Consejos para conducir de nocheConsejos para conducir de noche

¿Miedo a conducir de noche? Con la llegada del frío y el invierno, las horas del día con luz diurna se reducen. Muchos conductores inician o terminan el día conduciendo de noche, una situación incómoda para algunos, bien porque les provoca inseguridad al volante, mayor esfuerzo para conseguir ver mejor o simplemente por miedo a la oscuridad. Si a esto le unimos condiciones meteorológicas adversas, el riesgo de accidente se incrementa, sobre todo, por atropello a peatones o animales, no ver correctamente las señales, un coche averiado…

Principales dificultades de conducir por la noche

Aunque la mayoría de accidentes de tráfico se producen durante el día, la gravedad es mayor cuando tiene lugar por la noche. La capacidad de reacción del conductor depende en un 90% de la visión y ésta se reduce durante la noche, especialmente la agudeza visual y el campo de visión. Un estudio del RACE y la Fundación Alain Afflelou concluye que el 32% de los conductores con problemas de visión tienen dificultades durante la conducción nocturna derivados de una mayor sensibilidad al deslumbramiento y a la visión borrosa.

¿Miedo a conducir de noche? 11 consejos para evitarlo

  • Comprobar que los sistemas de iluminación del coche funcionan correctamente. Para quien suela conducir con frecuencia en horas con escasa visibilidad es recomendable equipar su vehículo con las más avanzadas tecnologías de iluminación para una mayor seguridad y comodidad: faros inteligentes, con xenón o LED, visión nocturna con infrarrojos…
  • Para evitar el deslumbramiento es clave un buen reglaje de los espejos retrovisores exteriores e interiores. Sé respetuoso con el resto de conductores al utilizar las luces de cruce y carretera y los antinieblas.
  • Recuerda encender el alumbrado de cruce al menos una hora antes de la puesta del sol.
  • Garantizar la propia visión del conductor realizándose controles periódicos –al menos una vez al año- con un óptico-optometrista o con el oftalmólogo.
  • Durante la conducción nocturna hay que adaptar la velocidad a las condiciones de iluminación de la vía y aumentar la distancia de seguridad con respecto al vehículo precedente para conseguir mayor tiempo de reacción en caso de un imprevisto.
  • Realizar el viaje descansado. En cualquier caso, siempre durante un viaje nocturno es aconsejable realizar paradas de descanso cada hora u hora y media de trayecto.
  • Aumentar la frecuencia de vigilancia de los espejos, llevar el habitáculo bien ventilado y tratar de escuchar música que no te desconcentre de la conducción te ayudará a evitar los síntomas del sueño.
  • Ante cualquier síntoma de lagrimeo, fatiga ocular, somnolencia, picor de ojos…, localiza un lugar seguro donde parar el coche y descansar antes de seguir el viaje.
  • Evita conducir con la luz del habitáculo encendida, ya que provoca un mayor contraste entre el interior y el exterior y reduce la visión.
  • La limpieza de los cristales de la luna trasera y parabrisas ayudará a una mejor visibilidad de día, pero especialmente durante la noche, porque evita reflejos molestos. Igualmente es importante mantener en buen estado las ópticas del vehículo y asegurarse que la altura de los faros está bien ajustada tanto para ofrecer una buena visibilidad como para evitar molestias al resto de conductores.
  • Trata de utilizar carreteras bien iluminadas y en buen estado para tus desplazamientos nocturnos, preferiblemente autopistas o autovías. Si, aun así, no reduces tu miedo e inseguridad, evitar conducir de noche.

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