El límite de emisiones de CO₂ de los coches no se aplica a cada vehículo individual, sino a la media de emisiones de los coches nuevos que vende cada fabricante. En la Unión Europea, ese límite es actualmente de unos 95 gramos de CO₂ por kilómetro de media, un umbral que se está endureciendo progresivamente y que marcará el futuro del mercado del automóvil.
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El transporte por carretera es uno de los principales responsables de las emisiones de CO₂. En España representa cerca del 27 % del total, lo que ha llevado a la Unión Europea y a los Estados miembros a aprobar normas cada vez más estrictas para reducirlas.
Estas medidas no solo afectan a los fabricantes, sino también a los conductores: influyen en el impuesto de matriculación, en las etiquetas ambientales y en el acceso a las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), obligatorias desde 2023 en los municipios de más de 50.000 habitantes. Pero ¿qué dice exactamente la ley sobre las emisiones de CO₂ de los coches y cómo te afecta?
¿Cómo regula la ley las emisiones de CO₂ de los coches?
Para controlar las emisiones de CO₂ del parque automovilístico, la Unión Europea ha optado por un sistema de objetivos medios aplicados a los fabricantes. En lugar de fijar un límite máximo para cada coche individual, la normativa obliga a las marcas a reducir progresivamente las emisiones medias de los turismos nuevos que venden cada año.
En la práctica, el promedio de emisiones de los coches nuevos vendidos por cada fabricante no puede superar, de media, los 95 gramos de CO₂ por kilómetro, medidos según el ciclo WLTP. Este objetivo se ha ido endureciendo con el tiempo y seguirá haciéndolo en los próximos años.
Cuando un fabricante supera ese límite medio, entra en juego el Reglamento (UE) 2019/631 del Parlamento Europeo y del Consejo. Esta norma establece sanciones económicas de 95 euros por cada gramo de CO₂ excedido y por cada vehículo vendido. Así, un solo gramo de exceso en un millón de turismos matriculados supondría una multa de 95 millones de euros.
Para evitar estas sanciones, las marcas pueden compensar sus emisiones calculando medias por grupo industrial o mediante asociaciones entre fabricantes. También pueden beneficiarse de reducciones adicionales si introducen tecnologías innovadoras que contribuyan a rebajar las emisiones de CO₂.
Emisiones de CO₂ según el tipo de vehículo
Los distintos tipos de vehículos presentan niveles de emisiones de CO₂ muy diferentes en función de su tecnología y sistema de propulsión. Los valores que se muestran a continuación son orientativos y corresponden a emisiones homologadas; y en la práctica pueden variar según el tipo de conducción, el entorno urbano o interurbano y el uso real del vehículo.
Vehículos Eléctricos
0
Híbrido enchufable (PHEV)
20-50 (según uso y modo eléctrico)
Híbrido no enchufable (HEV)
70–100
Gas (GLP o GNC)
90–120
Turismos de Gasolina
120–150
Turismos Diésel
100–130
Fuente: valores orientativos a partir de datos de emisiones homologadas WLTP publicados por fabricantes y de informes de la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA) y la Comisión Europea.
Fuera del ámbito de los turismos, otros tipos de vehículos presentan niveles de emisiones de CO₂ sensiblemente más elevados. Según datos agregados por tipo de vehículo, los vehículos comerciales ligeros, como furgonetas, registran emisiones medias que se sitúan aproximadamente entre 160 y 200 gramos de CO₂ por kilómetro, mientras que en el caso de los vehículos pesados, como camiones y autobuses, las emisiones pueden alcanzar valores de entre 500 y 700 gramos de CO₂ por kilómetro.
Estas categorías cuentan con objetivos de reducción de emisiones propios y marcos normativos específicos, distintos del que fija el límite medio de 95 gramos de CO₂ por kilómetro para los turismos. En el caso de las furgonetas, la normativa europea establece metas diferenciadas dentro del mismo reglamento, mientras que los vehículos pesados se rigen por una legislación específica con calendarios y objetivos distintos.
Qué ocurre si un fabricante supera el límite de emisiones
Cuando un fabricante no cumple el objetivo medio de emisiones de CO₂ fijado por la Unión Europea, se enfrenta a sanciones económicas. El Reglamento (UE) 2019/631 del Parlamento Europeo y del Consejo establece una multa de 95 euros por cada gramo de CO₂ excedido y por cada vehículo vendido. De este modo, un solo gramo de exceso en un millón de turismos matriculados supondría una sanción de 95 millones de euros.
Para evitar estas multas, los fabricantes cuentan con distintos mecanismos de flexibilidad. Pueden calcular sus emisiones de forma individual o por grupos industriales, así como establecer asociaciones con otras marcas para alcanzar el objetivo medio. Además, la normativa permite compensaciones adicionales si se introducen tecnologías innovadoras que contribuyan a reducir las emisiones de CO₂.
Cómo se endurecerán los límites de emisiones hasta 2030 y 2035
La regulación europea sobre emisiones de CO₂ seguirá endureciéndose en los próximos años. Como objetivo intermedio, los turismos nuevos deberán reducir sus emisiones un 55 % de aquí a 2030, mientras que en el caso de las furgonetas la reducción exigida será del 50 %.
A más largo plazo, la normativa europea establece que a partir de 2035 no podrán venderse automóviles nuevos con motor de combustión, aunque el uso de los vehículos ya existentes podrá mantenerse. Este calendario marca una transición progresiva hacia el vehículo eléctrico y obliga tanto a fabricantes como a administraciones públicas a acelerar el despliegue de infraestructuras y alternativas de movilidad con menores emisiones.
Cómo influyen las emisiones en el acceso a las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE)
La Ley de Cambio Climático, aprobada en España en 2021, establece que los municipios de más de 50.000 habitantes deben contar con Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). Desde enero de 2023, estas áreas pueden imponer restricciones a la circulación de los vehículos más contaminantes, aunque su implantación se está realizando de forma progresiva y con diferencias entre ciudades.
Aquí conviene aclarar una cuestión clave: las ZBE no se regulan en función del CO₂, sino de los contaminantes locales que afectan a la calidad del aire, como los óxidos de nitrógeno (NOx) o las partículas. Por eso, el criterio que se utiliza para limitar el acceso a estas zonas es la etiqueta medioambiental de la DGT, basada en la tecnología del vehículo y en la norma Euro que cumple, no en la cantidad de CO₂ que emite.
El CO₂ está relacionado con el consumo de combustible y con el impacto climático, y se regula a través de objetivos europeos de reducción de emisiones para los fabricantes. Sin embargo, un coche puede emitir poco CO₂ y aun así tener restricciones en una ZBE, o al contrario, emitir más CO₂ pero contar con una etiqueta que le permita circular, en función de su motor y de su norma Euro.
En términos generales:
- Los vehículos sin etiqueta o con distintivo A son los que afrontan mayores restricciones de acceso.
- Los coches con etiquetas B y C pueden verse afectados de forma progresiva, según la normativa de cada municipio.
- Los vehículos con distintivos ECO y CERO son los que cuentan, en general, con mayores facilidades de acceso y circulación. En esta categoría se incluyen los eléctricos, los híbridos enchufables y otros vehículos de bajas emisiones, como los microhíbridos y los modelos que funcionan con gas.
Según datos de la Dirección General de Tráfico y de Anfac, los vehículos sin etiqueta —principalmente gasolina anteriores a 2001 y diésel anteriores a 2006— representan en torno a 10 millones de turismos en España, cerca de un tercio del parque móvil. No obstante, las restricciones no se limitan exclusivamente a estos vehículos y pueden ampliarse a otros distintivos en función de la ciudad y del momento.
Preguntas frecuentes
A continuación respondemos a algunas de las preguntas más frecuentes:
¿Qué cantidad de CO₂ está permitida en los coches?
No existe un límite máximo de emisiones de CO₂ fijado por ley para cada coche individual. La normativa europea establece un objetivo de emisiones medias para los fabricantes, que actualmente es de 95 gramos de CO₂ por kilómetro en los turismos nuevos que venden en la UE. El límite se aplica al conjunto de vehículos matriculados por cada marca y no a un modelo concreto.
¿Qué coches no pueden circular en las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) a partir de 2026?
Depende de la normativa de cada ciudad, pero en general los vehículos sin etiqueta medioambiental son los que afrontan mayores restricciones. Se trata, sobre todo, de coches de gasolina matriculados antes de 2001 y diésel anteriores a 2006.
El acceso de los vehículos con etiquetas B y C puede limitarse de forma progresiva según el municipio, mientras que los coches con distintivos ECO y CERO suelen contar con mayores facilidades de circulación.
¿Cuál es el límite de emisiones de CO₂ en España?
España aplica los límites de emisiones de CO₂ fijados por la Unión Europea, por lo que no existe un umbral específico distinto a nivel nacional. El principal objetivo vigente es el ya mencionado límite medio de 95 gramos de CO₂ por kilómetro para los turismos nuevos.
Además, este marco se irá endureciendo en los próximos años, con una reducción del 55 % de las emisiones medias en 2030 y el objetivo de que a partir de 2035 solo se vendan coches nuevos sin emisiones directas de CO₂.
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