GLP Autogas

El Gas Licuado de Petróleo (GLP), también llamado Autogás, es el combustible alternativo más usado del mundo. En países de la Unión Europea como Alemania, Holanda, Francia, Italia o Portugal utilizan y promocionan cada vez más esta fuente energética para desplazarse. Por el contrario, en España, poco más de 100.000 coches utilizan el GLP, entre ellos, los taxis.

Los Socios del RACE disfrutan de descuento en combustible en las estaciones de servicio de Galp y BP.
¡Disfrútalo tú también!

Existe la posibilidad de comprar en un concesionario un coche nuevo de GLP, lo que supone 1.000 euros más en el precio final con respecto a un vehículo de gasolina con las mismas características. Sin embargo, también es posible adaptar el coche con un kit de conversión  de GLP en un taller autorizado, como los que puedes encontrar en la red Eurekar, que trabajan bajo la garantía del RACE. La principal ventaja del GLP es que su precio es la mitad de lo que cuesta un coche con gasolina. Por eso, si estás interesado en convertir tu coche en GLP, en este artículo te contamos cómo hacerlo.

¿Qué es el GLP?

Christian Brihuega, asesor técnico del RACE, define el GLP como una mezcla de gases licuados que están compuestos por propano y butano, que se obtienen de la extracción y destilación del petróleo crudo. A temperatura ambiente, el GLP siempre va a estar en estado gaseoso. Puede cambiar su estado a líquido cuando aumenta su presión o cambiar la temperatura. De esta forma, si se guarda el GLP en un depósito, el coche necesitará menos espacio si se encuentra en un estado líquido.

¿Qué coches son GLP?

En el mercado hay ciertas marcas que directamente han decidido no apostar por el GLP. Sin embargo, otras sí que sacan ciertos modelos con esta opción bifuel. Pero tienen que cumplir ciertos requisitos:

  • Que utilicen como combustible la gasolina, no el gasóleo.
  • Que tengan un motor atmosférico.
  • La instalación siempre debe ser de inyección indirecta.

¿Qué coches se pueden adaptar a GLP?

Los coches que se adaptan a GLP tienen que cumplir con la normativa ECE/ONU R-115. En ella se concretan algunos requisitos para realizar la conversión:

  • Que funcionen con gasolina.
  • Que su motor no tenga más de 460 CV de potencia: con el GLP se puede notar una cierta pérdida de potencia y a partir de estos caballos no se asegura el rendimiento que exige el motor.
  • Que tengan una homologación Euro 3 o posteriores, es decir, los coches matriculados a partir de 2001 (aunque también existe la excepción de los coches de 1995 a 2000 siempre que cumplan con la misma homologación). A partir de la Euro 4 hasta la Euro 6 los coches que reciben esta conversión pueden cambiar su etiqueta por la ECO, que ofrece ciertas ventajas a la hora de desplazarse y aparcar por las ciudades españolas.

Pasos para convertir el coche en GLP

Antes de explicar los pasos, recuerda que es fundamental que realices la conversión del coche en GLP con un kit de conversión en un taller especializado u oficial que estén homologados por Industria. Ellos se encargarán también de pasar la ITV antes de entregarte el vehículo. Los pasos son:

  1. Colocación del depósito: se suele colocar en la rueda de repuesto, que suele estar ubicada en la parte baja del maletero. En este caso, se sustituye el neumático de emergencia por un kit de pinchazos. El depósito de GLP no sustituye al de combustible, es otro completamente diferente. El usuario no lo puede manipular, solo el taller especializado. Los depósitos de GLP tienen una capacidad de entre 35 y 150 litros aproximadamente.
  2. Instalación de la boquilla de llenado de GLP cerca de la boquilla de la gasolina. Si viajas por Europa tendrás que comprar adaptadores ya que no es la misma en todos los países.
  3. Montaje de las tuberías por donde va a circular el gas desde el depósito hasta el motor.  
  4. Instalación del conversor: un tanque especial convierte el líquido en gas, que es el estado en el que va a entrar al motor. Se ubica en la zona delantera del propulsor.
  5. Colocación de la rampa de los inyectores para el GLP. Son diferentes que los inyectores por donde se mete la gasolina en el motor. Debido a que la inyección del gas obliga a que haya una mayor compresión dentro del motor, a la junta de culata y a la culata se les protege añadiendo un aditivo especial.
  6. Instalación de los sensores que miden, entre otros parámetros, la cantidad de GLP que queda en el depósito. Éste se puede comprobar en el interior del vehículo con un botón en el que también se puede seleccionar si se conduce consumiendo gasolina o GLP.
  7. Sustitución de la centralita que regula y calibra la inyección de gasolina y GLP. Tiene que incluir el mismo mapa motor que ya tenía cuando era solo un vehículo de gasolina. En esa regulación, el vehículo nunca va sólo con GLP, sino que se consume algo de gasolina (la relación suele ser de un 90% GLP y 10% gasolina). Por ejemplo, un vehículo con GLP siempre va a hacer el arranque en gasolina (el GLP necesita de cierta temperatura para que funcione correctamente). Al cabo de unos 5 o 10 minutos ya puedes pasar al GLP.

Cuánto tiempo se tarda en amortizar la inversión del GLP

La instalación de un kit de GLP en un coche de gasolina oscila entre los 1.500 euros y los 3.000 euros (depende del número de cilindros y la complicación del montaje y las horas de mano de obra). Técnicamente se puede incluir en un vehículo diésel, pero resulta más caro, la normativa no lo permite y su instalación es mucho más complicada, de ahí que no interese realizar la operación.

Dependiendo del tipo de vehículo, la instalación del GLP se puede amortizar en un rango de entre 30.000 y 50.000 kilómetros. Sobre todo compensa si realizas muchos kilómetros al año y tu coche tiene un motor que consuma mucho, por ejemplo un V8.

Si realizas la conversión de un coche a GLP tu bolsillo lo va a agradecer: aunque el coche consume más GLP en relación con la gasolina (en torno a un 10% más), como el precio es mucho menor en el primero, al final te puede salir rentable la operación. Además, se emite menos dióxido de carbono a la atmósfera (en torno a un 40% menos). Eso sí, notarás que tu coche pierde entre un 10% y un 20% de potencia ya que el GLP tiene menos poder calorífico que la gasolina.

En nuestra red de talleres RACE Eurekar podrás adaptar tu coche a GLP.
Encuentra tu taller

Más sobre Tecnología y motor