El Gobierno ha aprobado una bajada del IVA de la gasolina y otros combustibles, que pasa del 21% al 10% de forma temporal. La medida, incluida en el Real Decreto-ley 7/2026, busca aliviar el coste del repostaje en un momento de subida de precios energéticos y forma parte del paquete de respuesta a la crisis internacional provocada por el conflicto bélico que se desarrolla en Irán y su impacto sobre el precio del petróleo y los carburantes.
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En la práctica, esta bajada del IVA se traduce en una reducción directa de la carga fiscal que se aplica al precio final del combustible. Es decir, el objetivo es que llenar el depósito sea más barato, aunque —y esto es importante— el resultado final dependerá también de otros factores que influyen en el precio.
Qué ha aprobado el Gobierno sobre el IVA de la gasolina y otros combustibles
La medida establece una reducción del tipo de IVA del 21% al 10% en la gasolina, el gasóleo y los biocarburantes utilizados como carburante. No se trata de un cambio permanente en el sistema fiscal, sino de una rebaja temporal aprobada mediante decreto. Esto significa que, durante el periodo en el que esté vigente, el impuesto que se aplica sobre el precio del combustible será menor, lo que debería reflejarse en un precio más bajo en el surtidor.
Además, la norma no se limita al IVA. También contempla una reducción en el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos, lo que refuerza el efecto conjunto de la medida sobre el precio final del carburante.
Desde cuándo se aplica la rebaja y hasta cuándo puede durar
La bajada del IVA entró en vigor tras la aprobación del Real Decreto-ley y, en principio, estará vigente hasta el 30 de junio de 2026.
Sin embargo, la duración no está completamente garantizada. El propio decreto establece una condición concreta ligada a la evolución de los precios: si en abril de 2026 la variación del IPC de los carburantes no supera en más de un 15% la registrada en el mismo mes del año anterior, tanto la rebaja del IVA como la del Impuesto sobre Hidrocarburos dejarán de aplicarse en junio.
Esto implica que la medida no solo es temporal, sino también condicionada a la evolución real del precio de los combustibles. En otras palabras: se mantendrá solo si los carburantes siguen registrando subidas significativas. Además, la norma no contempla una prórroga automática más allá de esa fecha, por lo que, si la situación energética se prolonga, cualquier extensión de la medida dependería de una nueva decisión del Gobierno.
Cómo puede afectar a los conductores al repostar
En principio, una bajada del IVA y del resto de la fiscalidad sobre los carburantes debería traducirse en un descenso del precio por litro. Al reducirse la carga impositiva, el objetivo es que repostar salga más barato para los conductores.
El Gobierno calcula que el efecto conjunto de estas rebajas fiscales puede alcanzar hasta 30 céntimos por litro, lo que supondría un ahorro de unos 20 euros al llenar el depósito de un coche medio. Conviene, eso sí, que leas esta cifra como una estimación oficial del Ejecutivo, no como una rebaja fija garantizada en todas las estaciones de servicio ni en cualquier momento.
Y aquí entra el matiz importante: el precio que ves en la gasolinera no depende solo de los impuestos, sino que también influyen otros factores como la evolución del petróleo en los mercados internacionales, los costes de refino y distribución, el tipo de cambio y los márgenes comerciales. Por eso, aunque la rebaja fiscal puede notarse, su traslado al surtidor no siempre será exacto ni inmediato.
Esta medida se suma a otras ayudas a la gasolina ya existentes o aplicadas en distintos momentos, que también han buscado reducir el coste del repostaje para los conductores.
Por qué el precio del combustible no depende solo del IVA
Aquí está una de las claves que más confusión genera, y conviene explicarlo bien, ya que el precio del combustible es el resultado de varios componentes. Por un lado, están los costes del producto (el petróleo, su transformación en gasolina o diésel y su distribución); y por el otro, están los impuestos, que no se limitan al IVA.
El combustible soporta también el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos, que es un gravamen fijo por litro aplicado antes del IVA, lo que significa que este se calcula sobre un precio que ya incluye ese impuesto previo.
Dicho de forma sencilla: cuando pagas un litro de gasolina, no estás pagando un único recargo sino varios, que se van acumulando en el precio final.
Qué control habrá para que la rebaja llegue al consumidor
Uno de los puntos más relevantes de la medida es que no se limita a bajar impuestos, sino que introduce mecanismos específicos de control.
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) podrá requerir información detallada a las empresas sobre precios, costes, volúmenes de venta y márgenes. Además, las compañías con capacidad de refino en España deberán remitir estos datos de forma periódica, con una frecuencia reforzada durante los primeros meses de aplicación de la medida.
El objetivo es vigilar que la rebaja fiscal se traslade realmente al consumidor y no se diluya en la cadena de distribución. En caso de incumplimiento, se contemplan sanciones que pueden alcanzar hasta seis millones de euros. También se obliga a las estaciones de servicio a informar de forma clara sobre la aplicación de estas medidas en sus precios.
Preguntas frecuentes sobre el IVA y los impuestos de la gasolina
A continuación respondemos a algunas de las dudas más frecuentes:
¿Cuál es el impuesto a la gasolina?
La gasolina no tiene un único impuesto, sino varios. Los dos principales son el IVA y el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos. El primero es un porcentaje sobre el precio, mientras que el segundo es una cantidad fija por litro. Además, ambos se aplican de forma acumulativa: primero el impuesto especial y después el IVA sobre el total.
¿Cuánto IVA tiene la gasolina?
De forma general, el IVA de la gasolina en España es del 21%. Sin embargo, con la medida aprobada por el Gobierno, este tipo se reduce temporalmente al 10%. Es importante tener en cuenta que se trata de una rebaja excepcional y limitada en el tiempo.
¿Cuánto IVA paga el combustible?
Actualmente, mientras esté en vigor la medida, el combustible paga un 10% de IVA. Cuando finalice esta rebaja, el tipo volverá previsiblemente al 21%, salvo que el Gobierno decida prorrogar la medida o introducir nuevos cambios.
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