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04/03/2015

Consejos para que realices tu viaje con seguridad

Consejos para que realices tu viaje con seguridad

Aumenta tu seguridad al volante con nuestras recomendaciones.

Para aumentar tu seguridad, te damos unos consejos.

Antes de salir de viaje

Comprueba todos los niveles del vehículo, batería, neumáticos (presión y banda de rodadura), y sistemas de limpiado (escobillas, agua…). Chequea también los elementos necesarios en caso de avería: triángulo de emergencia, chaleco reflectante, gato, correas, herramientas y juegos de luces, así como fusibles de repuesto.

Programa el viaje y vea las horas de posibles congestiones. Puedes descargarte para tu móvil la App Rutas del RACE, o consultar las incidencias de tráfico a tiempo real en nuestra web. También puedes consultar esta información en los canales de la DGT. Y no olvides llevar tu tarjeta de Socio del RACE.

Descansa antes de salir. Si te pones de viaje después de una jornada laboral, vas a conducir muy fatigado, aumentando el riesgo de accidente.

En camino

No realices una conducción continuada durante mucho tiempo. Descansa cada dos horas o 200 kilómetros como mucho.

Nunca bebas alcohol si vas a conducir, respeta las normas y dispón de sistemas de retención para todos los ocupantes.

Mantén siempre la distancia de seguridad, circula siempre por tu derecha, excepto para adelantar, volviendo lo antes posible a este carril. Anticípate a las posibles situaciones de peligro con tiempo suficiente, e indícalo al resto de los conductores.

Recuerda que al final de los trayectos aumenta el riesgo: fatiga acumulada, ganas de llegar al destino y posibles retenciones en las entradas.

No descuides nunca tu seguridad, ni siquiera en los recorridos cortos, por mucho que conozcas la carretera: muchos accidentes en vacaciones se producen en el destino, en pequeños recorridos donde nos confiamos, y donde el peligro siempre está presente.

Si va a conducir de noche, sé consciente de la fatiga provocada por la tensión. Revisa los faros, adapta su altura a la carga del vehículo, y aumenta la distancia de seguridad. Ante el primer síntoma de cansancio, para y descansa el tiempo necesario.

En caso de observar o sufrir un accidente, recuerda la conducta PAS: protegerte de nuevos riesgo, avisar a las emergencias y socorrer a los heridos en los casos de extrema gravedad.

Algunos consejos para los atascos

Para evitar los atascos intenta modificar los horarios de salida, tanto a la ida como a la vuelta, adelantando o retrasando el viaje. Estudia el trayecto, ya que en caso de atasco prolongado podrás buscar una ruta alternativa. Ten en cuenta el viaje con niños: ellos sufren mucho los atascos, por lo que conocer posibles puntos de parada te ayudará en caso de problema.

Un conductor que circula durante horas en un atasco ve aumentado el riesgo de sufrir un accidente, provocado por la fatiga, la somnolencia o el estrés.

Después de sufrir un atasco, las ganas de terminar el viaje pueden hacer que el conductor quiera recuperar el tiempo perdido, sin tener en cuenta el “efecto acordeón” de los atascos. No te pongas horas de llegada: cuando pensamos que la circulación ya está reestablecida, aparecen de nuevo las retenciones, y una leve distracción puede provocar una grave colisión por alcance.

Uno de los momentos más peligrosos es cuando nos aproximamos a la retención. Frena con suavidad, avisa al resto de vehículos del atasco, y observa una posible salida de escape en el caso de que el conductor que circula detrás de nosotros no pueda frenar a tiempo. Lleva los reposacabezas bien ajustados, y no lleves objetos sueltos en el interior del habitáculo para evitar daños a los ocupantes en caso de frenazo.

Nunca aproveches la detención del coche en el atasco para estirar las piernas, ni salir con niños, o pasear a los animales.