En Galicia sí existen ayudas para comprar un coche, ya sea eléctrico o de bajas emisiones, pero el escenario ha cambiado respecto a años anteriores. La principal vía abierta ahora mismo es el Plan Renova o Teu Vehículo de la Xunta, mientras que el antiguo programa estatal MOVES III ya no admite nuevas solicitudes en la comunidad y se limita a gestionar expedientes pendientes. A corto plazo, además, todo apunta a un cambio de modelo con la llegada del plan Auto 2030, que redefinirá el sistema de incentivos.

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Cómo funciona el Plan Renova o Teu Vehículo 2026 en Galicia

La ayuda que realmente puedes aprovechar hoy en Galicia no es un programa estatal, sino autonómico. El Plan Renova o Teu Vehículo, gestionado por la Xunta a través del Inega, está diseñado para algo muy concreto: sustituir coches antiguos por otros más eficientes, entre ellos eléctricos y, en determinados casos, híbridos enchufables.

La lógica es sencilla, aunque no siempre se explica bien: no se trata solo de incentivar la compra, sino de retirar de circulación los vehículos más antiguos y contaminantes. Por eso, una de las condiciones clave es el achatarramiento de un coche viejo, que debe cumplir ciertos requisitos de antigüedad y titularidad.

A partir de ahí, el plan se articula como una ayuda para la compra de un vehículo eléctrico, con una particularidad importante: no la solicita el comprador por su cuenta. La gestión se hace a través de concesionarios o puntos de venta adheridos, que actúan como intermediarios y son los que tramitan la solicitud y aplican la ayuda en la operación.

En cuanto a los vehículos, el programa no se limita exclusivamente a eléctricos puros, aunque son uno de los grandes beneficiados. Incluye distintos tipos de coches de bajas emisiones dentro de unos límites de precio y eficiencia, lo que amplía bastante el abanico de opciones si estás valorando cambiar de coche.

El resultado es un sistema más directo de lo que parece: eliges un coche que cumpla los requisitos, entregas el antiguo para achatarrar y el concesionario se encarga de activar la ayuda dentro del propio proceso de compra. Eso sí, como ocurre en este tipo de programas, las ayudas se conceden por orden de solicitud hasta que se agotan los fondos, así que el manejo de los tiempos es fundamental.

Cuánto dinero puedes ahorrar con la ayuda en Galicia

Aquí es donde el plan gallego empieza a notarse en el bolsillo. La ayuda no consiste en una cifra única, sino que depende del tipo de vehículo que compres y de tu situación personal. En términos generales, el esquema funciona combinando dos elementos:

  • una ayuda pública directa de la Xunta,
  • y un descuento obligatorio del concesionario.

Para los vehículos con mejores prestaciones ambientales —donde entran muchos eléctricos—, la ayuda pública alcanza los 3.000 euros, a los que se suma un descuento mínimo de 1.000 euros por parte del punto de venta. En la práctica, eso se traduce en un ahorro total de 4.000 euros sobre el precio de compra.

En los tramos inferiores, la ayuda baja a 2.000 euros, manteniéndose el descuento comercial de 1.000 euros, lo que deja el ahorro total en 3.000 euros.

Además, el plan introduce un refuerzo para determinados perfiles. En el caso de las familias numerosas, la ayuda pública se incrementa un 20%, lo que permite elevar el ahorro máximo hasta 4.600 euros en los casos más favorables.

Hay un detalle importante que muchas veces se pasa por alto: la parte pública de la ayuda no la recibes tú directamente en la cuenta, sino que se descuenta en la operación y se abona al concesionario. O lo que es lo mismo: no tienes que adelantar ese dinero, algo que en este tipo de programas marca bastante la diferencia.

Qué requisitos debes cumplir para acceder a la ayuda

El plan no es especialmente complejo, pero sí exige cumplir varias condiciones clave.

La primera de ellas tiene que ver con el coste del vehículo: el programa fija un límite general de 42.000 euros (impuestos incluidos), que puede ampliarse hasta 47.000 euros en el caso de vehículos con etiqueta CERO y más de 30 kilómetros de autonomía en modo eléctrico. Si el coche supera ese umbral de precio, se queda fuera de la ayuda.

La segunda condición es el achatarramiento obligatorio. Para poder acceder a la ayuda, tienes que entregar un vehículo antiguo para su baja definitiva. Ese coche debe cumplir varios requisitos:

  • Tener al menos 10 años si es un turismo (M1) o un mínimo de cinco si es una furgoneta (N1).
  • Estar matriculado en España.
  • Haber estado a tu nombre —o al de un familiar en primer grado— antes de la publicación de la convocatoria.

Además, el vehículo a retirar debe estar al día en el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), un detalle que suele generar problemas si no se revisa a tiempo.

La ayuda está abierta tanto a particulares como a autónomos y empresas. En el caso de los primeros, la subvención se limita a un único vehículo, mientras que los segundos pueden acceder a ayudas para varios, aunque con un número máximo fijado por convocatoria.

Por último, hay una condición menos visible pero igual de importante: las ayudas se conceden por orden de solicitud hasta agotar el presupuesto disponible. No hay baremos ni puntuaciones; simplemente, quien llega antes y cumple los requisitos, entra.

Cómo solicitar la ayuda paso a paso

A diferencia de otras ayudas, aquí no tienes que hacer casi ningún trámite por tu cuenta: todo pasa por el concesionario.

El primer paso es elegir un punto de venta adherido al programa. Una vez elegido el coche, el propio concesionario comprueba que cumple los requisitos —precio, categoría y emisiones— y que el vehículo que vas a entregar sirve para el achatarramiento. Si todo encaja, tramita la solicitud.

Ese momento es clave, porque la solicitud actúa como una reserva: las ayudas se conceden por orden de llegada y, cuando queda registrada, los fondos quedan asignados a tu operación. Si llegas tarde, puedes quedarte fuera aunque cumplas todas las condiciones.

A partir de ahí, el proceso sigue con la compra normal. Entregas el coche antiguo para su baja definitiva y formalizas la operación, mientras el concesionario reúne y presenta la documentación: factura, justificante de pago, permiso de circulación y ficha técnica del vehículo nuevo, junto con el certificado de achatarramiento del antiguo. Una vez validada, la subvención se abona directamente al concesionario.

Qué pasa con el Plan MOVES III en Galicia en 2026

Aquí es donde conviene poner orden, porque es fácil liarse si vienes de leer información de otros años o de otras comunidades.

El Plan MOVES III sigue existiendo como programa estatal de referencia para impulsar el vehículo eléctrico, pero ya no está abierto a nuevas solicitudes para la compra de coches. La convocatoria autonómica que lo gestionaba cerró el plazo a finales de 2025, y lo que sigue en marcha es la gestión de expedientes ya presentados: concesión definitiva de ayudas, ejecución de compras y pagos pendientes.

Aun así, entender cómo funcionaba ayuda a situar el contexto. El programa ofrecía ayudas para la compra de vehículos eléctricos y enchufables, con importes de hasta 4.500 euros para turismos eléctricos y hasta 7.000 euros en caso de achatarramiento de un vehículo antiguo. En el caso de los híbridos enchufables, las ayudas eran menores y dependían de su autonomía eléctrica, mientras que en todos los casos se exigía además un descuento mínimo de 1.000 euros por parte del concesionario.

Qué ayudas sustituirán al modelo actual: claves del plan Auto 2030

El plan Auto 2030 todavía no está aprobado oficialmente, pero ya define el modelo que sustituirá al MOVES.

La base del sistema será el programa Auto+, que al igual que el programa de ayudas de la Xunta plantea subvenciones directas a la compra con descuento inmediato en el concesionario. La gestión, además, pasará a ser centralizada, evitando las diferencias y retrasos entre comunidades autónomas.

En cuanto a las cuantías, el esquema prevé incentivos de hasta 4.500 euros para turismos eléctricos, con importes que pueden aumentar en función de las características del vehículo y del perfil del comprador. Estas ayudas estarán ligadas al tipo de vehículo, su eficiencia y su nivel de emisiones, con prioridad para los eléctricos puros.

El programa, además, no se limita a la compra, sino que incorpora también ayudas al despliegue de infraestructuras de recarga, con el objetivo de abordar la electrificación de forma más amplia.

Qué otras ayudas puedes aprovechar

Más allá de las ayudas estatales o autonómicas que hemos citado, hay otros incentivos que pueden ayudarte a reducir el coste de un coche eléctrico, aunque no funcionen como una subvención directa.

El principal es la deducción estatal en el IRPF, que permite desgravar el 15% del precio de compra del vehículo, con una base máxima de 20.000 euros. En la práctica, el ahorro puede alcanzar hasta 3.000 euros, pero (y esto es importante) se aplica de forma diferida en la declaración de la renta, no en el momento de la compra.

A esto se suman, además, algunas ventajas locales, que dependen del municipio: bonificaciones en el impuesto de circulación, reducciones en Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) y beneficios similares vinculados al uso del vehículo eléctrico.

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