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14/07/2016

Consejos para aprender a conducir una moto

Consejos para empezar a conducir una moto con seguridad

Consejos para conducir una moto

Ya tienes la edad para conducir tu primera moto, o has decidido sacarte el carné porque quieres empezar a disfrutar de ir en moto. O simplemente, como dispones del carné de coche, quieres aprovechar que puedes conducir motos hasta 125 cc con una potencia máxima de 11 kW para mejorar tu movilidad en zonas urbanas, por ejemplo. Pero, ¿conocemos la técnica para hacerlo con seguridad?

No hay duda que ir en moto es diferente a conducir un vehículo de cuatro ruedas, que con el conocimiento y la experiencia necesaria te hará disfrutar sobre su manillar. Y también está claro que la agilidad y practicidad que ofrece una moto para moverse en medio del tráfico están claramente muy por encima de las que ofrece un coche.

Pero también es evidente que conducir una moto implica una serie de riesgos que no se producen al moverte en coche.

Por ello desde el RACE queremos ayudarte a que tu experiencia sea gratificante desde el principio. Que aprendas a conducir una moto sin sobresaltos y te conviertas enseguida en un conductor seguro.

Siempre con la licencia o el carnet que te corresponde.

CONDUCIRCARNET A1CARNET A2CARNET B
15 AÑOS
16 AÑOS
18 AÑOS
2 AÑOS DESPUÉS CON CARNET A2

Desde los 15 años puedes conducir un ciclomotor, con la licencia que tendrás que solicitar en Tráfico y cumpliendo una serie de requisitos. Con 16 años ya te podrás examinar del carnet A1 que permite conducir motos de hasta 125 cc y 11 kW de potencia, que también puedes llevar si tienes el carné B, el de coches.

Con 18 años puedes sacar el carnet A2, con el que podrás conducir motos sin límite de potencia. Pero para ello antes deberán pasar dos años con ciertas limitaciones para que vayas adquiriendo la experiencia necesaria. Hasta que tengas dos años con el carnet A2 sólo podrás conducir motos con una potencia máxima de 35 kW y una relación de potencia/peso de un máximo de 0,2 kW/kg.

Con el carné B también puedes conducir cuadriciclos sin límite de potencia y cilindrada.

Desde el primer momento con el equipamiento adecuado

 

Antes que nada, cuando vamos a empezar a movernos en moto, deberemos contar indispensablemente con el equipamiento para moto adecuado. Primero con la pieza más importante y obligatoria, el casco. La oferta existente es amplísima, pero eligiendo el tipo y la gama que nos interese y se ajuste a nuestro presupuesto, el casco debe de estar bien adaptado a nuestra fisionomía, debe estar homologado por calidad y fecha llevándolo siempre bien abrochado. Los guantes son también imprescindibles, de verano o de invierno según la estación, pero siempre de moto.

Piernas y brazos deben ir siempre protegidos, mejor con chaqueta y pantalones con protecciones y varias capas para adaptarse a la estación en que nos movamos, o mono de cuero para viajar en carretera si queremos la máxima protección. Existen una oferta de ropa muy amplia en la actualidad por precio, materiales y permeabilidad.

En carretera, siempre con botas. No vayas en pantalón corto o falda, además de poderte quemar con tu propia moto, una caída a baja velocidad en esas condiciones te puede costar caro.

 

Coger experiencia poco a poco

Como con el coche, cuando salimos de la autoescuela y aprobamos el carné correspondiente, normalmente carecemos de la experiencia y confianza necesarias para adaptarnos al tráfico desde el primer momento. Por ello, desde el RACE recomendamos realizar un curso de perfeccionamiento que nos permita aprender el manejo necesario de la moto para desenvolvernos con seguridad tanto en carretera como en tráfico urbano.

Cuando eres un conductor novel, lo importante es ir adquiriendo experiencia poco a poco. Saber conducir una moto adecuadamente implica un proceso de aprendizaje largo, continuo, por lo que nunca debemos tener prisa. La experiencia nos permitirá automatizar todos los movimientos que hacemos para llevar la moto de forma segura y para manejar de forma intuitiva todos los mandos. Por ello, como en cualquier vehículo, debemos saber cómo conducir adecuadamente para no crear malos vicios.

Para empezar, debemos sentarnos adecuadamente para llevar un buen equilibrio y una postura equilibrada respecto a todos los mandos, adaptando la posición de los retrovisores a la altura óptima para lograr el mejor campo de visión. Debemos sentarnos en el centro del sillín para lograr ese equilibrio en la posición, evitando la rigidez y sin torcer la espalda hacia ningún lado, con el tronco ligeramente apoyado hacia el manillar pero sin que los antebrazos noten el peso del cuerpo.

En la moto hay que buscar una postura natural, sin que los codos se abran y colocando los pies con firmeza sobre las estriberas o sobre el escudo en un scooter. Cuando circulemos rectos, el cuerpo irá totalmente en línea con el manillar, y se amoldará en cada curva según la velocidad y la inclinación que le demos.

Cuando conducimos un vehículo, y más una moto, siempre hemos de fijar la vista bastante adelantada, mirando lejos para anticiparnos a lo que nos vamos a encontrar, sobre todo siguiendo la trazada de la carretera. Cuando llegamos a una curva, siempre con la velocidad adecuada, nos pegaremos al lado derecho dejando margen respecto a la línea del arcén y buscaremos la salida de la misma con la mirada para redondearla, alcanzando el ápice de la curva de forma natural y suavizando el final. De esta manera aprovecharemos la anchura de nuestro carril sin forzar, la trazada será más suave y tendremos que inclinar menos en la curva. Tumbar más la moto será un movimiento que iremos realizando según nuestra experiencia y confianza vayan creciendo. Pero siempre con el máximo margen de seguridad, sin olvidar que estamos en una vía pública y teniendo en cuenta el tipo de asfalto sobre el que rodamos, reconociendo lo desgastado que esté y teniendo en cuenta que siempre está sucio y puede haber sustancias resbaladizas donde apoyan los neumáticos. Ojo con la temperatura ambiental; en invierno, cuando hace mucho frío el neumático agarra menos, alargando las frenadas y reduciendo la capacidad de inclinación. Presta atención a los siguientes consejos para conducir una moto con lluvia, nieve o hielo.

En moto, más que con un coche, debemos intentar anticiparnos en cada maniobra. Los movimientos en la moto debemos realizarlos con suavidad. Acelerar con uniformidad y frenar poco a poco en la medida que se pueda. Debemos ayudarnos de ambos frenos para detener la moto, procurando no bloquear nunca las ruedas. Si estamos negociando una curva y debemos frenar, será el freno trasero el que nos permita decelerar sin comprometer la estabilidad. Es importante en un conductor novel ir cogiendo el tacto adecuado a los frenos, tanto de maneta como de pedal. Normalmente la mayoría de las motos permite regular la distancia de la maneta al puño para adaptarse al tamaño de la mano.

Cuando el asfalto está mojado porque ha llovido debemos suavizar todos nuestro movimientos, frenar con más tacto e inclinar menos en el paso por curva. Las rayas de señalización de la carretera son siempre delicadas, pues el neumático pierde adherencia y siempre suelen estar sucias, lo que se acrecienta cuando están mojadas. En estas circunstancias, incluso yendo rectos debemos intentar no pisar las rayas, sobre todo si estamos acelerando. Y siempre debemos mantener la distancia de seguridad que marca la ley y que con el firme mojado deberemos aumentar.

En ciudad en moto somos más ágiles pero estamos más expuestos

En ciudad, las motos son mucho más ágiles que los coches, pero no debemos olvidarnos de las normas de circulación. Mucho cuidado si, en marcha, decidimos colarnos entre dos coches. En carretera, la distancia mínima que debemos dejar al rebasar un coche es de 1,5 metros, mientras que en tráfico urbano el espacio será proporcional a la velocidad a la que circulamos, y a la anchura y características de la calzada.

Si los coches están parados, podremos avanzar entre ellos con cuidado con los retrovisores y alcanzar la zona que tienen algunos semáforos específicos para que se coloquen las motos y agilizar el tráfico.

Es recomendable siempre llevar las dos manos sobre las manetas del freno, o a menos dos dedos, para activarlos con mayor celeridad en caso de necesidad (en el pedal de freno el pie si no es un scooter). La moto pesa mucho menos que un coche y un simple golpe con la carrocería nos podría tirar o tocar nuestra pierna y hacernos daño aunque circulemos a muy baja velocidad.

Debemos anticipar las maniobras, señalizar bien los cambios de dirección y mirar torciendo la cabeza si nos incorporamos a un carril para impedir los ángulos muertos de los retrovisores. Siempre circularemos con la luz de cruce obligatoria, que ayudará a que los coches nos vean.

Y seamos siempre cívicos. Las motos tienen muchas ventajas, como para aparcar. Pero no se puede hacer en cualquier lugar y de cualquier forma. Si no encontramos sitio en un espacio específico para aparcar la moto podremos hacerlo en una acera siempre que ésta tenga más de 3 metros.

En cualquier caso, mucha prudencia. La experiencia será nuestra mejor compañera y siempre se alcanza poco a poco.

El mejor consejo es tener un buen seguro de moto. RACE te ofrece los mejores.
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