El precio de la gasolina y del gasóleo vuelve a estar en el punto de mira. Tras varios meses sin grandes sobresaltos, ha empezado a subir con fuerza, y lo ha hecho en muy poco tiempo. Basta con pasar por una estación de servicio para comprobarlo: llenar el depósito vuelve a ser sensiblemente más caro que hace apenas unas semanas.
Hazte Socio del RACE y ahorra en gasolina o diésel
con nuestros descuentos en las estaciones de servicio BP y GALP.
Más información
Detrás de este repunte hay una combinación de factores internacionales que están tensionando el mercado. El encarecimiento del petróleo en las últimas semanas, impulsado en buena medida por la escalada del conflicto en Irán y la incertidumbre en una de las principales zonas de suministro energético, está presionando al alza el precio de los carburantes.
Un impacto que, además, no siempre se traslada de forma inmediata: entre lo que ocurre en los mercados internacionales y lo que paga el conductor en el surtidor suele haber un desfase de varios días, lo que hace que las subidas puedan prolongarse incluso cuando el petróleo deja de encarecerse.
En este contexto, la gran incógnita es hasta dónde puede llegar esta tendencia y cuánto tiempo puede mantenerse. No hay una respuesta exacta, pero sí varias claves que permiten entender qué está ocurriendo ahora mismo y qué se puede esperar en los próximos meses.
Por qué está subiendo otra vez la gasolina y el diésel
Para entender por qué vuelve a subir el precio de los carburantes hay que mirar primero al petróleo. España importa prácticamente todo el crudo que consume, así que cualquier movimiento en los mercados internacionales acaba trasladándose, antes o después, al precio que paga el conductor.
En las últimas semanas, el principal detonante ha sido la escalada del conflicto en Irán. La tensión en esta zona no solo afecta a un país concreto, sino a una región clave para el suministro mundial de petróleo. Cuando aumenta el riesgo —por ejemplo, ante posibles problemas en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz—, el mercado reacciona rápidamente y el precio del crudo se encarece.
Es importante señalar, en cualquier caso, que no todos los carburantes reaccionan igual: el gasóleo está más vinculado al transporte de mercancías y a la actividad industrial, lo que lo hace especialmente sensible a cambios en la demanda y en el refino. Así que, en contextos de tensión, esto puede traducirse en subidas más rápidas o más intensas que en la gasolina. A todo ello se suman otros factores que también influyen en el precio final, como los costes de distribución, los márgenes comerciales o la fiscalidad. No son los que explican el origen de la subida, pero sí condicionan cómo se traslada al consumidor.
Lo que ocurre en el surtidor es el resultado de varias piezas encajando al mismo tiempo: un petróleo más caro, un contexto internacional inestable y un mercado en el que distintos factores influyen en el precio final.
¿Cuál es la previsión del precio de la gasolina y el gasóleo en 2026?
Prever cómo evolucionará el precio de los carburantes no consiste en anticipar una cifra exacta, sino en entender en qué punto está el mercado y qué factores pueden influir en su evolución. En un contexto como el actual, marcado por la incertidumbre, lo más útil es analizar la situación desde tres niveles: qué está ocurriendo ahora mismo, qué puede pasar a corto plazo y qué escenarios se plantean para el resto del año.
Qué está pasando ahora mismo en España
El precio de los carburantes en España ha pasado en pocas semanas de una relativa estabilidad a un repunte muy acusado. Tras un inicio de 2026 con precios contenidos —en torno a 1,45–1,50 euros por litro en gasolina y ligeramente por debajo en gasóleo—, la tendencia ha cambiado de forma brusca a partir de marzo, coincidiendo con el encarecimiento del petróleo y la creciente tensión en Oriente Próximo.
Como muestra la evolución de la gasolina, el mercado venía de una fase de cierta estabilidad tras las oscilaciones de los últimos años, pero en las últimas semanas se aprecia un cambio de tendencia claro, con una subida progresiva que rompe esa dinámica más contenida.

Más allá del dato puntual, lo relevante es la pendiente: el precio de la gasolina vuelve a moverse al alza tras varios meses sin grandes sobresaltos, reflejando el impacto del encarecimiento del crudo, aunque todavía con una subida relativamente contenida si se compara con otros episodios recientes. En el caso del gasóleo, la evolución sigue una línea muy similar, aunque se mantiene ligeramente por encima y acusa algo más las fases de tensión del mercado, debido a su mayor vinculación con el transporte y la actividad industrial.
En conjunto, los datos reflejan una misma realidad: el mercado ha entrado en una fase de tensión alcista que todavía no se ha estabilizado, y en la que el precio que paga el conductor sigue ajustándose a un contexto internacional incierto.
Qué puede pasar en las próximas semanas
Si te estás preguntando si el precio va a seguir subiendo, la respuesta más realista es que todavía puede haber presión al alza. Parte del encarecimiento reciente del crudo aún no se ha reflejado completamente en el surtidor, y mientras continúe la inestabilidad en los mercados energéticos es razonable que los precios se mantengan en niveles elevados o puedan registrar nuevos repuntes a corto plazo.
Esto no significa necesariamente que la subida vaya a ser continua o uniforme. En un entorno tan sensible, los precios pueden alternar pequeños descensos con nuevas subidas en función de cómo evolucionen los acontecimientos internacionales. Aun así, el escenario más probable en el corto plazo es el de cierta tensión en los precios, más que una bajada clara e inmediata.
Qué apuntan los escenarios para la segunda mitad de 2026
Si miramos un poco más allá del corto plazo, la evolución del precio del combustible dependerá, sobre todo, de lo que ocurra con el petróleo en los mercados internacionales. No hay una previsión cerrada, pero sí algunas pistas. Según el último informe de la U.S. Energy Information Administration (EIA), el precio del crudo podría mantenerse alto en los próximos meses y empezar a moderarse en la segunda mitad de 2026, siempre que la situación internacional se estabilice.
Ahora bien, no se trata de un escenario garantizado. Tal y como recogen distintos análisis de bancos y organismos internacionales, el mercado sigue muy pendiente de factores difíciles de anticipar, como la evolución del conflicto armado o las decisiones de producción de los países exportadores. Cualquier cambio en estos elementos puede hacer que el precio del petróleo se mueva con rapidez.
Por eso, más que esperar una bajada clara y sostenida, lo más realista es pensar en un escenario con altibajos; periodos en los que el precio suba y baje en función del contexto internacional. En la práctica, esto significa que el coste de repostar puede seguir siendo inestable durante buena parte del año, y que cualquier previsión hay que tomarla con cautela.
¿Qué es el efecto “cohete y pluma”?
Si alguna vez has tenido la sensación de que la gasolina sube de un día para otro pero tarda mucho más en bajar, no es solo una impresión. Es un comportamiento bastante habitual en el mercado de los carburantes y tiene incluso nombre: el efecto “cohete y pluma”.
La idea es sencilla: cuando sube el precio del petróleo, el combustible en las estaciones de servicio tiende a encarecerse con rapidez, como un cohete; pero cuando baja, el descenso suele ser más lento, como si cayera con la suavidad de una pluma.
Detrás de este comportamiento no hay una única causa, sino que influyen varios factores: desde los costes previos (como la compra de crudo, el refino o la distribución), que no cambian de un día para otro, hasta el propio funcionamiento del mercado, donde los márgenes y los tiempos de ajuste no siempre son simétricos. Organismos como la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) han analizado este fenómeno en distintas ocasiones y han señalado que este tipo de ajuste desigual puede darse en el mercado de los carburantes, aunque su intensidad varía según el momento.
En la práctica, esto tiene una consecuencia clara: incluso cuando el petróleo empieza a bajar, el conductor puede tardar más en notar esa bajada en las gasolineras.
Cómo gastar menos en combustible cuando los precios están altos
Si el precio del combustible va a seguir alto o moverse con altibajos durante un tiempo, tiene sentido fijarse más en cómo consumes. No para dejar de usar el coche, sino para gastar menos en cada trayecto. Hay pequeños cambios que, sin complicarte la vida, pueden ayudarte a notar la diferencia:
- Conduce de forma más suave. Evita acelerones y frenazos innecesarios y trata de mantener una velocidad constante. Anticiparte al tráfico y aprovechar la inercia del coche te ayuda a reducir el consumo.
- Revisa la presión de los neumáticos. Circular con una presión por debajo de la recomendada aumenta el consumo y, además, afecta a la seguridad.
- Evita peso innecesario. Llevar el maletero cargado o instalar cofres en el techo penaliza la eficiencia, especialmente en carretera.
- Compara precios antes de repostar. No todas las estaciones de servicio cuestan lo mismo y, en un contexto de subidas, las diferencias se notan más. Para ello, puedes consultar el mapa interactivo de gasolineras del RACE, y recuerda que si eres Socio del Club te puedes beneficiar de un descuento directo en las estaciones de servicio de Galp y BP.
- Piensa en el medio plazo. Si estás valorando cambiar de coche o ajustar cómo te mueves, optar por un modelo más eficiente o combinar el uso del vehículo con otras alternativas puede ayudarte a reducir el gasto mientras el precio del combustible siga siendo incierto.
Preguntas frecuentes
A continuación responderemos algunas dudas sobre la previsión del precio del gasoil y la gasolina:
¿Hasta cuándo va a seguir subiendo la gasolina?
No hay una fecha concreta. Mientras se mantenga la incertidumbre en el mercado del petróleo y el contexto internacional siga siendo inestable, los precios pueden seguir bajo presión. A corto plazo, es razonable que se mantengan en niveles elevados o que registren nuevos repuntes, aunque con posibles altibajos.
¿Cuándo bajará la gasolina?
La bajada dependerá, sobre todo, de que se estabilice el precio del petróleo y se reduzca la tensión en los mercados energéticos. Incluso en ese caso, el descenso no suele ser inmediato ni lineal: puede producirse de forma gradual y con oscilaciones.
¿Cuándo es más barato repostar?
No existe una hora o un día universalmente más barato en toda España. Las diferencias de precio dependen mucho más de la estación de servicio, la ubicación o el tipo de gasolinera —por ejemplo, si es de una gran marca, un supermercado o una estación independiente— que del momento concreto del día. Por eso, la mejor estrategia es comparar precios cercanos antes de repostar, especialmente en periodos de subida.
Los Socios del RACE cuentan con el mejor complemento para su coche.
¡Muchas ventajas te esperan!
Descubre las ventajas




