Desde hace varios años, los coches no son sólo piezas mecánicas que ruedan por las carreteras. Son máquinas con ‘cerebro’ programadas para funcionar de la forma más eficiente posible. El elemento que gestiona todos los parámetros es la centralita del coche, también conocida como ECU (Engine Control Unit).

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Tal y como explica Antonio Manzano, formador técnico del RACE, la centralita viene configurada con las indicaciones estudiadas previamente por el fabricante. Sin embargo, hay quien decide reprogramar esta centralita para conseguir más potencia del motor, un mejor consumo o incluso menores emisiones en ciertas ocasiones.

Por defecto, no es recomendable reprogramar la centralita, y menos si no lo hace una empresa especializada con las homologaciones pertinentes.

Puedes reprogramar la centralita del coche, pero sólo si lo recomienda el fabricante

Como ha indicado Manzano, la centralita tiene como función hacer que los componentes del coche trabajen de la mejor forma posible, entregando una potencia con un consumo óptimo. Los fabricantes están continuamente analizando sus vehículos para sacar el mejor rendimiento. Si descubren una mejora, es posible actualizar esa centralita. Es entonces cuando es recomendable reprogramar la ECU del coche.

Para que no haya problemas en la Inspección Técnica de Vehículos ni en la propia electrónica del coche, lo recomendable es que te acerques a un taller del fabricante o alguno que tenga la aprobación de éste, como cualquier taller Eurekar bajo la garantía del RACE. Aquí conectarán una máquina de diagnosis al puerto OBD de tu coche y actualizarán lo que el fabricante considere necesario, sin perder ningún tipo de garantía.

¿Qué implica reprogramar la centralita del coche por tu cuenta?

Más allá de las actualizaciones del fabricante, hay quien quiere sacar todo el potencial que ofrece su coche, bien porque es aficionado al “tuning”, o porque quiere exprimir más el motor del coche.

Las marcas sacan al mercado los motores equilibrados (con una relación óptima entre consumo y potencia): si un coche desarrolla 100 CV y consume x litros cada 100 km, en realidad podría ofrecer mejores datos de potencia (entre un 25% hasta un 40% en motores turboalimentados) y consumo. Sin embargo, a cambio forzaría otros elementos del coche como los inyectores, la culata, el turbo o los pistones. Si exiges más potencia y par motor a tu coche a través de la centralita, estos componentes tendrán que trabajar más y el gasto por el uso será mayor, así que te arriesgas a que la degradación aparezca antes de lo anunciado por el fabricante.

Esta tarea de reconfiguración de la centralita no es nada sencilla y no lo puede hacer cualquiera; si no lo hace alguien experto y con la autorización adecuada, lo más seguro es que la ECU acabe estropeándose. Y no sólo eso, en caso de avería, el seguro no te cubrirá el arreglo porque perderás la garantía.

El chip de potencia, la otra forma de cambiar la potencia de tu coche

Además de la reprogramación de la centralita del coche, la otra forma que existe para modificar la potencia del coche es instalar un chip de potencia, también conocido como chip tuning, una centralita externa que permite desconectar la centralita del propio coche a través de un puente. Ésta da órdenes a la centralita del fabricante para que aumente la potencia del vehículo sin dejar rastros en el software, como sí hace la reprogramación de la centralita. Su instalación es relativamente sencilla y es fácil de desconectar.

Algunos de estos chips son legales y pasan la ITV si tienen la homologación y el documento acreditativo del taller oficial correspondiente. No obstante, como estos chips modifican la potencia del motor, también aumentará el nivel de emisiones por lo que puede no salir favorable en la ITV, de ahí que exista la opción de desconectar el chip de potencia a través de un botón o una aplicación móvil

Si tienes una avería y eres socio te puedes beneficiar del pago total o parcial de las facturas del taller.
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