Qué es el servofreno

Estás acostumbrado a que frenar tu coche sea un gesto relativamente sencillo, accionando el pedal de freno, lo que hace que las pastillas de freno muerdan los discos de freno y, así, el coche pueda detenerse en la menor distancia posible.

Esta acción, que parece tan sencilla, en realidad sería casi imposible si no existiese el servofreno, una pieza fundamental del sistema de frenado del vehículo que multiplica la fuerza que ejerces sobre el pedal del freno para que, con una ligera pisada, tengas una máxima eficacia en la frenada.

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Cómo funciona un servofreno

Antonio Manzano, formador técnico del RACE, explica que el servofreno tiene una membrana con dos cámaras, una de ellas está a presión atmosférica y la otra tiene una depresión constante.

Esta depresión en los coches de gasolina la genera la propia admisión del motor con un tubo, generalmente negro, que la conecta con el propio servofreno. En los motores diésel esta depresión no es suficiente, por lo que tienen una bomba mecánica, también llamada depresor de freno, que es la encargada de hacer la succión del aire.

Tanto en un tipo de propulsión como en la otra, lo que se consigue es generar un vacío. Por eso, cuando accionas el pedal de freno se abre una válvula que ayuda a ejercer más presión sobre esa membrana gracias al vacío que se ha conseguido.

Si no existiese el servofreno, tendrías que pisar con bastante fuerza el freno para empezar a detener un vehículo (un turismo medio pesa alrededor de una tonelada).

Teniendo en cuenta que el servofreno funciona gracias a que el motor está encendido, debes ser consciente de que, si está apagado, el coche no frena igual. De ahí que seguramente hayas notado que, con el coche parado, el pedal de freno está más alto y más duro. Por eso, por ejemplo, no es seguro arrancar un coche cuesta abajo si no tiene batería. El freno no responderá como es debido en caso de una emergencia.

Dónde está el servofreno

Una vez abierto el capó del coche, lo encontrarás justo delante del volante y detrás del bote del líquido de frenos (suele ser blanco con una tapa negra). Ahí está acoplada la bomba que genera la presión sobre las pinzas de freno. Para identificarlo rápidamente, es una semiesfera de color negro. Se puede ver en la siguiente imagen:

servofreno

Síntomas de que el servofreno está fallando

Durante la frenada notarás que, si el servofreno falla:

  • El pedal se endurece y se pone muy rígido, cuando debería estar esponjoso.
  • Al coche le cuesta más frenar.
  • La distancia de frenado es mayor de lo que estás acostumbrado.

¿Cuál es el coste de cambiar un servofreno averiado?

Tanto en un turismo compacto diésel, con la bomba de vacío, o un gasolina el precio ronda los 350-400 euros más la mano obra. Los motores eléctricos también llevan una bomba de vacío, pero en este caso es eléctrica y su precio ronda los 250 euros.

Generalmente lo que más suele fallar en un servofreno es el tubo de vacío, que se suele agrietar con el paso del tiempo. Esto hace que no se produzca ese vacío y es cuando empieza a fallar el servofreno. Cuanto más grande es la grieta, menos vacío existe y menos efectiva es la ayuda de la frenada. Si te falla esta pieza puedes acudir a cualquiera de los talleres del servicio Eurekar con la garantía del RACE.

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