La también llamada Carretera Madre conectó desde 1926 hasta 1985 las ciudades estadounidenses de Chicago y Los Ángeles, recorriendo el país de este a oeste a lo largo de casi 4.000 kilómetros.
TEXTO: JOSÉ MANUEL ANDRÉS
La cultura estadounidense no ha dejado de producir iconos mundialmente conocidos a lo largo de los siglos XX y XXI. Uno de los más reconocibles es la legendaria Ruta 66, ese trazado de asfalto plagado de moteles, paisajes desérticos y estepicursores, que así se llaman las bolas de paja movidas por el viento tan habituales del Oeste norteamericano.
La mítica Carretera Madre, como se llama también este trayecto entre Chicago y Los Ángeles, se estableció oficialmente en 1926, hace un siglo, con un recorrido de este a oeste a lo largo de todo el país y casi 4.000 kilómetros que atraviesan los estados de Illinois, Misuri, Kansas, Oklahoma, Texas, Nuevo México, Arizona y finalmente California.
La Carretera de Will Rogers, denominación elegida como homenaje a esta celebridad en los años treinta, popular humorista, comentarista, actor y cowboy de Oklahoma, fue promovida por Cyrus Avery, natural de ese mismo estado. Forma parte de la Red de Carreteras Federales de Estados Unidos desde su boceto original, fue señalizada en 1937 y no resultó completamente pavimentada hasta un año después, en 1938, pues en aquellos primeros años era de grava y tierra. Aunque inicialmente se pensó para su numeración el ’60’, lo redondo del ’66’ convenció a Avery, que creía firmemente en la sonoridad como un elemento de identificación inolvidable. El tiempo le dio la razón.
Precisamente con el objetivo de impulsar la completa y tardía pavimentación de la vía, se creó la U.S. Highway 66 Association, organización que tendría mucho que ver en su publicidad con el ánimo de favorecer el desarrollo de los negocios ubicados a lo largo del recorrido, algo que posteriormente determinó la inclusión de esta carretera en el imaginario popular americano.
El tráfico se fue multiplicando debido al amplio territorio que abarcaba el trazado. Además, lo llano del terreno que atravesaba determinó la concurrida presencia de camiones. Las pequeñas poblaciones a lo largo del recorrido vivieron entonces un notable desarrollo, con un sinfín de prósperos negocios como moteles, restaurantes, estaciones de servicio o talleres de reparación de vehículos.
Ni siquiera la presencia de algunos tramos peligrosos restó popularidad a la Ruta 66. Y es que, debido a la existencia de varios puntos críticos, llegó a ser popularmente conocida como Bloody 66 (Sangrienta 66). Con el tiempo, se trabajó para eliminar las curvas más delicadas pero uno de los fragmentos de mayor riesgo, ubicado en las Black Mountains de Arizona y plagado de horquillas pronunciadas y cuestas de gran desnivel, se mantuvo hasta 1953.
Turismo y material militar
Ya en esa década de los cincuenta, dos factores incrementaron exponencialmente el uso de la carretera. Por un lado cabe destacar el notable desarrollo de la industria bélica establecida en California. La Ruta 66, completamente pavimentada, se convirtió en el itinerario ideal para el transporte de material militar. Tanto que en Misuri, la importante base de Fort Leonard Wood se estableció junto al trazado por cuestiones logísticas.
El segundo factor de impulso fue el aumento considerable de desplazamientos de veraneantes procedentes del este rumbo a las idílicas playas californianas. Y es que además la carretera atravesaba el desierto de Arizona, cerca del Gran Cañón, con el cráter de Arizona como otra parada popular para los turistas. Esta circunstancia favoreció el desarrollo de otro tipo de negocios a lo largo del recorrido, como moteles temáticos basados en la cultura de los indios nativos, tiendas de curiosidades de lo más variopinto e incluso criaderos de reptiles para los más atrevidos.
La presencia de establecimientos y atracciones como las cuevas Meramec, promovidas como la guarida del famoso forajido Jesse James y próximas a San Luis, o el restaurante Big Texan, que ofrecía un filete de vaca de 72 onzas (unos dos kilos) gratis a todo aquel que pudiera comérselo entero en una hora, dotaron a la Ruta 66 de su identidad definitiva. También el establecimiento de cadenas de comida rápida como Red’s Giant Hamburgs, en Springfield (Misuri), que fue el primer restaurante drive-through con servicio directamente al coche, y el pionero de los McDonald’s, en San Bernardino (California).
El declive
Sin embargo, la Ley de Autopistas Interestatales, firmada por el presidente Dwight Eisenhower en 1956, marcó el inicio del declive. El mandatario, destinado como general en Europa durante la Segunda Guerra Mundial, tomó ejemplo de las admiradas autopistas alemanas y propuso un sistema de carreteras similar para Estados Unidos, que permitiese viajar a gran velocidad, sin paradas, de un extremo a otro del país. Además, como militar, también valoraba la posibilidad de desplazar tropas rápidamente en caso de emergencia.
La carretera sufrió múltiples modificaciones a lo largo de las tres siguientes décadas y asumió una lenta cuesta abajo hasta su descatagolación definitiva en 1985, después de la creación de múltiples rutas interestatales alternativas, mucho más modernas. Finalmente, la American Association of State Highway and Transportation Officials la desclasificó como ruta principal y dejó de existir oficialmente.
Otra vida
A partir de entonces algunos tramos se convirtieron en carreteras estatales, locales o caminos privados. Otros fueron abandonados. Sin embargo, con la llegada de los años noventa la antigua ruta revivió gracias a la creación de varias asociaciones en los estados por los que discurría. Misurí la declaró Ruta Estatal Histórica e incluyó en sus Parajes Estatales el tramo de Illinois a Kansas, una parte en Arizona fue catalogada en el Registro Nacional de Lugares Históricos y en Nuevo México se incluyó en los National Scenic Byway. Además, muchas ciudades todavía exhiben señales de la Ruta 66 y en San Bernardino se celebra un festival de automóviles característicos de la era dorada del trazado.
Hoy, la carretera más icónica de la historia estadounidense está muy viva, como demuestran las innumerables referencias culturales en la literatura, la música, el cine, la televisión y los videojuegos. Quién no ha oído hablar de la Ruta 66. Aunque actualmente ya no es posible recorrer el trazado de manera ininterrumpida entre Chicago y Los Ángeles, como hace un siglo, alrededor del ochenta por ciento de la carretera original y sus modificaciones posteriores se pueden transitar con un estudio detallado del recorrido a seguir.











