Abandonar un vehículo en la calle

Aunque la retirada de vehículos abandonados en la calle se ha reducido en los últimos años, todavía sigue siendo bastante habitual ver coches, furgonetas o motos totalmente deterioradas, llenas de polvo y con los neumáticos deshinchados ocupando una plaza de aparcamiento.

¿Qué se considera un vehículo abandonado?

La Ley de Seguridad Vial en sus artículos 84, 85 y 86 se refiere a la inmovilización, retirada, depósito y tratamiento residual del vehículo. En concreto afirma que se podrá proceder a la inmovilización del vehículo cuando presente deficiencias que supongan un riesgo especialmente grave para la seguridad vial. A esto se añade el traslado a un Centro Autorizado de Tratamiento de Vehículos (CATV) cuando permanezca estacionado por un período superior a un mes en el mismo lugar y, además, presente desperfectos que hagan imposible su desplazamiento por sus propios medios o le falten las placas de matrícula.

Muchos propietarios de vehículos deciden abandonarlos en la calle por falta de recursos económicos para su uso o porque no puede pagar los impuestos, pero también muchas veces se trata de vehículos robados, que se utilizan para pernoctar o como vivienda habitual e, incluso, por toxicómanos.

Por lo general los propietarios de estos vehículos abandonados desconocen las consecuencias que tiene esta acción y creen que así no tendrán que pasar por engorrosos trámites que le obligarán a desembolsar dinero. Nada más lejos de la realidad.

Ahora es mucho más sencillo dar de baja un vehículo. Desde el año 2006 ya no es necesario estar al corriente del pago del impuesto de circulación, un requisito que provocaba muchos abandonos. Sólo necesitas llamar a un desguace autorizado como Centro de Tratamiento de Vehículos (listado de CATV de la DGT) y ellos se encargan de todo, incluso recogen tu vehículo y te pagan algo a cambio de su entrega.

Abandonar un coche, moto o cualquier otro vehículo en la calle se considera una falta grave que conlleva multas de entre 751 a 1.500 euros en el caso del ayuntamiento de Madrid, a las que se pueden añadir multas coercitivas hasta un máximo de 3.000 euros. Todos los gastos que se originen como consecuencia de la inmovilización y retirada del vehículo serán por cuenta del conductor infractor, o en su defecto, por el conductor habitual, arrendatario o el titular, como último responsable: costes del traslado en la grúa y estancia en el depósito municipal.

Además, si la Consejería de Medio Ambiente tiene que tomar cartas en el asunto por considerar el vehículo un residuo nocivo para la salud y el medio ambiente, la multa por abandonar un vehículo podría ascender a 30.000 euros.

¿Cómo justificar que el vehículo no está abandonado?

Puede ocurrir que te vayas de viaje durante un período que supere el mes o cualquier otra circunstancia que te impida mover el coche de sitio. Para demostrar que el vehículo no se encuentra abandonado tendrás que aportar fotocopia del permiso de circulación, tarjeta de Inspección Técnica con la última ITV pasada, seguro obligatorio y último recibo del impuesto de vehículos de tracción mecánica al corriente de pago. Tras pagar la multa y los gastos de la grúa y depósito, podrás retirarlo.

¿Se puede denunciar un vehículo abandonado?

Cualquier persona que detecte un vehículo abandonado en la vía pública puede notificarlo al ayuntamiento de dicha ciudad bien por teléfono, internet o de forma presencial, dependiendo del consistorio. Una vez denunciado, el órgano competente hará una primera inspección y si tras un mes el vehículo sigue en el mismo lugar levantará acta, formulará expediente de abandono y notificará a su dueño la retirada en el plazo de otro mes, trasladándolo al depósito municipal mientras tanto. Si no acude a por él, el vehículo irá a parar a un desguace para su destrucción.

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