Consejos de conducción para mayores de 65 años

Consecuentemente su papel como conductores, peatones y usuarios de la bicicleta es cada vez mayor, como también es cada vez más alto el número de fallecidos en accidentes de tráfico en este sector de la población.

Según datos de la DGT, durante 2014, un total de 477 personas mayores de 65 años fallecieron como consecuencia de un accidente de tráfico y en las próximas dos décadas esta cifra podría llegar a 800. Por este motivo, el RACE y la compañía Liberty Seguros se han unido para poner en marcha una campaña de formación en movilidad 360º que pretende mejorar la formación y la seguridad vial de las personas mayores.

¿Son buenos conductores los mayores de 65 años?

Los datos de siniestralidad demuestran que los peatones, conductores y ciclistas mayores de 65 años son especialmente vulnerables en el tráfico. Pero, ¿cómo se ven ellos en este sentido? Según datos del Observatorio Español de conductores, DUCIT, casi el 90 por ciento de los mayores de 65 años se definen como buenos conductores al volante, y con una actitud notable a la hora de enfrentarse ante una situación peligrosa que pueda surgir en la carretera.

Además, creen que por su experiencia de conducción y con los kilómetros recorridos no necesitan una formación especial para mejorar la seguridad al volante de su vehículo. Se sienten confiados en el coche por los años de práctica, creyendo que esa experiencia compensa los efectos de la edad.

Pero está claro que la edad no perdona a nadie y con el paso del tiempo se van perdiendo facultades para conducir, tanto físicas como psíquicas. Se producen despistes al disminuir tanto la capacidad de los órganos de los sentidos (especialmente vista y oído) como la rapidez de reflejos y la capacidad de concentración. Es importante en este sentido intentar no conducir de noche y en condiciones climatológicas adversas, cuando los problemas visuales se agudizan ante la falta de luz y el reflejo de las luces de otros vehículos

Las personas mayores notan más el cansancio al volante, especialmente cuando se hacen desplazamientos largos. Y además pueden tener limitaciones físicas a consecuencia de dolores articulares y musculares que van apareciendo con el paso de los años o falta de motricidad. Molestias que en muchos casos intentan paliarse con la ingesta de medicamentos, lo mismo que enfermedades temporales y crónicas que también van apareciendo en las personas con el paso del tiempo. Y muchas de estas medicinas son incompatibles con la conducción, ya que producen somnolencia y otros efectos secundarios que no se tienen en cuenta con el cuidado que requieren a la hora de conducir.

Los mayores conducen coches viejos

A la hora de conocer en qué coche se mueven, el 43,5 por ciento de los mayores de 65 años conducen vehículos que superan los 10 años de antigüedad y solo un 18 por ciento de loa automovilistas mayores tiene previsto cambiarlo en un futuro próximo. Por lo tanto, se trata de un sector de la población que se desplaza en coches con muchos años, por lo que en caso de accidente las posibilidades de perder la vida se duplican ya que no disponen de los sistemas de seguridad más actuales ni la capacidad de absorción de la carrocería en caso de choque de los coches más modernos.

La ciudad, el lugar más peligroso para los mayores de 65 años

La ciudad es el lugar más peligroso para los mayores de 65 años, ya que es en la zona urbana donde se contabiliza casi el 40 por ciento de los muertos por accidentes de tráfico.

El ratio de víctimas por accidente de tráfico por millón de habitantes de las personas mayores alcanza la cifra de 56,6 frente al 37,6 obtenida por la población entre 30 y 64 años, lo que indica que es 1,5 veces superior. No obstante, y a pesar de las alarmantes cifras, las víctimas mortales por atropellos en ciudad se han reducido en un 22 por ciento en 2014 respecto al año anterior, y han descendido un 5 por ciento los fallecidos mayores de 65 años por accidente de tráfico.

Pero ahora comienza a tomar protagonismo un nuevo tipo de siniestro, que está demostrando especial lesividad entre los mayores de 65 años: el uso de la bicicleta. Un análisis de la mortalidad de los usuarios de bicicleta, por tipo de vía y por grupos de edad, revela que casi la mitad de los ciclistas fallecidos en el año 2014 fueron personas mayores de 65 años, frente al 28,6 por ciento de ciclistas con edades comprendidas entre los 30 y los 64 años.

Campaña de seguridad vial para los mayores

Con el fin de incrementar la formación vial y por tanto la seguridad de las personas mayores en el tráfico, ya sean conductores, peatones o usuarios de la bicicleta, el RACE y Liberty ponen en marcha una campaña de formación integral 360º. Esta nueva formación destinada a los mayores de 65 años incluye cursos de conducción que se llevarán a cabo en el Circuito del Jarama, en Madrid, adaptados especialmente a este colectivo de la población.

En el temario que se les imparte se incluye la seguridad activa y pasiva, los últimos adelantos tecnológicos incorporados a la industria del automóvil, los cambios físicos y psíquicos que se producen en las personas a medida que avanza la edad y todas aquellas cuestiones que puedan ser de importancia para la mejora de la seguridad vial en aquellos conductores de más de 65 años.

Como conductores, en la parte práctica de los cursos que ponen en marcha RACE y Liberty, conocerán de primera mano las formas correctas de utilización del volante y como sentarse en el coche de la manera más segura, así como el funcionamiento de la nueva tecnología aplicada al vehículo, como el sistema de frenos ABS.

Como peatones, la campaña ofrece también consejos al colectivo de las personas mayores como peatón de la vía. De esta manera se tienen en cuenta los riesgos con los que actualmente se enfrentan en las ciudades, como la accesibilidad, los tiempos de duración de los semáforos o el peligro de cruzar por zonas no señalizadas para el paso de peatones, una de las causas de atropello más importantes en ciudad. Cruzar las calles únicamente por los pasos regulados por semáforo o pasos de cebra es vital para reducir accidentes de tráfico.

Y como usuarios de la bicicleta, en la ciudad el número de personas mayores de 65 años que las utilizan va siendo cada vez mayor, por lo que es también otro de los aspectos que se incluyen en la formación en seguridad vial. Dentro de la campaña itinerante “Movilidad senior, el camino de todos”, que recorre distintas ciudades de España, se informará a los ciclistas mayores sobre las condiciones de seguridad que deben de llevar los usuarios de la bici, para que su convivencia con el resto del tráfico sea lo más segura posible.