Durante las pruebas que se están llevando a cabo actualmente, y que corresponden al primer estudio de sillas infantiles de 2021 del ADAC, en el que participa el RACE y que verá la luz a finales del mes de mayo, se ha detectado un problema de seguridad grave con la silla Chicco en los modelos Kiros i-Size y Kiros i-Size Base. En las pruebas de colisión frontal y de impacto lateral realizadas con el maniquí Q1½, de 11 kg, la carcasa portabebés se desengancha de la base Isofix, lo que expone al niño a un elevado riesgo de lesiones en caso de accidente grave.

La base Isofix dispone de cuatro ganchos de sujeción que se enganchan a las dos barras metálicas que se encuentran en la parte inferior de la carcasa. Al colocar la carcasa, el indicador mecánico que hay en la parte delantera de la base pasa de rojo a verde. Al colocar todas las sillas y bases Isofix compradas para las pruebas, si se mira el indicador de frente en diagonal se puede ver en el indicador una pequeña franja roja, incluso si se presiona la carcasa sobre la base con mucha fuerza y se la mueve un poco para ver si está sujeta.

Durante las pruebas de impacto de estos dos modelos se abrieron los cuatro ganchos de sujeción, por lo que el portabebés se desprendió y salió disparado con el maniquí hacia delante. Una vez terminada la prueba, los ganchos de sujeción no parecieron haber sufrido daños a simple vista, y el indicador de la base estaba completamente rojo. El portabebés puede montarse de nuevo en la base después de la prueba, lo que lleva a pensar que el mecanismo de bloqueo no se rompe durante la prueba de impacto, sino que se desbloquea.

Se recomienda, por tanto, sujetar el portabebés con el cinturón del vehículo, no con la base Isofix. Se debe prestar atención a colocar y tensar el cinturón correctamente. Si se monta de esta forma, el portabebés ofrece buena protección en caso de accidente.

Para más información al respecto, los usuarios deben consultar con el fabricante.

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