Reparación neumáticos ante pinchazo

Cerca del 15% de los servicios de asistencia en carretera registrados por el RACE se destinan a la reparación de neumáticos, que en el caso de los socios les viene incluido en el servicio de la garantía de neumáticos.

Los fabricantes llevan años investigando diferentes materiales y componentes a la hora de desarrollar un neumático. Han conseguido que las ruedas aguanten altas velocidades y diferentes tipos de climas. Sin embargo, no son irrompibles, y hay elementos en la carretera que suponen un peligro para ellos como pueden ser los clavos, tornillos, cristales, bordillos…

No en todas las situaciones se pueden reparar los neumáticos. Juan Manuel García Llorente, formador técnico del RACE, explica que solo se podrá arreglar una rueda si el pinchazo sucede en la banda de rodadura y no en el flanco o en el hombro del neumático. También dependerá del diámetro del objeto que ha dañado la estructura de la rueda, que no podrá superar los 6 mm. Si lo supera, no se podrá reparar el neumático.

Habrá que tener en cuenta para la reparación que el neumático tenga un buen dibujo, que no esté cristalizado, ni con grietas, y que no tengan más de cinco años de uso como mucho, momento en que la goma pierde más sus propiedades de agarre y flexibilidad. En el flanco del neumático se puede comprobar la semana y año de fabricación.

¿De qué formas se puede reparar un neumático?

Hay varias formas de arreglar un pinchazo. A continuación, explicamos las más comunes, desde las más a las menos recomendables del mercado.

    • Parches de Reparación Perforación (PRP): es el método más profesional de todos. Tendremos que llevar el coche al taller para que nos arreglen el neumático. Se trabaja la banda de rodadura desde el interior del neumático, de ahí que haya que desmontarlo de la llanta. Se mete un parche ‘de tipo seta’ que cubre el orificio por donde sale el aire. En este caso, lo que cuesta arreglar el pinchazo ronda los 30 euros.
    • Las mechas: son las conocidas tiras de cauchos vulcanizantes y son las más utilizadas para arreglar un pinchazo debido a su buena relación calidad-precio (10 euros). No está prohibido reparar pinchazos con mechas, pero se recomienda su instalación como algo provisional y comprobar en un taller que el trabajo con el escariador ha sido el correcto. Si no, la tira puede volver a dejar pasar aire y la presión de los neumáticos no será la correcta.
    • Kit de reparación con espuma: son solo efectivos si el elemento que ha dañado la banda de rodadura es pequeño (menos de 3 mm). Lo que hacen estos kits es meter un pegamento líquido dentro del neumático que se adhiere al orificio por el que se está escapando el aire. Lo malo de este sistema, que recordamos que es temporal, es que puede provocar un desequilibrio de la rueda al tener un producto en su interior que va deteriorando la goma con el tiempo.
    • Sustitución de válvulas: si no encontramos el lugar por el que pierde aire nuestro neumático puede ser que el problema esté en las válvulas, que con el paso del tiempo se van deteriorando y no consiguen retener la presión correcta. En el RACE se utiliza un kit específico que permite sustituir la válvula sin tener que desmontar el neumático de la llanta.

Tipos de neumáticos que no se pueden reparar si se pinchan

Además de los sistemas anteriores, existen otros neumáticos especiales que pueden rodar un número limitado de kilómetros aunque estén pinchados. Se trata de los neumáticos run flat. Tienen en su interior unos refuerzos de goma por los laterales que entran a escena cuando el neumático pierde presión. Son esos refuerzos de caucho los que aguantan el peso del coche. Por supuesto, son solo una solución de emergencia: esos tacos se van desgastando muy rápido a medida que la rueda gira. Pueden aguantar hasta 400 km (si van sin carga) o 200 km con el coche cargado. No deben superar en ningún caso los 80 km/h.

También están los neumáticos Contiseal, que contienen una lámina de color naranja en su interior que protegen la parte interna de los neumáticos. Son efectivos si el pinchazo no es muy profundo.

En estos dos casos, no sería válida la reparación a través de los tres tipos que hemos explicado anterior. Una vez que sufren el pinchazo habría que sustituirlos.

En cualquier caso, los fabricantes de neumáticos recomiendan que, si tenemos un pinchazo, lo más seguro es sustituirlos por otros nuevos, ya que un neumático reparado no vuelve a tener las mismas cualidades que cuando venían de fábrica. Si eres socio del RACE, podrás sustituirlos a través de algún taller de nuestro servicio Eurekar.

Los socios del RACE cuentan con la tranquilidad de nuestra asistencia neumática.
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