Faltas ITV

Las faltas graves en la ITV son defectos que afectan a la seguridad del vehículo, pueden poner en riesgo a sus ocupantes o a otros usuarios de la vía, o provocar un impacto negativo sobre el medio ambiente. Cuando la estación detecta una o varias faltas graves, el resultado de la inspección será desfavorable, por lo que el vehículo deberá ser reparado y volver a pasar una nueva revisión.

¿Tienes que pasar la ITV?
Reserva y paga tu cita para la ITV a través de nuestra web.

¡Reserva tu cita!

Entre las faltas graves más habituales se encuentran problemas en los frenos, la dirección, la suspensión, los neumáticos, el sistema de alumbrado, las emisiones contaminantes o la documentación del vehículo. A continuación, veremos en detalle cuáles son y qué consecuencias tienen.

¿Qué son las faltas graves en la ITV?

Las faltas graves de la ITV son aquellos defectos que comprometen las condiciones de seguridad del vehículo, afectan al medio ambiente o incumplen ciertos requisitos técnicos exigidos por la legislación.

Cuando durante la inspección se detecta al menos un defecto grave, el resultado de la ITV será desfavorable. Esto implica que el vehículo únicamente podrá circular para desplazarse al taller y regresar a la estación de ITV para una nueva inspección, salvo que la normativa autonómica establezca algún procedimiento específico.

¿Cuáles son las faltas graves más comunes?

Aunque el Manual de Procedimiento de Inspección de las Estaciones ITV recoge cientos de posibles defectos, algunas de las faltas graves de la ITV más frecuentes son:

  • Desgaste excesivo o daños importantes en los neumáticos.
  • Frenos con eficacia insuficiente o desequilibrio elevado.
  • Luces obligatorias que no funcionan correctamente.
  • Emisiones contaminantes superiores a los límites permitidos.
  • Holguras importantes en la dirección.
  • Suspensión deteriorada o con componentes dañados.
  • Pérdidas de combustible o de otros fluidos esenciales.
  • Cinturones de seguridad deteriorados o que no bloquean correctamente.
  • Fisuras importantes en el parabrisas que dificultan la visibilidad.
  • Número de bastidor ilegible o que no coincide con la documentación.

Cada uno de estos defectos puede provocar un resultado desfavorable de la inspección, ya que afectan directamente a la seguridad vial o al cumplimiento de la normativa.

¿Qué ocurre si te detectan un fallo grave?

Si durante la inspección se detecta un defecto grave, la ITV tendrá un resultado desfavorable. En ese momento, el titular del vehículo deberá reparar las deficiencias detectadas y volver a presentarlo en una estación ITV dentro del plazo establecido por la comunidad autónoma o por la estación donde realizó la inspección.

Mientras tanto, el vehículo no puede circular libremente. Únicamente podrá desplazarse para acudir al taller donde será reparado y regresar posteriormente a la estación ITV para verificar que los defectos han sido corregidos.

Si el vehículo circula sin haber reparado una ITV desfavorable, el conductor puede enfrentarse a sanciones económicas y, además, las autoridades podrán inmovilizar el vehículo si consideran que supone un riesgo para la seguridad vial.

¿Qué son las faltas leves de la ITV?

Las faltas leves ITV son defectos de escasa importancia que no afectan significativamente a la seguridad del vehículo ni generan un riesgo inmediato para el resto de los usuarios de la vía.

A diferencia de los defectos graves, estas anomalías permiten obtener una inspección favorable, aunque quedan reflejadas en el informe para que el propietario las subsane en el plazo máximo de dos meses, según indica la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos.

En la siguiente tabla nombramos algunos de los ejemplos más habituales de faltas leves y graves que pueden aparecer en una inspección de la ITV:

Faltas leves de la ITV
Faltas graves de la ITV
Faltas leves de la ITV

Pequeños desperfectos estéticos.

Faltas graves de la ITV

Frenos con eficacia insuficiente.

Faltas leves de la ITV

Desgaste leve de escobillas limpiaparabrisas.

Faltas graves de la ITV

Neumáticos con desgaste por debajo del mínimo legal.

Faltas leves de la ITV

Alguna luz no obligatoria averiada.

Faltas graves de la ITV

Alumbrado obligatorio que no funciona.

Faltas leves de la ITV

Ligera corrosión superficial.

Faltas graves de la ITV

Daños estructurales importantes.

Faltas leves de la ITV

Pequeñas fugas sin riesgo.

Faltas graves de la ITV

Fugas relevantes de combustible o aceite.

Aunque estas deficiencias leves no impidan superar la inspección, lo recomendable es corregirlas cuanto antes para evitar que evolucionen hasta convertirse en defectos graves.

¿Cuántas faltas leves puedes tener en la ITV?

Una de las dudas más frecuentes es cuántas faltas leves puedes tener en la ITV. La normativa no establece un límite máximo de faltas leves. Es decir, un vehículo puede superar la inspección aunque presente varias deficiencias leves, siempre que ninguna de ellas esté catalogada como grave o muy grave.

No obstante, esto no significa que deban ignorarse. Aunque las faltas leves no impiden obtener un resultado favorable, la estación las reflejará en el informe de inspección para que el propietario las repare cuanto antes. Si no se corrigen, pueden agravarse con el tiempo y convertirse en defectos graves en futuras inspecciones.

¿Dónde se regulan las faltas leves y graves de la ITV?

Todas las faltas leves, graves y muy graves que pueden detectarse durante una inspección técnica están recogidas en el Manual de Procedimiento de Inspección de las Estaciones ITV, elaborado por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo y que se actualiza periódicamente para adaptarse a la normativa europea y española. El último manual en vigor a fecha de redacción de este artículo, la versión 7.9, lo puedes consultar en este enlace.
Este manual clasifica cada posible defecto según su gravedad:

  • Defecto leve (DL): defectos que no tienen un efecto significativo en la seguridad del vehículo o sobre el medio ambiente.
  • Defecto grave (DG): defectos que disminuyen las condiciones de seguridad del vehículo o ponen en riesgo a otros usuarios de las vías públicas o que pueden tener un impacto sobre el medio ambiente.
  • Defecto muy grave (DMG): defectos que constituyen un riesgo directo e inmediato para la seguridad vial o tienen un impacto sobre el medio ambiente.

Además, el funcionamiento de la inspección técnica de vehículos se regula principalmente mediante el Real Decreto 920/2017, de 23 de octubre, por el que se regula la inspección técnica de vehículos, así como por sus posteriores modificaciones y por la normativa europea aplicable.

Hazte Socio del RACE y disfruta de la mejor asistencia en carretera, garantía mecánica, garantía de neumáticos y ¡mucho más!
¡Quiero ser Socio del RACE!

Compartir:
Compartir:
Más sobre Seguridad vial