Este sistema no insonoriza completamente el coche ni elimina todos los sonidos exteriores. Su eficacia es mayor frente a ruidos graves, continuos y predecibles. Además, no actúa igual sobre el zumbido del motor que sobre el ruido generado por los neumáticos: reducir este último exige adaptarse a vibraciones que cambian constantemente según la carretera.
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Cancelación activa de ruido: qué es y cómo actúa en el habitáculo
Para entender qué es la cancelación activa de ruido, primero hay que recordar que un sonido es una onda producida por variaciones de presión en el aire. Cuando dos ondas similares coinciden con sus fases invertidas, sus presiones se contrarrestan y el nivel sonoro resultante disminuye. Este fenómeno se conoce como interferencia destructiva.
Los sistemas ANC aprovechan este principio para generar lo que suele denominarse “antirruido”. Si el sonido no deseado produce una subida de presión, los altavoces reproducen en ese instante una señal que provoca una variación contraria. El resultado no es un silencio absoluto, sino una reducción del ruido percibido en determinadas frecuencias y zonas del habitáculo.
La cancelación activa no sustituye al aislamiento acústico pasivo. Los coches siguen necesitando materiales absorbentes, juntas en puertas y ventanas, cristales específicos, pasos de rueda aislados y una carrocería preparada para limitar la entrada de ruido.
Aislamiento pasivo
Bloquea o absorbe físicamente las vibraciones mediante materiales aislantes.
Cancelación activa
Genera ondas sonoras opuestas mediante sensores, software y altavoces.
Ambas soluciones pueden trabajar conjuntamente. El aislamiento pasivo resulta eficaz en un rango amplio de frecuencias, mientras que el sistema activo puede reforzar la reducción de sonidos graves difíciles de contener únicamente mediante materiales.
Cómo funcionan los sistemas ANC en los vehículos modernos
El sistema analiza continuamente el ruido o las vibraciones relacionadas con su origen para calcular en tiempo real la señal necesaria para contrarrestarlo.
El proceso puede resumirse en cuatro fases:
- Los sensores detectan el ruido o las vibraciones que lo producen.
- La unidad de procesamiento analiza su frecuencia, amplitud y fase.
- El software calcula una onda acústica opuesta.
- Los altavoces reproducen esa señal y los micrófonos comprueban el resultado.
La velocidad de respuesta es fundamental. Si el sonido contrario llega demasiado pronto o demasiado tarde, no coincide correctamente con la onda original y la reducción pierde eficacia.
Sensores, micrófonos y altavoces
Un sistema ANC puede utilizar información procedente de distintos componentes:
- Micrófonos interiores: Miden el sonido presente en diferentes zonas del habitáculo.
- Acelerómetros: Instalados en el chasis o cerca de la suspensión para detectar las vibraciones generadas por la carretera.
- Datos del motor: Como el régimen de giro o la carga.
- Unidad de procesamiento digital: Encargada de ejecutar el algoritmo de cancelación.
- Altavoces del vehículo: Que reproducen la señal de compensación.
- Micrófonos de control: Comprueban el ruido residual y permiten corregir la respuesta del sistema.
El sistema puede aprovechar parte del equipo de sonido ya instalado, aunque necesita una arquitectura y una calibración específicas. No basta con añadir un programa a cualquier radio: la ubicación de los altavoces, los micrófonos, los sensores y los asientos modifica la forma en la que las ondas se propagan.
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Beneficios del aislamiento acústico activo para el conductor
La principal ventaja es la reducción de los sonidos graves y repetitivos que pueden dominar el ambiente interior durante un trayecto. Al atenuar ese zumbido, el habitáculo puede ofrecer una sensación acústica más confortable.
Entre los beneficios de los sistemas ANC destacan:
- Menor presencia del ruido del motor y de la rodadura, especialmente en frecuencias bajas.
- Conversaciones más claras entre los ocupantes.
- Mejor percepción de la música y de las indicaciones del navegador, sin necesidad de elevar tanto el volumen.
- Adaptación automática a las condiciones de funcionamiento del vehículo y al ruido detectado.
- Posible reducción de materiales aislantes, siempre que el diseño del vehículo lo permita.
Esta tecnología resulta especialmente relevante en los automóviles eléctricos. La ausencia del ruido continuo propio de un motor de combustión deja más expuestos los sonidos de los neumáticos, el viento y la suspensión. Por esta razón, algunos vehículos eléctricos combinan diferentes soluciones para reducir el ruido de rodadura, como materiales absorbentes en los neumáticos, aislamiento pasivo y sistemas de cancelación activa.
Sin embargo, el ANC no debe emplearse para ocultar una avería. Algunos sonidos pueden ser normales, mientras que otros requieren una revisión. Por ejemplo, conviene conocer por qué el coche hace ruido después de apagar el motor y distinguir los crujidos provocados por el enfriamiento de los metales o el funcionamiento temporal del electroventilador de otros ruidos anómalos.



