Qué dice la ley sobre la garantía de los recambios de segunda mano

Las piezas procedentes de vehículos al final de su vida útil deben ser preparadas para su reutilización en un centro autorizado de tratamiento (CAT). Solo estos centros pueden realizar esta preparación y deben comprobar que los componentes mantienen las condiciones de funcionalidad y seguridad necesarias para volver a utilizarse.

Además, la pieza preparada para reutilización debe ir acompañada de un certificado emitido por el CAT, aunque la información de ese documento puede aparecer incluida directamente en la factura.

Cuando compras el recambio como particular a una empresa, también se aplica la normativa de protección de los consumidores.

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Plazos legales: ¿durante cuánto tiempo están cubiertas las piezas de un CAT?

La regla general establece una responsabilidad del vendedor durante tres años desde la entrega del bien. Sin embargo, para los productos de segunda mano, vendedor y comprador pueden acordar expresamente un plazo inferior.

Ese periodo nunca puede ser inferior a 12 meses. Por tanto:

  • Si no se pacta expresamente un plazo inferior, se aplica el periodo general de tres años.
  • Si se acuerda un plazo de garantía más corto para la pieza usada, este debe ser de un año como mínimo.
  • El plazo comienza a contar desde la entrega, que normalmente queda acreditada mediante la factura, el tique o el albarán.

Así lo establece el artículo 120 del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios.

¿Tienes la misma protección si compras a un desguace autorizado que a un particular?

No. La protección cambia según quién te venda el recambio. En una compraventa entre particulares no se aplica la garantía legal de consumo. El Código Civil permite reclamar por un defecto oculto que ya existiera al vender la pieza, siempre que sea lo suficientemente importante como para impedir su uso normal o reducirlo de manera relevante.

Tipo de compra
Régimen aplicable
Plazo principal
Tipo de compra

CAT o vendedor profesional

Régimen aplicable

Normativa de consumidores

Plazo principal

Hasta 3 años; puede pactarse un mínimo de 1 año al ser usado

Tipo de compra

Venta entre particulares

Régimen aplicable

Código Civil

Plazo principal

6 meses para ejercitar acciones por vicios ocultos

¿Qué cubre exactamente la garantía de una pieza de desguace?

La garantía no significa que un recambio usado tenga que estar en las mismas condiciones que uno nuevo. Lo que protege es que la pieza sea conforme con lo que compraste, funcione para el uso previsto y presente las características que razonablemente puedes esperar teniendo en cuenta que es un producto de segunda mano.

Si existe una falta de conformidad, puedes solicitar en primer término la reparación o sustitución de la pieza, siempre que la solución elegida sea posible y no resulte desproporcionada. Si estas opciones no pueden aplicarse en las condiciones previstas legalmente, pueden proceder una reducción del precio o la resolución del contrato.

El estado de la pieza en el momento de la compra

Una pieza procedente de un CAT debe haber pasado previamente por un proceso de preparación para la reutilización. La normativa exige que mantenga su funcionalidad y seguridad o que pueda ser reparada antes de volver a utilizarse.

Por ejemplo, una pieza que presente una ausencia de componentes esenciales, un estado general deficiente o daños importantes que no puedan repararse no debe prepararse para su reutilización.

Esto no impide que un recambio usado presente un desgaste razonable. Lo importante es que ese desgaste sea compatible con la información facilitada en el momento de la venta y que la pieza pueda desempeñar correctamente su función.

Si el fallo se debe, en cambio, a un montaje incorrecto, una manipulación posterior o un uso inadecuado, será necesario determinar su origen antes de atribuir la responsabilidad al vendedor.

¿Qué ocurre con la mano de obra si hay que cambiar la pieza defectuosa?

La normativa también contempla los gastos necesarios para poner el bien en conformidad, entre ellos los de transporte, materiales y mano de obra.

Además, cuando la pieza se haya instalado correctamente antes de detectarse el defecto, la reparación o sustitución debe incluir su retirada y la instalación de la pieza reparada o sustituida, o bien la asunción de esos costes por parte del empresario.

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Cómo reclamar paso a paso si una pieza usada sale defectuosa

Si detectas un problema, no desmontes, repares ni manipules la pieza por tu cuenta sin dejar constancia del defecto. Cuanta más documentación puedas aportar sobre su compra, instalación y diagnóstico, más sencillo será acreditar qué ha ocurrido.

1. Conservar la factura de compra y el certificado del desguace

Guarda la factura, el albarán y cualquier documento relacionado con la compra. La factura permite acreditar cuándo recibiste la pieza y quién fue el vendedor.

También debes conservar el certificado del CAT correspondiente a la preparación para la reutilización. Este documento puede entregarse por separado o estar integrado en la propia factura.

2. Pide un informe al taller que detectó el fallo de la pieza

Si un taller comprueba que el recambio está defectuoso, pide que el diagnóstico quede por escrito. Conviene que el documento identifique la pieza, describa el problema encontrado y, cuando sea posible, determine si el fallo procede del propio componente o de otra causa, como un problema de montaje o una avería diferente del vehículo.

3. Reclamación formal y el papel de las Oficinas de Consumo

El primer paso debe ser comunicar el problema directamente al vendedor y solicitar una solución. Hazlo preferiblemente por un medio que permita dejar constancia de la fecha, el contenido y la respuesta recibida.

El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 recomienda seguir este proceso:

  • Reunir facturas, recibos, informes y comunicaciones.
  • Contactar primero con el vendedor.
  • Presentar una reclamación formal si no se alcanza una solución.
  • Acudir después, si es necesario, a una Oficina Municipal de Información al Consumidor o al organismo de consumo de tu comunidad autónoma.

También existe el Sistema Arbitral de Consumo, un procedimiento extrajudicial y gratuito para resolver determinados conflictos entre consumidores y empresas. Su utilización dependerá de que el establecimiento esté adherido o acepte someterse al arbitraje en ese caso.

En cualquier caso, no dejes pasar los plazos. Reclamar cuanto antes y aportar la factura, el certificado del CAT y un diagnóstico técnico claro puede facilitar considerablemente la resolución del problema.

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