Para evitar la asfixia postural, utiliza una silla homologada y adecuada a la talla del bebé, respeta la inclinación indicada por el fabricante, ajusta correctamente el arnés y comprueba durante el trayecto que la cara permanece visible, la cabeza está apoyada y la barbilla no se pega al pecho. La silla protege al bebé en el coche, pero debe instalarse y utilizarse correctamente.
Comprar una silla para el coche, no es tarea fácil. En el RACE te damos las claves de cómo elegir la mejor silla de bebé para tu coche.
Comparador de sillas infantiles
¿Qué es la asfixia postural en bebés y por qué ocurre?
La asfixia postural se produce cuando la posición del cuerpo dificulta la respiración. En una silla de coche, puede ocurrir si el bebé se desliza hacia abajo, encorva el tronco o deja caer la cabeza hacia delante. Al acercarse demasiado la barbilla al pecho, la vía respiratoria puede quedar parcialmente obstruida.
Los recién nacidos tienen la cabeza relativamente grande en comparación con el resto del cuerpo y una musculatura cervical todavía poco desarrollada. Por esta razón, no siempre pueden corregir por sí mismos una postura que les impide respirar con normalidad. Algunos bebés pequeños o con determinados problemas médicos pueden presentar dificultades respiratorias al permanecer en una posición semisentada.
No obstante, esto no significa que debas evitar las sillas de coche. El sistema de retención infantil es imprescindible para viajar y debe utilizarse desde el primer desplazamiento. El riesgo aparece cuando la silla no es adecuada, está mal instalada o el bebé queda colocado en una posición incorrecta.
El peligro de la flexión del cuello en los recién nacidos
Cuando el cuerpo del bebé se hunde en la silla, su espalda puede curvarse y empujar la cabeza hacia delante. Esta flexión resulta especialmente preocupante durante las primeras semanas de vida, cuando el control del cuello es muy limitado.
La referencia visual más sencilla es comprobar que la cabeza no cae hacia delante y que la barbilla no queda apoyada sobre el pecho. Respeta siempre la inclinación indicada por el fabricante. La cabeza no debe quedar colgando hacia delante ni el bebé debe aparecer encogido sobre sí mismo. También es importante que la nariz y la boca estén despejadas y que ningún elemento de la silla, prenda de vestir o manta cubra su cara.
Una inclinación incorrecta de la silla puede favorecer esta postura. Sin embargo, tampoco debes reclinarla por tu cuenta ni introducir objetos para modificar el ángulo. Cada modelo establece una posición concreta según la talla del niño y la forma de instalación en el vehículo.
Síntomas de alerta para identificar la hipoxia postural
La dificultad para respirar puede no ir acompañada de llanto o movimientos evidentes. De hecho, un bebé que recibe menos oxígeno puede mostrarse cada vez más quieto. Por eso, durante el viaje conviene observar tanto su postura como su respiración.
Detén el coche en un lugar seguro si aprecias alguna de estas señales:
- La cabeza ha caído hacia delante y la barbilla está pegada al pecho.
- La respiración es débil, irregular, muy ruidosa o parece detenerse.
- La piel o los labios adquieren un tono azulado, grisáceo o excesivamente pálido.
- El bebé está flácido, responde menos de lo habitual o no reacciona al tocarlo suavemente.
Si el bebé no responde o no respira con normalidad, sácalo de la silla, colócalo boca arriba sobre una superficie firme, llama inmediatamente al 112 e inicia la reanimación pediátrica siguiendo sus instrucciones.
El riesgo de la asfixia postural en las sillas de coche
Las sillas de coche están diseñadas para proteger al menor durante un frenazo o una colisión, no para utilizarse como lugar habitual de descanso. Un bebé puede dormirse mientras viaja, pero debe permanecer vigilado y salir de la silla al llegar al destino.
Si continúa dormido, trasládalo a una superficie firme, plana y despejada destinada al sueño infantil. No dejes el portabebés en el suelo, sobre un sofá o dentro de casa para prolongar la siesta. Las recomendaciones de sueño seguro indican que los asientos inclinados no sustituyen a la cuna o al moisés.
El riesgo es mayor en bebés prematuros, de bajo peso, muy pequeños o con problemas respiratorios, neuromusculares o cardiacos. Antes de realizar un trayecto largo con un bebé que se encuentre en alguna de estas situaciones, consulta al pediatra para conocer las precauciones específicas.
Por otro lado, conviene evitar los viajes prolongados durante las primeras semanas cuando no sean necesarios. En desplazamientos largos, realiza paradas frecuentes, saca al bebé de la silla y permite que cambie de posición. Siempre que sea posible, otro adulto puede viajar en el asiento trasero para comprobar cómo se encuentra.
Trucos y consejos sobre la posición de la silla del bebé en el automóvil
La prevención comienza antes de arrancar. Comprueba que el sistema de retención infantil es adecuado para la estatura del bebé, que resulta compatible con el vehículo y que está instalado de acuerdo con sus instrucciones. Para ello, es importante conocer los grupos de sillas infantiles y saber cuándo debes cambiar de sistema de retención a medida que el niño crece.
Antes de iniciar el viaje, revisa los siguientes puntos:
- Respeta el ángulo de reclinación: Utiliza el indicador incorporado en la silla, si lo tiene, y sigue el manual del fabricante. La inclinación puede variar según el modelo y la talla del niño.
- Centra el cuerpo del bebé: La espalda y las nalgas deben estar apoyadas en el respaldo, sin que el cuerpo se deslice ni quede inclinado hacia un lado.
- Mantén la cara visible: No coloques mantas gruesas, cojines o protectores alrededor de la cabeza. Si necesitas abrigarlo, hazlo por encima del arnés una vez que esté correctamente sujeto.
- Comprueba la posición de la cabeza: Debe quedar apoyada y alineada, sin caer hacia delante. Los movimientos laterales moderados durante el sueño no son equivalentes a que la barbilla se hunda contra el pecho.
- Vigila al bebé durante el trayecto: Un espejo correctamente fijado puede facilitar la observación, siempre que no interfiera con la conducción ni contradiga las instrucciones del fabricante. Si observas una postura anómala, detente antes de corregirla; nunca manipules la silla o el arnés mientras conduces.
Errores frecuentes al ajustar los arneses y reductores
Uno de los errores más habituales es dejar el arnés demasiado flojo. Si existe mucha holgura, el bebé puede deslizarse hacia abajo y flexionar el tronco. Las cintas deben quedar rectas, sin vueltas y bien adjustedas al cuerpo, respetando la altura indicada en el manual de la silla. La DGT recuerda que el arnés de cinco puntos debe ir correctamente ceñido para conservar su eficacia.
La ropa de mucho volumen también dificulta el ajuste. Un abrigo acolchado puede crear una falsa sensación de sujeción y dejar demasiado espacio entre el arnés y el cuerpo. Es preferible retirar las prendas gruesas, abrochar al bebé y colocar después una manta por encima, sin cubrirle la cara.
Respecto a los reductores, utiliza únicamente los elementos incluidos o expresamente autorizados por el fabricante. No añadas cojines, almohadas, protectores universales, toallas enrolladas ni otros accesorios para inmovilizar la cabeza o cambiar la inclinación. Estos objetos pueden alterar la postura, interferir con el arnés o modificar el comportamiento de la silla durante un impacto. Las almohadillas originales deben retirarse o ajustarse cuando lo establezcan las instrucciones del sistema.
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