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25/02/2016

Consejos de seguridad vial: Conduce en invierno de forma segura

Consejos de seguridad vial: Conduce en invierno de forma segura

Conducción invernal consejos seguridad vial

El RACE te enseña en invierno a circular de forma segura.

Conducir en invierno obliga al poner más atención cuando circulamos con nuestro coche. Nieve, hielo, viento, agua, niebla o hielo… las malas condiciones climatológicas son unas compañeras de viaje incómodas y nos obligan a tomar una serie de medidas para conducir en invierno con seguridad. De hecho pueden resultar peligrosas como demuestra el hecho de que alrededor del 20 por ciento de los siniestros mortales estén relacionados con el mal tiempo.

El RACE te da una serie de consejos sobre seguridad vial para que no te sorprenda el frío al volante del coche, partiendo sobre una serie de recomendaciones básicas: información, prevención y mucha precaución con climatología adversa.

El coche a punto para el invierno

El coche siempre debe estar a punto, pero especialmente de cara al invierno, cuando las condiciones climatológicas pueden ser más duras. Puedes llevar tu vehículo a un taller para que revisen todos los puntos importantes, o dedicarle tú el tiempo necesario para comprobar que todo está en su sitio para que no se produzcan situaciones desagradables o que pongan en riesgo tu seguridad. Recuerda mantener tu vehículo en condiciones óptimas para garantizar la seguridad vial durante cualquier trayecto que realices durante el invierno.

Es importante comprobar el nivel de todos los líquidos del coche, con especial atención al anticongelante que nos asegure que el motor soporte sin problemas las bajas temperaturas.

Los frenos deben de estar en perfecto estado; revisa discos y pastillas, y también sus circuitos.

El buen estado de la dirección es imprescindible; debe transmitir al conductor con fidelidad las sensaciones del firme por el que circulamos.

Revisa los limpiaparabrisas para asegurar que barran en condiciones toda la superficie del cristal delantero -y también del trasero cuando se dispone de él-, ante la lluvia o el efecto “spray” de los vehículos que circulan delante. SI tienes que rellenar líquido, hazlo con un producto especial anticongelante.

El sistema de climatización del coche en invierno debe estar en óptimas condiciones. No sólo para que la calefacción mantenga una temperatura adecuada en el habitáculo, también para controlar el empañado de los cristales. Si los filtros están sucios, habrá que cambiarlos.

Neumáticos de Invierno – Imprescindible

Porque los neumáticos son el elemento de unión del vehículo con el suelo sobre el que circulamos. La profundidad del dibujo debe de ser de al menos 1,6 mm, aunque es recomendable que los canales para desalojar el agua o la nieve alcancen los 3 mm. Hay que comprobar, además, que los flancos no muestren cortes ni deformaciones, lo mismo que la superficie de contacto, así como la correcta presión de inflado.

Si hacemos muchos kilómetros por carreteras de montaña o trazados en zonas muy frías, donde no es extraña la presencia de nieve y hielo, la opción de los neumáticos de invierno, obligatoria en un gran número de países europeos, es más que recomendable para conducir más seguros en esta época del año.

También el invierno exige más a la batería del vehículo, periodo en el que aumenta su uso por la utilización de mayor número de componentes y sistemas en el coche. Además el frío reduce su eficacia. El nivel de agua de las celdas debe ser el adecuado y protege los bornes con grasa específica.

Sistema de luces

Son recomendables las luces de día, de serie en casi todos los coches de última generación, muchos de leds delante y detrás. En cualquier caso su correcto funcionamiento es imprescindible, más cuando en invierno las horas de luz son menores. También conviene revisar la regulación de las luces para aprovechar al máximo la parábola luminosa que crean y no deslumbrar a los demás conductores.

Que no se te olviden las cadenas de nieve

En invierno las cadenas de nieve siempre deben ir en el maletero. Aunque no vayamos a subir ningún puerto, en un viaje nos puede sorprender una tormenta que nos bloquearía si no disponemos de cadenas para nieve. Es importante saber instalarlas, sobre todo las metálicas. Si quieres adquirir unas cadenas de tela, fáciles de poner y de guardar, puede solicitar información en nuestra red de tiendas, donde podrás consultar disponibilidad y precios especiales que tenemos para Socios del RACE, obligatorias en muchos casos para poder continuar la marcha. En el mercado existen diferentes sistemas, como las de tela, de eslabones, con instalación fija en la llanta… según el grado de uso y de exigencia.

No descuides el resto de elementos necesarios en caso de avería: triángulo de emergencia, chaleco reflectante, gato, correas, herramientas y juegos de luces, así como fusibles de repuesto. Es recomendable también llevar guantes y una manta ante la posibilidad de quedarnos retenidos
por la nieve, e incluso una pequeña pala.

Sé previsor en invierno

Antes de salir es conveniente programar el viaje. Debemos informarnos del estado de las carreteras por las que vamos circular y de las condiciones meteorológicas previstas. En caso de nieve es recomendable aplazar nuestro viaje.

Es recomendable llevar con nosotros los números de asistencia y emergencia. También consultar el estado del tráfico.

Si estudiamos el trayecto, en caso de retención prolongada por nieve podremos buscar una ruta o paradas alternativas, sobre todo si viajamos con niños.

No hay que poner una hora de llegada a nuestro viaje, ni intentar recuperar el tiempo tras una retención, cuando pensamos que el tráfico se restablece.

En ruta, siempre atentos

Lluvia, viento, niebla, hielo, nieve. Son diferentes las circunstancias a las que nos podemos enfrentar en nuestra conducción invernal. En cualquier caso condiciones delicadas y que requieren, por nuestra parte, una especial atención y que adaptemos nuestra conducción al estado de la
carretera.

Si la carretera brilla, ¡puede haber hielo! Las zonas sombrías requieren mucho cuidado -zonas arboladas en los laterales de la carretera- pues mantienen la humedad e incluso el hielo. En las primeras horas del día hay más posibilidades de encontrar zonas de poca adherencia en nuestra trazada. Hay que adecuar en todo momento la velocidad a la zona de visibilidad y a la adherencia del suelo.

En viajes largos conviene aumentar el número de paradas y aprovecharlas para realizar estiramientos e hidratarse. La conducción en invierno produce mayor tensión y consecuentemente más fatiga, reduciendo la capacidad del conductor.

Hay que eliminar el vaho de los cristales. Pero no pasando nuestra mano o un trapo, sino utilizando el sistema de climatización con su tecla específica o la que activa las resistencias anti vaho. También podemos bajar un poco las ventanillas.

Nada de alcohol al volante. Hay que respetar siempre las normas de circulación, utilizando los cinturones de seguridad y las sillas de coche adecuadas a la edad, talla y peso de nuestros hijos.

Hay que mantener siempre la distancia de seguridad, sobre todo en caso de lluvia, niebla, hielo o nieve, previendo situaciones de peligro con tiempo suficiente, e indicando de la situación al resto de los conductores.

Si el asfalto por el que se circula es muy deslizante, actúe con suavidad sobre el volante, el acelerador y al utilizar el freno. Si la adherencia de la carretera disminuye, hay que reducir la velocidad y circular en marchas largas para perder menos adherencia al traccionar.

Si se aparca en una zona con temperaturas muy bajas, hay que prever la posibilidad de que las pastillas de freno se congelen y se queden pegadas al disco.

Conviene levantar los limpiaparabrisas, ya que el peso de la nieve puede romper los ejes y el hielo inmovilizarlos.

En caso de inmovilización por una fuerte nevada, hay que intentar dejar la vía libre a las máquinas quitanieves. No abandonar el vehículo si no sabemos con certeza de un refugio cerca. Conviene disponer siempre de combustible suficiente para mantener la calefacción en caso de emergencia.

Cómo conducir con nieve

Si carecemos de neumáticos de invierno, para conducir sobre nieve hay que utilizar cadenas para circular, que deberán instalarse en las ruedas motrices. Cuando la carretera aumenta su pendiente bajando conviene utilizar marchas cortas, usando el freno lo menos posible.
Marchas largas cuando la pendiente se estabiliza para traccionar mejor.

Si tenemos que instalar cadenas para coche, elige el aquellas que mejor se adaptan a tus necesidades, entre cadenas de tela, de eslabones metálicos…

Cuidado con la altura de los bajos del vehículo, y las posibles irregularidades del terreno que permanecen ocultas bajo la nieve.

Es recomendable utilizar las roderas dejadas por otros vehículos para mejorar la tracción y reducir el deslizamiento de las ruedas. En caso de no poder continuar la marcha, hay que llamar a los servicios de emergencia, indicando nuestra posición.

Si transportamos los esquís en el interior del coche aprovechando los asientos traseros abatibles, deben ir bien sujetos, ya que en caso de frenazo o impacto pueden salir despedidos, provocando daños a los ocupantes.

Si has seguido nuestros consejos pero el frío te sorprende, con RACE nunca estarás solo.

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