circular en rotondas

Uno de los puntos más conflictivos dentro de las vías de circulación son las rotondas. Su rendimiento es tan elevado, comparado con el de otras alternativas de cruce, que en los últimos años se han extendido por todo tipo de vías. Sin embargo, los conductores parecen no haber asumido del todo sus normas de funcionamiento, siendo foco constante de polémica y de conflictos.

Los principales problemas a los que se enfrentan los conductores cuando tratan de solventar una rotonda se suelen basar en tres puntos fundamentales: la elección de carril en la entrada a la rotonda, la preferencia de paso y la salida que vayamos a tomar en la rotonda.

La correcta elección del carril

Muchos conductores piensan que una vez dentro de la rotonda el sistema de carriles suele ser diferente al de resto de vías, pero nada más lejos de la realidad, al igual que en una simple curva los carriles de la rotonda se rigen por las mismas normas que el de un sencillo tramo recto de carretera o autopista.

Rotonda

Dentro de aquellas rotondas que tengan varias posibilidades de carril debemos escoger previamente cuál es el carril idóneo según la salida que vayamos a tomar de la misma, por tanto, si vamos a tomar una de las primeras salidas deberemos situarnos en el carril de la derecha, en caso contrario, si nuestra salida no es de las primeras que nos vamos a encontrar, podemos y debemos situarnos en los carriles interiores para desplazarnos dentro de la rotonda sin molestar al resto de usuarios. Y como en cualquier otro tipo de vía, una vez nos vayamos acercando a nuestra salida previamente debemos incorporarnos al carril exterior.

En ningún caso y bajo ningún concepto podemos salir de la rotonda si estamos situados en cualquiera de los carriles centrales o de la izquierda, siempre previamente y siguiendo todas las normas habituales de circulación debemos incorporarnos al carril de la derecha o exterior.

Normas de la preferencia de paso

En cuanto a la preferencia de paso, la rotonda se rige por las mismas normas y reglas que los cruces, con la salvedad de que aquellos que ya se encuentran dentro de la rotonda tienen preferencia sobre los que se van a incorporar a ella. De resto, en la llegada a la rotonda el vehículo de nuestra derecha tiene preferencia de paso sobre nosotros.

Es importante recordar que ante la imposibilidad de trasladarnos al carril exterior para poder tomar nuestra salida, como cuando ese carril ya está ocupado previamente por otro vehículo, debemos, obligatoriamente, efectuar una nueva vuelta a la rotonda para efectuar un segundo intento de acceder previamente al carril exterior para poder tomar la salida que nos convenga.

Este sencillo conjunto de instrucciones lo conocen la inmensa mayoría de conductores. Sin embargo, una vez puesto en práctica, lo cierto es que un gran número de automovilistas parece no haberlas asimilado.

Rotonda

Es cierto que hay muchos tipos de rotonda, tamaños diferentes, y muchas de ellas incluso sin una selección de carril bien definida, sin embargo, podemos comprobar como en un gran número de ocasiones la rotonda es tomada como un simple obstáculo en una línea recta, por lo que podemos ver como muchos vehículos se saltan todos los carriles, tratando de hacerla lo más recta posible. En otras ocasiones se puede ver claramente como incluso aquellos que trazan el radio correcto de la rotonda no solo lo hacen por cualquier carril, sino que además, pretenden salir de la misma de cualquiera de los carriles que encuentran disponibles.

Este tipo de errores es el equivalente a estar en el carril izquierdo de una autopista y pretender tomar la siguiente salida del margen derecho directamente atravesando con ello todos los carriles intermedios.

Casos excepcionales

Rotonda

Como en todo, la casuística siempre provocará algunas situaciones excepcionales.

Por un lado, podemos encontrarnos en la vía vehículos de gran tamaño como camiones o autobuses, que debido a su longitud les resulte imposible trazar los carriles designados, por lo que se van a ver obligados a atravesar dos o varios carriles simultáneamente, en ese caso el resto de usuarios de la vía debemos facilitar la maniobra lo máximo posible dentro de unos márgenes de seguridad, esto mismo es aplicable a vehículos de emergencia, como ambulancias o vehículos de policía.

Rotonda

Otro caso que la Dirección General de Tráfico ha señalado especialmente es el de los ciclistas, sobre todo cuando van en grupo.

En el caso de encontrarnos un grupo de ciclistas, el grupo completo deberá ser tratado como si de un solo vehículo se tratara, es decir, una vez el primer ciclista haya accedido a la rotonda debemos esperar a que el último del grupo haya pasado y no interpretarlos como múltiples vehículos a la vez.

Atendiendo a estas sencillas instrucciones, es posible convertir las glorietas y rotondas en la intersección, si no perfecta, al menos la más rentable en términos de tiempo y fluidez, que es para lo que han sido diseñadas.

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