fallos en el motor de arranque

El motor del coche es el encargado de generar una fuerza que hace que se mueva todo el vehículo. Sin embargo, no se enciende por sí solo, necesita un elemento que le ayude a arrancar. Esa es precisamente la función del motor de arranque, y una vez que ha ayudado a que empiecen las explosiones en el motor de combustión, ya no lo utilizaremos hasta la siguiente vez que pongamos en marcha nuestro coche.

Tal como explica Juan Manuel Llorente, formador técnico del RACE, el motor de arranque es un servomotor eléctrico que se engrana, por un mecanismo llamado bendix, en el volante motor (donde se apoya el embrague). Se produce un acople entre ambos elementos y es entonces cuando se empieza a generar un movimiento para que se produzca la combustión en el motor.

Motor de arranque: definición y fallos

Este motor de arranque es un gran consumidor de energía precisamente porque hace que se muevan todas las piezas móviles que están paradas dentro del motor, y estas requieren mucha fuerza para que empiecen su movimiento. Por eso, es el elemento que más energía va a necesitar de todo el coche.

Es aquí donde tenemos la primera pista para saber cuándo podríamos tener una avería en el motor de arranque. Nos puede pasar que al meter la llave en el contacto veamos cómo se enciende el cuadro de instrumentos, las luces funcionan, la radio también… sin embargo, cuando intentamos encender el coche empezamos a escuchar un claqueteo. Esos golpes tienen su origen en el bendix, que está intentando engranar el motor de arranque, pero no tiene fuerza suficiente para mover el propulsor del coche.

Nos puede pasar que al meter la llave en el contacto veamos cómo se enciende el cuadro de instrumentos, las luces funcionan, la radio también… sin embargo, cuando intentamos encender el coche empezamos a escuchar un claqueteo.

Cuando el motor de arranque actúa es cuando las baterías sufren más y, por eso, tienen que acumular la electricidad suficiente para luego hacer mover a este gran consumidor de energía. Lo normal es que el tamaño del motor de arranque sea mayor a medida que el motor es más potente, y la capacidad de la batería también debe ser mayor para poder alimentar convenientemente al motor de arranque.

Como la mayoría de los elementos mecánicos de un coche, los fallos del motor de arranque se suelen dar por las piezas móviles que hay en su interior, como el eje, el bobinado o las escobillas de arranque. Estas últimas están en fricción constante con el eje central y tienden a gastarse, al igual que los apoyos del eje. Su duración va a depender del uso que le demos al coche: a una persona que haga la mayoría de kilómetros por la carretera puede que le dure toda la vida del coche un motor de arranque. Sin embargo, si el uso que se le da al coche es sobre todo en ciudad, el motor de arranque sufrirá más y su desgaste será mayor.

Los detonantes y síntomas de un fallo en el motor de arranque

Entre los síntomas que podemos encontrarnos sobre el fallo del motor de arranque, además del claqueteo antes citado, puede que al motor de arranque le cueste mover el motor de combustión o que algunas veces arranque y otras no. Si sustituimos uno antiguo que da fallos por otro nuevo es cuando nos daremos cuenta de cómo de defectuoso estaba nuestro motor de arranque, entre otras cosas, porque notaremos la alegría con la que arranca el coche.

Si no te arranca el coche, sería posible hacerlo dando un empujón con la segunda velocidad puesta, siempre que fuese posible hacer esta maniobra con seguridad. Sin embargo, según advierte Juan Manuel Llorente, hay que tener en cuenta que la correa de distribución, sobre todo si está muy gastada, no aguantará ese golpe inicial si empujamos el coche (una cadena de distribución sí lo soportaría) y puede aparecer otra avería. El motor de arranque inicia el giro de las piezas móviles del motor de una forma más dulce y con una velocidad programada que protege a la correa de ese tirón inicial. Si eres socio del RACE y tu coche no arranca, podrás pedir ayuda al servicio de asistencia en carretera.

Cambiar un motor de arranque por un fallo supone un desembolso de entre 300 y 600 euros, y su coste final dependerá de dónde vaya instalado. Son dos o tres tornillos los que sujetan a esta pieza, pero en algunos coches está muy escondido y es difícil llegar hasta él. Esto supondrá más tiempo de mano de obra, y es entonces cuando sube el coste final de la reparación. Seas o no socio del RACE, podrías hacer esta reparación en cualquiera de los talleres del servicio Eurekar.

Con la electrificación y los coches más modernos el papel del motor de arranque está desapareciendo y su función pasa a realizarla directamente el alternador. En la parte interna estos dos elementos son muy similares así que los fabricantes han aprovechado para que este último haga su función como alternador (es una dinamo que genera electricidad) cuando ya está arrancado el coche, pero también hace la función de motor de arranque gracias a la gestión electrónica del propio coche.

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