Neumáticos invierno

¿Neumáticos de invierno o mixtos? Esa es una pregunta clásica que se hacen muchos conductores cuando les llega el momento de cambiar las gomas de su coche. Conocer las características de los neumáticos de invierno, sus ventajas y sus inconvenientes es fundamental a la hora de tomar una decisión. En este artículo te damos todas las respuestas.

¿Cuándo usar neumáticos de invierno?

Dada la diversidad de climas que hay en España, hay muchas regiones y carreteras en las que el uso de neumáticos de invierno puede ser muy recomendable durante determinadas épocas del año. Se trata principalmente de áreas de montaña donde nieva con cierta frecuencia y donde las temperaturas bajan sistemáticamente por debajo de los 7 ºC en la temporada de frío. Por debajo de ese nivel, la adherencia de un neumático mixto se reduce sensiblemente, y la distancia de frenada aumenta varios metros, en función de la adherencia de la vía y la velocidad del vehículo.

Temperatura neumáticos

Aunque en el norte de Europa los neumáticos de invierno tienen una penetración en el mercado del 30% aproximadamente, en España su uso es aún bastante reducido, pese a que según distribuidores como el Grupo Andrés hay cerca de 200.000 kilómetros de vías repartidas por 25 provincias en las que se dan las condiciones necesarias para usar estas gomas en invierno.

Neumáticos de invierno o mixtos: diferencias

Las diferencias entre los neumáticos de invierno y los de verano (los de uso mixto) se dan principalmente en dos niveles: en el dibujo de la banda de rodadura y en la composición.

Neumáticos de invierno
Banda de rodadura: los neumáticos de invierno presentan un dibujo más profundo y recortado, cuyo objetivo es mejorar la evacuación de agua y nieve. Además, cuentan con pequeñas láminas en los tacos, que mejoran notablemente la adherencia y la tracción tanto en nieve como en barro.
Neumáticos de invierno
Composición: en los neumáticos de invierno, su composición química especial permite que las gomas no se endurezcan a bajas temperaturas, algo que sí ocurre con los neumáticos de verano. Manteniendo su flexibilidad por debajo de los 7 oC se mejora la adherencia y la tracción.
Neumáticos de invierno
Para distinguir unos de otros, la identificación de los neumáticos de invierno es diferente. En éstos se incorpora en el lateral de la goma la clave M+S (Mud and Snow, es decir, Barro y Nieve), y se añade un pictograma formado por una montaña de tres picos y un copo de nieve en su interior.

Ventajas de los neumáticos de invierno

Como veíamos, una de las principales ventajas de los neumáticos de nieve es que la adherencia es mucho mayor cuando se circula a bajas temperaturas o cuando hay nieve, barro o hielo en la calzada. Gracias a ello, se evita el riesgo de salirse de la trazada cuando se circula a una velocidad adecuada en esas condiciones climáticas.

La otra gran ventaja de los neumáticos de invierno es que mejora notablemente la frenada, algo que se traduce en una reducción de la distancia de detención. Por ejemplo, a 50 km/h y sobre nieve, un vehículo con neumáticos de invierno necesita 31 metros menos para detenerse que otro con neumáticos de verano, mixtos o convencionales.

Distancia de FRENADO en NIEVE

Distancia de frenado en nieve

Distancia de FRENADO en MOJADO

Distancia de frenado en mojado

A efectos prácticos, los neumáticos de invierno tienen otra ventaja: cuando las autoridades de tráfico obligan a usar cadenas en determinadas carreteras, la ley permite que los vehículos con estas gomas puedan prescindir de ellas, pues garantizan la suficiente adherencia y tracción bajo condiciones climáticas adversas.

Inconvenientes de los neumáticos de invierno

Neumáticos de invierno
Lógicamente, este tipo de neumáticos tienen algunas desventajas para el conductor. La principal, su precio, pues pueden ser hasta un 15% más caros que los normales. Por otro lado, en términos de eficiencia y conservación, no están indicados para el verano, por lo que se recomienda cambiarlos cuando pasa la época de frío, con el consiguiente incremento de costes, y las necesidades de espacio para su almacenamiento.

Otros neumáticos de invierno

Para concluir, es conveniente hacer una breve mención a los neumáticos nórdicos y con clavos. Aunque en España no tienen una presencia muy elevada debido a que aquí casi no se dan condiciones de frío tan extremas, los nórdicos se emplean para carreteras que soportan heladas y nevadas por debajo de los -10 oC. En cuanto a los neumáticos de clavos, la legislación española los acepta, pero solo en condiciones climatológicas extremas, pues son bastante agresivos con el asfalto. Además, se especifica que no pueden sobresalir más de 2 milímetros y siempre deben contar con bordes redondeados.

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