¿Cuándo merece la pena recurrir una multa de tráfico?

Puede tener sentido reclamar una multa cuando existen elementos concretos que permitan cuestionar la denuncia o la sanción. En la primera fase del procedimiento se formulan alegaciones; si posteriormente se dicta una resolución sancionadora, puede interponerse un recurso potestativo de reposición. Algunos aspectos que conviene valorar son:

  • Errores relevantes en la denuncia o en la notificación: no cualquier defecto de forma invalida el procedimiento; debe afectar a requisitos esenciales o producir indefensión.
  • Pruebas que contradigan los hechos denunciados: por ejemplo, documentos, imágenes u otros elementos que permitan acreditar una versión diferente.
  • Posible prescripción de la infracción: el plazo es de tres meses para las infracciones leves y de seis meses para las graves y muy graves, aunque puede interrumpirse por determinadas actuaciones administrativas.
  • Problemas relacionados con la prueba utilizada: en sanciones obtenidas mediante dispositivos de medición, conviene revisar la documentación y los requisitos aplicables al equipo concreto.
  • Pérdida de puntos: no constituye por sí sola un motivo jurídico para reclamar, aunque aumenta las consecuencias prácticas de la sanción.

Si prefieres no gestionarlo tú mismo, el RACE ofrece a sus Socios un servicio de recurso de multas que se encarga de todo esto.

¿Qué debes comprobar antes de recurrir una multa?

Antes de formular alegaciones, revisa la denuncia y la documentación disponible. Puedes comprobar, entre otros, los siguientes elementos:

  • Identificación del vehículo y del denunciado: la denuncia debe permitir identificar el vehículo y, cuando se conozca, a la persona denunciada.
  • Descripción de los hechos: comprueba que figuren el lugar o tramo, la fecha, la hora y una descripción de la presunta infracción.
  • Identificación del agente: cuando la denuncia la formula un agente, debe constar su número de identificación profesional.
  • Pruebas obtenidas mediante dispositivos de medición: si se trata de una sanción por radar, revisa la documentación del cinemómetro y los elementos probatorios incorporados al expediente.
  • Imágenes de la infracción: comprueba que permitan relacionar correctamente el vehículo con los hechos denunciados y revisa los requisitos aplicables al tipo de cinemómetro utilizado.

¿Qué se pierde al recurrir una multa de tráfico?

Si realizas el pago voluntario dentro de los 20 días naturales previstos y la infracción permite acogerse al procedimiento abreviado, obtienes una reducción del 50 % del importe. A cambio, renuncias a formular alegaciones, el procedimiento termina y la sanción queda firme en vía administrativa.

Si decides formular alegaciones, pierdes el derecho a esa reducción. Si finalmente se mantiene la sanción, deberás abonar el importe íntegro. Puedes ampliar esta información en el artículo sobre la multa con pronto pago.

El marco legislativo actual de la Dirección General de Tráfico establece que aprovechar el descuento del cincuenta por ciento implica, a todos los efectos legales, el reconocimiento implícito de la infracción cometida y la renuncia expresa e irrevocable a presentar cualquier tipo de recurso o alegación en la vía administrativa. Por lo tanto, si decides seguir adelante con tu recurso y finalmente el órgano sancionador no te da la razón, te verás en la obligación de abonar el cien por cien de la cuantía original estipulada en la denuncia, asumiendo así el riesgo económico de tu decisión.

Consulta con el servicio de gestión de multas del RACE
si vale la pena recurrir antes de perder el pronto pago.

Quiero revisar mi multa

¿Cómo recurrir una multa paso a paso?

Si después de valorarlo todo tienes totalmente claro que quieres defender tus derechos como conductor, el procedimiento administrativo legal que debes seguir es muy concreto y consta de varias fases:

  • Primer paso: comprueba la fecha de notificación. Desde ese momento dispones, con carácter general, de 20 días naturales para pagar con reducción o formular alegaciones.
  • Segundo paso: si no estás de acuerdo, presenta las alegaciones y aporta los argumentos y las pruebas que consideres oportunos.
  • Tercer paso: el órgano instructor valorará las alegaciones y las pruebas y podrá realizar las actuaciones necesarias para esclarecer los hechos.
  • Cuarto paso: si el procedimiento continúa, recibirás la resolución correspondiente. Si es sancionadora, puedes interponer un recurso potestativo de reposición en el plazo de un mes desde el día siguiente a su notificación.

¿Qué plazos hay para recurrir y qué ocurre si desestiman las alegaciones?

Desde la notificación de la denuncia dispones de 20 días naturales para formular alegaciones. Si posteriormente recibes una resolución sancionadora, esta pone fin a la vía administrativa y puede ejecutarse desde el día siguiente a su notificación.

Contra esa resolución puedes interponer, con carácter potestativo, un recurso de reposición en el plazo de un mes desde el día siguiente a su notificación. Su presentación no suspende automáticamente la ejecución de la sanción.

También existe la posibilidad de acudir a la vía contencioso-administrativa en los plazos legalmente establecidos. La asistencia de abogado es obligatoria, mientras que la representación mediante procurador depende del órgano judicial: ante órganos unipersonales es facultativa y ante órganos colegiados es obligatoria.

Si la sanción lleva aparejada pérdida de puntos, protege tu permiso con el servicio de protección del carnet del RACE.
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Cómo decidir si pagar o recurrir una multa

Antes de decidir, conviene valorar tres cuestiones:

  • ¿Existen errores o argumentos relevantes que puedan afectar a la sanción y puedes respaldarlos con pruebas?
  • ¿Qué consecuencias tiene la sanción en cuanto a importe y pérdida de puntos?
  • ¿Estás dispuesto a renunciar a la reducción del 50 % si decides formular alegaciones?

No existe una opción adecuada para todos los casos. Si no encuentras motivos concretos para cuestionar la sanción y puedes acogerte al pago reducido, esta vía puede resultar más sencilla. Si existen errores relevantes o pruebas que contradicen los hechos denunciados, puede tener sentido formular alegaciones. En situaciones complejas, conviene solicitar asesoramiento especializado antes de que finalice el plazo.

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