Qué es el cigüeñal y cómo funciona

Para que un coche empiece a rodar hacen falta muchísimas piezas. Cada una tiene su labor dentro de ese proceso mecánico complejo que permite que al final disfrutes de la conducción. Una de esas piezas clave que permiten que un coche se desplace es el cigüeñal.

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Juan Manuel Llorente, formador técnico del RACE, define el cigüeñal como un elemento mecánico lubricado y refrigerado que está ubicado dentro del bloque motor. Está equilibrado con contrapesos y transforma el movimiento lineal y vertical de los pistones en uno rotativo, que traslada la potencia del motor a través de la caja de cambios hasta las ruedas.

Para entender el proceso, lo mejor es compararlo con el funcionamiento de una bicicleta: los pistones serían las piernas, las bielas los pedales y el cigüeñal se correspondería con el plato y la cadena. En este caso, las piernas ejercen un movimiento lineal que pasa a convertirse en rotativo a través de los pedales y la cadena hasta las ruedas.

En el cigüeñal hay un elemento clave, que es el sensor. Éste transmite información a una centralita, que interpreta cuándo está funcionando correctamente el cigüeñal. Vamos a verlo con detalle.

El sensor del cigüeñal: un ‘chivato’ que informa de algún error en el motor

El sensor de cigüeñal normalmente hace la lectura en el volante de motor. Éste tiene una serie de dientes que informan a una centralita, a través de un sensor, de cuál es la posición del cigüeñal. Esto es necesario porque debe ir sincronizado con las demás piezas del motor (árbol de levas, pistones…). Sin esta sincronización, la distribución acabaría rompiéndose y se generarían averías graves. El cigüeñal es el que manda en la sincronización y las demás piezas del motor siguen su movimiento.

Para saber dónde está el sensor del cigüeñal tienes que fijarte en el espacio que hay entre el bloque de motor y la caja de cambios. Puede ir atornillado a uno o a otro, pero tiene que estar ubicado junto al volante de motor (la pieza donde apoya el embrague), que a su vez hace de contrapeso del cigüeñal.

¿Cómo saber si el sensor del cigüeñal está fallando? Como mínimo, si hay un error en la lectura del sensor, se iluminará en el cuadro de instrumentos un testigo de gestión del motor. En este caso, el coche se pondrá en fase de emergencia (el motor irá bajo de revoluciones) o se parará directamente para evitar males mayores en su mecánica. Es fundamental que lo lleves a un taller, como los que pertenecen a Eurekar, que trabajan bajo la garantía del RACE.

La polea del cigüeñal o damper

Además del sensor, es fundamental en el cigüeñal la instalación de unos contrapesos que eviten que vibre con el movimiento. Si existiesen vibraciones (pueden estar provocadas por la pérdida de aceite en el retén del cigüeñal), las piezas que dependen de él (pistones, bielas…) acabarían desgastándose al no apoyar bien y provocarían un fallo en el funcionamiento general del motor, además de un exceso de ruido.

Si antes hablábamos del volante de motor, un contrapeso que ocupaba un extremo del cigüeñal, por el otro lado está la polea del cigüeñal, también conocida como damper. Ésta tiene como función principal hacer que el cigüeñal tenga su ciclo de giro constante con la mínima vibración posible.

En definitiva, el cigüeñal es la pieza clave que va a permitir transmitir toda la potencia posible al suelo. Por eso, está diseñado con el mínimo margen de error posible. Es un elemento que debe durar toda la vida útil del vehículo, siempre que no lo maltrates y hagas una conducción sin forzar la mecánica.

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