Hay conductores que apenas sacan el coche del garaje entre semana y solo lo utilizan para alguna escapada o para hacer la compra. Otros, en cambio, recorren decenas de kilómetros cada día. Sin embargo, ambos pueden acabar pagando prácticamente lo mismo por su seguro. Por eso, para quienes hacen un uso muy ocasional del vehículo, existen los seguros por kilometraje, una modalidad que adapta el precio de la póliza al uso que haces del coche.

Eso sí, no siempre son la opción más económica ni funcionan igual en todas las aseguradoras. Antes de contratar uno, conviene que entiendas cómo calculan el kilometraje, qué diferencias tienen respecto a un seguro convencional y en qué casos te puede compensar contratarlos.

En el RACE te asesoramos para que encuentres el seguro que mejor se adapta a tus necesidades.
¡Quiero saber más!

¿En qué se diferencian de un seguro tradicional y cómo se calcula el kilometraje?

A simple vista, ambos seguros pueden parecer iguales. Al fin y al cabo, los dos sirven para proteger tu coche y pueden incluir coberturas muy similares. La diferencia está en cómo calcula la aseguradora lo que vas a pagar.

Con un seguro tradicional, el precio se fija teniendo en cuenta factores como tu edad, el modelo del vehículo, los años de carné o tu historial de siniestros. Da igual que hagas 4.000 kilómetros al año o cuatro veces más: la prima apenas cambia por ese motivo.

En un seguro por kilometraje la lógica es distinta. Como utilizas menos el coche y pasas menos tiempo expuesto al riesgo de sufrir un accidente, la aseguradora puede ajustar el precio al uso real que haces del vehículo.

Ahora bien, conviene recordar que eso no significa necesariamente que vayas a pagar solo por los kilómetros recorridos. Lo más habitual es que exista una parte fija, que cubre aspectos como la responsabilidad civil obligatoria o determinadas garantías, y una parte variable que, esta sí, depende del uso del vehículo. Algunas compañías funcionan mediante bonos de kilómetros —por ejemplo, 3.000, 5.000 o 10.000 kilómetros al año—, mientras que otras ajustan el coste según la distancia recorrida.

¿Cómo comprueban las compañías el kilometraje?

Para comprobar el kilometraje, cada aseguradora utiliza su propio sistema. Entre los más habituales están:

  • Fotografías del cuentakilómetros enviadas por el asegurado al contratar la póliza o en revisiones periódicas.
  • Aplicaciones móviles que permiten registrar el uso del vehículo.
  • Dispositivos telemáticos o conectados al coche que transmiten la información automáticamente.
  • Otros sistemas de verificación establecidos por la compañía.

Antes de contratar este tipo de seguro conviene revisar cómo se controla el kilometraje, cada cuánto tiempo debe comunicarse y qué ocurre si finalmente recorres más kilómetros de los previstos.

Ventajas de los seguros por kilómetros y para quién resultan más interesantes

Entre las principales ventajas de los seguros por kilómetros encontramos que:

  • El precio de la póliza puede ajustarse al kilometraje contratado o al uso real del vehículo, según el funcionamiento de cada aseguradora.
  • Algunas compañías permiten elegir entre distintos tramos de kilómetros para adaptar el seguro a las necesidades de cada conductor.
  • Suele ser posible ampliar el kilometraje contratado si las necesidades cambian durante la vigencia de la póliza.
  • Pueden contratarse con diferentes niveles de cobertura, igual que un seguro de coche convencional.
  • Si recorres pocos kilómetros al año, pueden suponer un ahorro frente a una póliza tradicional.

Este tipo de seguro está pensado para conductores que hacen un uso reducido del coche y pueden prever con cierta facilidad los kilómetros que recorrerán a lo largo del año. También suele ser una alternativa interesante para asegurar un segundo vehículo que apenas circula o que se utiliza únicamente de forma ocasional.

Limitaciones que conviene tener en cuenta antes de contratarlo

Como ocurre con cualquier seguro, conviene leer con atención las condiciones antes de contratarlo. En este caso, además del precio, hay algunos aspectos que pueden influir en si realmente te compensa esta modalidad.

  • Comprueba qué ocurre si superas el kilometraje contratado. Algunas aseguradoras permiten ampliar el límite abonando un importe adicional, mientras que otras aplican condiciones diferentes.
  • Asegúrate de saber si tienes que comunicar la lectura del cuentakilómetros y, en ese caso, qué consecuencias puede tener no hacerlo dentro de los plazos previstos.
  • No todas las compañías ofrecen esta modalidad ni la comercializan con las mismas condiciones, por lo que conviene comparar varias opciones antes de decidirte.
  • Si no tienes claro cuántos kilómetros vas a recorrer durante el año, calcula un margen suficiente para evitar imprevistos.
  • Las condiciones relacionadas con el kilometraje, los suplementos, las franquicias o las coberturas adicionales pueden variar de una aseguradora a otra, por lo que es importante revisar la póliza antes de firmarla.

Hazte Socio del RACE y planifica todas tus rutas con total tranquilidad ante cualquier tipo de imprevisto
¡Infórmate ahora!

Compartir:
Compartir:
Más sobre Seguros y servicios