Carsharing

La sociedad cambia, y la forma de desplazarnos también. El interés por la tecnología y las nuevas políticas de restricciones a la circulación que se están poniendo en marcha en algunas ciudades están provocando el nacimiento de nuevas fórmulas de movilidad: coches y motos compartidas, desplazamientos en coche con conductor…

Empresas de carsharing, motosharing y coches con chófer como Car2Go, Emov, Bluemove, Avancar, Ecooltra, Ioscoot, Cabify, Uber… están aprovechando el aumento del número de personas que anteponen otras formas de movilidad a la posesión de un vehículo en propiedad, o que incluso hacen compatible el tener un coche o una moto y el uso de este tipo de servicios.

Ante esta proliferación de nuevos servicios de movilidad, también surgen nuevas preguntas: ¿Cómo nos cubren ante un accidente? ¿Qué responsabilidad asume el usuario que lo contrata?

Qué cubre el seguro de las nuevas fórmulas de movilidad

En el caso de Car2Go y Emov, que son dos de las plataformas de coche compartido que más éxito están teniendo, las dos ofrecen un seguro a todo riesgo en sus coches, pero con franquicia de 500 euros. Es decir, ante cualquier percance cuya culpa sea del conductor que ha contratado, éste se hará cargo del pago hasta un máximo de 500 euros. A partir de esa cifra, el coste lo asumirá la compañía aseguradora. Este seguro incluye daños de responsabilidad civil, daños del vehículo y en algunos casos los daños personales (Car2Go no los cubre), pero ¡cuidado! siempre que se cumplan las normas del servicio y que marca la ley de tráfico. Es decir, la aseguradora no cubrirá ningún daño en el caso de conducir tras haber consumido drogas o alcohol (y marcan como requisito 0% alcohol) o en el supuesto de que deje el vehículo a otro conductor.

Coches compartidos

El contrato que firma el usuario con la compañía de vehículo compartido hay que leerlo detenidamente, sobre todo la letra pequeña. Por ejemplo, la franquicia de 500 euros no se aplicará si el vehículo sufre datos mecánicos por una negligencia del conductor, y también se penalizará al usuario con un cargo adicional siempre que finalice el alquiler con la batería del vehículo eléctrico por debajo del límite establecido o si dejas el coche a otro conductor no identificado. Y atención con las multas porque, si incumples las normas y te ponen alguna, no sólo tendrás que pagar la sanción sino los costes de la tramitación.

Motos compartidas

En el caso de contratar un servicio de motosharing, es importante que tengas en cuenta que lo habitual es que incluyan únicamente el seguro obligatorio a terceros, no cubran daños personales del conductor y además no se hagan cargo de daños en los accesorios, como el casco, el baúl… o de los objetos personales que guardes en su interior. Por ejemplo, la empresa Ioscoot aplica una franquicia de 500 euros o 99 euros (según se quiera) para cuando se producen daños o robo del propio vehículo y sea culpa del usuario.

Coches con conductor

Para los usuarios de Cabify registrados a través de la aplicación, esta plataforma de coches con chófer tiene en cuenta su seguridad y les protege con un seguro de accidentes y añade, además, servicios para aumentar su bienestar en caso de sufrir un siniestro como descuentos en farmacias, asistencia u orientación médica telefónica ilimitada. Estos coches con chófer bajo demanda están geolocalizados para ofrecer una mayor seguridad al pasajero y cada viaje está asociado a un conductor y a un vehículo cuyos datos puedes compartir con familiares o amigos.

Es importante informarse bien de las condiciones del contrato y del seguro asociado a dicho servicio para no llevarse sorpresas.

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