos en los que la naturaleza cobra más protagonismo con la gota fría, llegando a provocar las conocidas riadas, en las que el nivel de agua de un río crece repentinamente en pocos minutos llevándonos a situaciones de riesgo, y más si estamos dentro de un coche.

En caso de riada, lo importante es salvar tu vida, antes que el coche

Antonio Lucas, director de CIFAL Madrid RACE advierte que como medida principal y hábito a seguir siempre que vayamos a conducir, es muy conveniente planear antes la ruta y comprobar las condiciones del clima. En el caso de que haya mala previsión, siempre es mejor evitar el riesgo que exponernos a él.

Por supuesto, desde la Dirección General de Tráfico (DGT) explican que lo recomendable es no atravesar zonas inundadas con el coche y buscar un camino alternativo. Para hacernos una idea del poder destructivo del agua, por cada 30 centímetros de profundidad, la fuerza de la corriente sobre el coche puede aumentar en cerca de 225 kilogramos.

Hay muchos elementos que van a influir en cómo le puede afectar a un coche una riada: su peso, la velocidad de la corriente, la altura de los bajos del coche, la profundidad del cauce y la inclinación del terreno.

que hacer en caso de que te sorprenda una inundacion o riada

Fuente – Dirección General de Tráfico (DGT)

 

La DGT ha creado diferentes supuestos según la cantidad de agua que nos encontremos:

  • Profundidad de 30 cm: si vamos en un coche utilitario de 1.184 kg con una fuerza de agarre y un empuje vertical especificados en la imagen que acompaña este texto, el coche no será arrastrado. Si no hay suficiente agua como para que el coche se inunde y sea arrastrado, pero hay algo de corriente fuera, no salgas del vehículo. Ponte el cinturón (algunos objetos arrastrados por la corriente pueden golpearte) y llama a las fuerzas de seguridad para que te ayuden. Si intentas poner en marcha el vehículo, puede estropearse ya que el agua puede entrar en el interior de su mecánica y afectar a partes como el motor, el tubo de escape, el sistema eléctrico…
  • Profundidad de 45 cm: si el coche es de las mismas características que el caso anterior, la fuerza de la corriente en las condiciones explicadas en el gráfico sí que arrastrará al vehículo.
  • Profundidad de 75 cm: Antonio Lucas recuerda que aunque vayamos en todoterreno las aguas también nos pueden arrastrar. Un coche de este tipo, más grande y pesado que el utilitario anterior, también será arrastrado en esas condiciones siempre que su peso sea menor que el empuje vertical que ejerce el agua. Esto se explica por el principio de Arquímedes: un cuerpo total o parcialmente sumergido en un fluido en reposo experimenta un empuje vertical hacia arriba igual al peso del fluido desalojado.

Cómo salir del coche cuando se está inundando

Si no puedes evitar la riada y tu coche se está inundando, debes seguir las siguientes pautas de la DGT:

  • En primer lugar, siempre que puedas, llama a los servicios de emergencias para que sepan cuál es tu situación.
  • En el caso de que la presión del agua sea muy fuerte y te permita abrir la puerta, debes intentar salir por la ventanilla contraria a la de la corriente.
  • La gran mayoría de los coches modernos sólo permiten subir y bajar la ventanilla si hay electricidad. En el caso de que no puedas encender el vehículo, rompe el cristal lateral con un objeto punzante (existen martillos especiales para realizar esta función, aunque si no tienes uno siempre podrías utilizar la parte inferior del reposacabezas). Recuerda que el parabrisas frontal está construido para que no pueda romperse en pedazos sueltos, de ahí que haya que salir por las ventanas de las puertas.
  • Si tampoco puedes romper el cristal, tendrás que esperar a que el coche se inunde prácticamente para poder abrir la puerta. Debes mantener la calma y respirar normalmente. Cuando la presión del interior del vehículo se iguale con la del exterior, no tendrás problemas en salir del coche.
  • Una vez que has conseguido salir del vehículo, no debes nadar contra la corriente o te podrías cansar antes de ponerte a salvo. Lo mejor es ir a favor del flujo del agua y acercarse poco a poco a la orilla, agarrándote a cualquier objeto que te ayude, como una piedra o un árbol.
  • Si el caudal lleva mucha fuerza, colócate en el techo del vehículo para que los servicios de rescate sepan dónde estás y así puedan salvarte. Cuando todo pase, si eres de la familia del RACE y cuentas con nuestra asistencia en carretera, nosotros nos encargaremos de recogerte el coche y llevarlo al taller que tú nos indiques.

¿Quién cubre los daños que ha sufrido mi coche?

Cuando el coche haya sufrido daños por un fenómeno meteorológico extremo, no será tu seguro el que cubra los daños, sino el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS). Este organismo estatal se encarga de ayudar a los usuarios en casos en los que la naturaleza ha sido la causante del destrozo, aunque no siempre. En su web se puede leer en qué casos sí favorece la ayuda. La inundación producida por las lluvias es una de ellas.

Esperamos que la información brindada en este post te haya resultado útil y que te sientas preparado para afrontar una posible riada mientras conduces.

Ante cualquier imprevisto, cuenta con la tranquilidad de nuestra asistencia en carretera.
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