Un fallo en este componente puede afectar a la información que reciben algunas unidades electrónicas del vehículo sobre la posición del volante. Por este motivo, detectar a tiempo una avería ayuda a mantener el correcto funcionamiento de los sistemas que utilizan esa información.

Si sufres una avería en la dirección o en los sistemas de asistencia, la asistencia en carretera del RACE te ayuda a seguir tu camino.
¡Quiero saber más!

¿Para qué sirve el sensor de ángulo de dirección?

El sensor de ángulo de dirección mide la posición del volante y, en algunos sistemas, la velocidad de giro para transmitir esta información a las unidades de control del vehículo. Estos datos ayudan a sistemas como el control electrónico de estabilidad (ESP) y determinadas ayudas a la conducción a interpretar la trayectoria prevista.

Este componente suele estar situado en la zona de la columna de dirección. Una modificación en la geometría del tren delantero o una intervención en los elementos relacionados con la dirección puede requerir una comprobación y calibración del sensor.

Síntomas de que el sensor de ángulo de dirección está fallando

Uno de los síntomas habituales de un fallo en el sensor de ángulo de dirección es la aparición de testigos relacionados con sistemas como el ESP, el ABS o el control de tracción. Cuando la unidad de control detecta información incoherente, puede limitar o desactivar determinadas funciones de seguridad.

Existen variadas señales de alerta que te indicarán que este elemento de la dirección requiere una revisión profesional:

  • Activación de los testigos de avería: La luz del ESP/ESC se queda fija en el cuadro.
  • Comportamiento anómalo de la asistencia: Experimentas variaciones o notas la dirección asistida dura a bajas velocidades o durante maniobras de aparcamiento.
  • Falta de retorno del volante: El volante no regresa con suavidad a su posición central tras completar un giro.
  • Desconexión de ayudas ADAS: Funciones como el sistema de mantenimiento de carril dejan de estar disponibles de forma automática.

Cómo reparar el sensor de ángulo de dirección paso a paso

La reparación del sensor de ángulo de dirección depende del origen del fallo. En algunos casos puede ser necesario recalibrar el sistema, mientras que en otros será necesario sustituir el componente por una pieza compatible.

A continuación, detallamos el procedimiento que se lleva a cabo en el taller especializado para sustituir esta pieza clave:

  1. Desconexión del sistema eléctrico: Antes de intervenir en componentes relacionados con el volante o el airbag, deben seguirse las indicaciones de seguridad establecidas por el fabricante.
  2. Desmontaje del volante y cubiertas: Se retira con cuidado el módulo del airbag frontal y el volante utilizando extractores específicos para acceder al conjunto del anillo de dirección.
  3. Extracción y sustitución del sensor: Se desconecta el cableado eléctrico del sensor dañado, se desengancha de la columna y se instala la nueva unidad asegurando la alineación física.
  4. Reensamblado y verificación: Se montan nuevamente el volante y las molduras de protección aplicando los pares de apriete exactos recomendados por el fabricante.

Criterio
Reparación/Limpieza interna
Sustitución completa
Criterio

Efectividad

Reparación/Limpieza interna

Temporal (sólo si hay suciedad)

Sustitución completa

Definitiva

Criterio

Complejidad

Reparación/Limpieza interna

Alta (requiere abrir la pieza)

Sustitución completa

Media (requiere desmontar volante)

Criterio

Calibración posterior

Reparación/Limpieza interna

Obligatoria

Sustitución completa

Obligatoria

¿Cómo se calibra el sensor de ángulo de dirección?

Para aprender a calibrar el sensor de ángulo de dirección, se debe memorizar electrónicamente la posición del punto cero del volante con las ruedas perfectamente alineadas. Una reparación sin su correspondiente ajuste electrónico dejará la avería activa en la memoria del vehículo. Por ello, es imprescindible acudir a un profesional debidamente preparado.

Calibración electrónica mediante escáner OBD

La calibración con herramienta de diagnosis es el procedimiento estándar utilizado en el taller para registrar la referencia central del sensor. De forma general, el proceso de calibración puede incluir las siguientes comprobaciones:

  • Conectar el equipo de diagnosis al puerto OBD del vehículo siguiendo las condiciones indicadas por el fabricante.
  • Situar las ruedas totalmente rectas en una superficie nivelada y centrar el volante con un nivel de precisión.
  • Seleccionar la función de calibración correspondiente en la herramienta de diagnosis, realizar el aprendizaje de la posición central y comprobar que no permanecen códigos de error relacionados con el sistema.

Autocalibración en marcha (Solo algunos modelos)

Algunos vehículos pueden incorporar procedimientos de autocalibración o aprendizaje que permiten recuperar la referencia del sensor bajo determinadas condiciones de uso. El procedimiento habitual consiste en girar el volante de tope a tope con el coche detenido, iniciar la marcha en línea recta sin superar los 20 km/h durante unos cientos de metros y permitir que la unidad de control reconozca el centro automáticamente.

Hazte Socio del RACE y protege tu vehículo frente a averías electrónicas y de la dirección con nuestra garantía mecánica.
¡Más información sobre la garantía!

Preguntas frecuentes sobre el sensor de ángulo de dirección

¿Puedo circular con el sensor de ángulo de dirección roto?

Es posible que el vehículo pueda seguir circulando con un fallo en este sensor, pero no es recomendable hacerlo durante más tiempo del necesario. Una avería en este componente puede afectar al funcionamiento de algunos sistemas de seguridad que utilizan sus datos, como el control de estabilidad.

¿Es obligatorio calibrar el sensor tras hacer una alineación de ruedas?

Después de determinados trabajos relacionados con la dirección, la suspensión o la alineación, puede ser necesario comprobar o recalibrar el sensor de ángulo de dirección según las indicaciones del fabricante. Si las ruedas se alinean mecánicamente pero el sensor no se ajusta a cero, la centralita interpretará que el coche está girando continuamente aunque circule en línea recta, lo que provocará intervenciones erróneas del sistema de frenado o fallos en el cuadro de mandos.

Compartir:
Compartir:
Más sobre Tecnología y motor