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La Fórmula E es el campeonato mundial de monoplazas eléctricos creado por la FIA con el objetivo de impulsar la innovación en movilidad sostenible y acercar la tecnología eléctrica al gran público. Su primera temporada se disputó en 2014-2015 con una idea, competir en circuitos urbanos, en el corazón de grandes ciudades, para mostrar que el automovilismo del futuro podía ser limpio, silencioso y tecnológicamente avanzado.

TEXTO: F. JAVIER HERNÁNDEZ

En sus inicios, la Fórmula E despertó el escepticismo de la mayoría por la limitada autonomía de las baterías, que obligaba a los pilotos a cambiar de coche a mitad de carrera. Sin embargo, el rápido desarrollo técnico permitió superar esa etapa. Con la llegada de los monoplazas Gen2 y posteriormente Gen3, la categoría logró coches más ligeros, potentes y eficientes, capaces de completar una carrera sin cambios y con sistemas de regeneración de energía mucho más sofisticados.

Uno de los pilares del crecimiento de la Fórmula E ha sido la implicación de grandes marcas de automóviles. Fabricantes como Audi, Porsche, Jaguar, Nissan, BMW, Mercedes-Benz y Maserati, entre otros, han participado en el campeonato, utilizándolo como un laboratorio de pruebas. A diferencia de otras categorías, la Fórmula E permite a las marcas desarrollar componentes clave como el motor eléctrico, el inversor y el software de gestión energética, áreas directamente relacionadas con los coches eléctricos de producción.

La influencia de la Fórmula E en los vehículos de calle es cada vez más evidente. Tecnologías como la mejora en la densidad energética de las baterías, la optimización de la regeneración en frenada, la eficiencia de los motores eléctricos y el desarrollo de software para gestionar el consumo han pasado de los circuitos a los modelos comerciales. Además, la experiencia adquirida en competición ayuda a las marcas a fabricar coches eléctricos más fiables, eficientes y atractivos para el consumidor.

En definitiva, la Fórmula E no es solo un campeonato de automovilismo, sino una plataforma de innovación que conecta la competición con la movilidad limpia del futuro, acelerando la transición hacia una industria automotriz más sostenible.

Citroën se enchufa a la Fórmula E para impulsar su futuro eléctrico

La incorporación de Citroën al Campeonato Mundial ABB FIA de Fórmula E marca un momento estratégico para la marca francesa, tanto en términos tecnológicos como de proyección de imagen global. Tras décadas de participación en competiciones como el Rally-Raid, el WRC o el WTCC, Citroën toma el camino de los monoplazas en la era de la movilidad eléctrica y sostenible. La marca ha enfatizado que su participación no se limita a lo deportivo, sino que refleja su visión sobre el futuro de la movilidad, describiéndola como una “aventura eléctrica, innovadora y apasionante” que encarna sus valores y compromiso con un transporte más responsable y sostenible.

El GEN3 Evo de Citroën.
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El monoplaza con el que Citroën compite, el GEN3 Evo, refleja el alto nivel tecnológico de la Fórmula E. Construido con un chasis ligero de fibra de carbono y equipado con un tren motriz totalmente eléctrico, el vehículo entrega hasta 350 kW (470 CV) en modo carrera, acelerando de 0 a 100 km/h en menos de dos segundos y alcanzando velocidades cercanas a 320 km/h. Sin embargo, más allá de la potencia, la Fórmula E requiere una gestión de energía extremadamente precisa: cada porcentaje de eficiencia puede traducirse en ventaja competitiva. Para Citroën, estos desafíos técnicos son oportunidades de transferencia tecnológica hacia sus vehículos eléctricos de calle. Tecnologías como la recuperación de energía en frenada, la optimización de baterías y la eficiencia de inversores y software de control de potencia son avances que pueden implementarse en futuros modelos de producción, beneficiando la movilidad eléctrica comercial.

Desde el punto de vista de la imagen de marca, la Fórmula E ofrece a Citroën una plataforma única para reforzar su posicionamiento como fabricante moderno, tecnológico y comprometido con la sostenibilidad. El diseño del GEN3 Evo, con su decoración tricolor inspirada en la bandera francesa, no solo conecta con la identidad nacional, sino que también comunica pasión, innovación y orgullo. Además, esta participación permite a Citroën acercarse a un público joven y digitalmente activo, segmento cada vez más relevante para las marcas de automoción. Las carreras urbanas, realizadas en el corazón de grandes ciudades, amplifican la visibilidad de la marca y fomentan la interacción directa con aficionados, consolidando su presencia global. La experiencia se enriquece aún más con pilotos de alto nivel como Jean-Éric Vergne y Nick Cassidy, cuya trayectoria refuerza la credibilidad deportiva y aporta narrativas de competitividad y rendimiento.

Para Citroën, la Fórmula E representa mucho más que una competición: es un laboratorio de innovación tecnológica y una herramienta para reafirmar su compromiso con la movilidad eléctrica, tanto en términos de ingeniería como de valores de marca. Los conocimientos adquiridos durante el campeonato se transfieren directamente a los desarrollos de vehículos de producción, mientras que la visibilidad internacional y la asociación con un deporte pionero ayudan a proyectar una imagen renovada en el contexto de la transición energética global.

De Stuttgart al podio eléctrico: el desafío de Porsche en la Fórmula E

La llegada de Porsche al Campeonato Mundial ABB FIA de Fórmula E supuso un hito en la evolución deportiva y tecnológica del fabricante alemán. Históricamente asociado al automovilismo clásico y a los motores de combustión, Porsche decidió en 2019 incorporarse a la principal competición de vehículos 100 % eléctricos, marcando su regreso a las carreras de monoplazas tras casi tres décadas y dando un paso firme hacia la electrificación y la innovación sostenible.

Porsche 99X Electric Gen3.
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El debut se produjo en la temporada 2019/2020 con el TAG Heuer Porsche Formula E Team. Desde el inicio, la marca demostró un alto nivel competitivo al lograr podios en sus primeras participaciones, evidenciando la solidez técnica de su proyecto. Con el paso de las temporadas, Porsche consolidó su presencia entre los equipos punteros del campeonato, acumulando más de una decena de victorias y alcanzando tres títulos mundiales, incluidos los Campeonatos de Equipos y de Constructores en la temporada 2024/2025.

Paralelamente a su equipo oficial, Porsche desarrolló una exitosa red de equipos clientes. Escuderías como Andretti Formula E y, más recientemente, Cupra Kiro han competido con el Porsche 99X Electric, el monoplaza diseñado en Weissach. Este vehículo, en sus versiones GEN3 y GEN3 Evo, representa el núcleo tecnológico del proyecto, combinando eficiencia energética, rendimiento y fiabilidad en un entorno altamente competitivo.
Más allá del ámbito deportivo, la Fórmula E actúa como un laboratorio de innovación para Porsche. La competición permite experimentar con tecnologías avanzadas de gestión de energía, trenes motrices eléctricos y aerodinámica, para transferir el aprendizaje al desarrollo de vehículos de producción. Sistemas de alta eficiencia empleados en el 99X Electric han servido de inspiración para modelos de calle como el Porsche Taycan y para futuros eléctricos de la marca.

Las alianzas tecnológicas han sido fundamentales en este proceso. Colaboraciones con empresas especializadas, como Ansys en el ámbito de la simulación avanzada, han permitido optimizar el uso de la energía y mejorar el rendimiento global del monoplaza. Otros socios aportan soluciones en áreas clave como almacenamiento energético, sensores y materiales de alto rendimiento.

Porsche ha reafirmado su compromiso a largo plazo con la Fórmula E al confirmar su participación en la futura era GEN4, asegurando su presencia en el campeonato al menos hasta 2030. Esta decisión subraya su apuesta por seguir desarrollando tecnologías punteras de regeneración energética y rendimiento eléctrico.

Desde el punto de vista de imagen y marketing, la Fórmula E ha reforzado el posicionamiento de Porsche como una marca innovadora, sostenible y orientada al futuro. La asociación con TAG Heuer, así como iniciativas dirigidas a públicos más jóvenes y concienciados con el medio ambiente, han ampliado el alcance de la marca. El entorno urbano y global de los E-Prix, junto con diseños inspirados en ciudades y culturas locales, ha permitido a Porsche conectar con nuevas audiencias.

Nissan acelera hacia el futuro eléctrico en la Fórmula E

Desde su creación en 2014, el Campeonato Mundial ABB FIA de Fórmula E transformó el automovilismo al introducir monoplazas totalmente eléctricos compitiendo en circuitos urbanos alrededor del mundo. Esta categoría no solo acercó la competición al centro de las grandes ciudades, sino que también se consolidó como una plataforma clave para impulsar la movilidad sostenible y la innovación tecnológica. Para Nissan, marca con una larga trayectoria en el desarrollo de vehículos eléctricos, la Fórmula E representó una oportunidad estratégica que iba mucho más allá del deporte.

Nissan e-4ORCE 05.
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Nissan debutó en la Fórmula E en la quinta temporada (2018-2019), convirtiéndose en el primer y único fabricante japonés en el campeonato en ese momento. Su entrada se produjo mediante una alianza con el equipo e.dams, lo que permitió a la marca integrarse progresivamente en la competición y adquirir experiencia en un entorno altamente competitivo. Con el paso de las temporadas, Nissan fue reforzando su implicación hasta dar un paso decisivo en 2022, cuando adquirió completamente el equipo, transformándolo en una estructura oficial bajo control total de la marca.

Este cambio marcó un punto de inflexión en su proyecto deportivo. Nissan pasó de ser un socio técnico a liderar plenamente su programa de Fórmula E, con identidad propia, desarrollo interno y una dirección estratégica alineada con sus objetivos globales de electrificación. Los resultados no tardaron en llegar: en la temporada 2024/25, Oliver Rowland se proclamó campeón mundial de pilotos y el equipo Nissan alcanzó el tercer puesto en el campeonato de equipos, el mejor resultado de su historia en la categoría.

La Fórmula E también ha funcionado como un auténtico laboratorio tecnológico para Nissan. Las exigencias extremas de eficiencia energética, gestión de la potencia y regeneración en los monoplazas eléctricos han permitido acelerar el desarrollo de soluciones aplicables a los vehículos de calle. Un ejemplo destacado es la tecnología e-POWER, que ofrece una experiencia de conducción eléctrica mediante un sistema en el que el motor de combustión actúa únicamente como generador. La experiencia adquirida en competición ha influido directamente en este tipo de soluciones, donde cada vatio de energía cuenta.

Además, Nissan ha reforzado su programa mediante colaboraciones con socios tecnológicos de primer nivel, como Marelli, y ha demostrado su compromiso a largo plazo al convertirse en el primer fabricante en confirmar su participación en la era Gen4 (2026–2030), una etapa clave para el futuro de la Fórmula E.

Más allá de lo deportivo y lo técnico, la Fórmula E ha sido una herramienta fundamental para fortalecer la imagen global de Nissan como líder en movilidad eléctrica. Correr en ciudades emblemáticas y con una estética inspirada en la cultura japonesa ha permitido a la marca conectar con nuevos públicos urbanos y transmitir un mensaje claro de innovación, sostenibilidad y visión de futuro.

De la calle al circuito: CUPRA conquista la Fórmula E

Desde su nacimiento en 2018, CUPRA ha construido una identidad basada en la deportividad, la innovación y la progresión tecnológica, valores que han encontrado en la Fórmula E su escenario ideal.

Porsche 99X Electric WCG3 de CUPRA.
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La llegada de CUPRA a la Fórmula E se produjo de manera oficial con la introducción de la era Gen3, cuando se asoció con ABT, uno de los equipos históricos de la categoría, bajo el nombre ABT CUPRA Formula E Team. Esta primera etapa supuso una clara declaración de intenciones: demostrar el compromiso de CUPRA con la electrificación del automovilismo y posicionarse en una de las disciplinas más exigentes desde el punto de vista tecnológico, donde la eficiencia energética y la gestión de baterías son tan decisivas como la velocidad.

Un paso clave en la evolución del proyecto llegó en la temporada 2024/25 con la creación del equipo CUPRA KIRO, fruto de la alianza con Kiro Race Co. Esta nueva estructura marca un salto estratégico al integrar la experiencia de CUPRA con la tecnología de Porsche Motorsport, utilizando el paquete del Porsche 99X Electric WCG3, doble campeón mundial. Esta colaboración refuerza la ambición competitiva de la marca y eleva su nivel técnico dentro del campeonato.

La Fórmula E se ha convertido para CUPRA en un banco de pruebas fundamental. Aspectos como el frenado regenerativo, el software de gestión energética o la durabilidad de los sistemas eléctricos bajo condiciones extremas generan aprendizajes que se transfieren directamente a sus vehículos de calle, como el CUPRA Born, el CUPRA Tavascan y futuros modelos totalmente eléctricos.

En el plano de la imagen, la presencia de CUPRA en la Fórmula E ha fortalecido su posicionamiento global. La categoría, asociada a innovación, sostenibilidad y carreras en entornos urbanos, encaja con la identidad de la marca. La librea del equipo CUPRA KIRO, dominada por el característico color cobre, seña de identidad de CUPRA, refuerza visualmente este mensaje y conecta con un público joven y global en escenarios icónicos como Mónaco, Londres o Ciudad de México.

A nivel deportivo, el proyecto ha mostrado una progresión constante. Tras sumar puntos, podios y consolidarse en la parrilla. CUPRA KIRO logró su primera victoria en un E-Prix en Yakarta, un hito que confirma la madurez y el potencial del equipo.

Pepe Martí, joven piloto español de 20 años, ha firmado con el equipo Cupra Kiro para temporada 2025‑26, donde tendrá a Dan Ticktum como compañero. Su llegada supone un impulso para Cupra y una gran oportunidad para Martí de consolidarse en el automovilismo internacional en plena expansión del certamen eléctrico.

De cara al futuro, la Fórmula E se perfila como una plataforma clave para CUPRA, tanto en el desarrollo tecnológico como en su estrategia de marketing global, demostrando que el rendimiento y la pasión por la competición pueden convivir con un enfoque sostenible y eléctrico.

El instinto felino se electrifica

La llegada de Jaguar al Campeonato Mundial ABB FIA de Fórmula E supuso un auténtico punto de inflexión tanto para la propia competición como para la histórica marca británica. Fundada en 1922 y reconocida durante décadas por sus elegantes berlinas y deportivos de altas prestaciones con motores de combustión, Jaguar se enfrentaba al reto de adaptarse a un nuevo paradigma industrial marcado por la electrificación, la sostenibilidad y la innovación tecnológica. La Fórmula E se presentó como el escenario ideal para afrontar esta transición sin renunciar a su ADN competitivo.

Jaguar I-Type 7.
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Jaguar debutó oficialmente en la temporada 2016-2017 con el equipo Jaguar Racing, convirtiéndose en el primer fabricante premium en comprometerse plenamente con el campeonato eléctrico. Desde el inicio, la marca entendió la Fórmula E como un laboratorio de desarrollo tecnológico, una plataforma deportiva de alto nivel y una herramienta de comunicación global capaz de reforzar su posicionamiento en un mercado en plena transformación.

Los primeros años no estuvieron exentos de dificultades. En un campeonato caracterizado por la igualdad técnica y la complejidad de la gestión energética, Jaguar tuvo que enfrentarse a problemas de fiabilidad, falta de rendimiento y errores propios de un proyecto joven. Sin embargo, esta etapa inicial fue clave para adquirir experiencia y sentar las bases de un crecimiento sostenido. A partir de la temporada 2018-2019, el equipo comenzó a mostrar una notable evolución, logrando sus primeros podios y victorias, y consolidándose progresivamente como uno de los referentes técnicos de la parrilla.

Este progreso se hizo especialmente visible durante la era Gen2, en la que Jaguar destacó por la eficiencia y competitividad de su tren motriz. La marca no solo se estableció como un aspirante habitual a los puestos de cabeza, sino que también desempeñó un papel relevante en la transición hacia la normativa Gen3.

La relación entre Jaguar y la Fórmula E es profundamente bidireccional. Los avances en motores eléctricos, software de gestión energética, sistemas de regeneración de energía y eficiencia térmica han tenido una aplicación directa en los vehículos de producción de la marca. Modelos como el Jaguar I-PACE se benefician de aprendizajes derivados de la competición, especialmente en aspectos como la optimización de baterías, el control de la entrega de potencia y la eficiencia global. La Fórmula E permite a Jaguar acelerar sus procesos de investigación y desarrollo en condiciones extremas, algo difícil de replicar únicamente en entornos de laboratorio.

Más allá del ámbito técnico, la Fórmula E ha sido clave en la evolución de la imagen de Jaguar. Su presencia en un campeonato 100 % eléctrico ha reforzado la percepción de la marca como un actor moderno, innovador y comprometido con la sostenibilidad. En el marco de su estrategia “Reimagine”, orientada a la electrificación total de su gama, la competición ha servido como un escaparate creíble y coherente de su visión de futuro, además de conectar con un público urbano, joven y global.

Cuando la elegancia se encuentra con la potencia: DS en la Formula E

Desde su incorporación al campeonato eléctrico, la marca francesa ha utilizado esta plataforma no solo como un escaparate para demostrar su rendimiento, sino como un auténtico laboratorio tecnológico y un instrumento estratégico para definir su identidad en la era de la movilidad sostenible. La Fórmula E ha permitido a DS combinar innovación, diseño y tecnología avanzada, consolidando su reputación como un fabricante premium comprometido con el futuro del automóvil limpio.

DS E-TENSE FE25.
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DS Automobiles se sumó a la Fórmula E en la temporada inaugural 2015-2016, cuando la competición aún estaba dando sus primeros pasos y se perfilaba como el futuro del automovilismo eléctrico. Inicialmente, la marca francesa entró como socio técnico, colaborando en aspectos de desarrollo y asistencia, pero pronto escaló hasta convertirse en constructor oficial. El verdadero punto de inflexión llegó con la alianza con el equipo Techeetah.

Esta asociación, hoy histórica, permitió a DS disputar los primeros puestos del campeonato y lograr títulos tanto en la categoría de pilotos como en la de equipos, gracias a figuras como Jean-Éric Vergne. Este éxito no solo consolidó a DS como referente tecnológico en la Fórmula E, sino que también reforzó su capacidad para traducir la experiencia deportiva en innovación aplicable a sus modelos de calle.

La Fórmula E funciona para DS como un laboratorio en condiciones extremas. Cada componente desarrollado en pista tiene un impacto directo en los modelos de producción. La eficiencia de los motores eléctricos, la optimización de los inversores y la gestión térmica derivan de la experiencia competitiva y se integran en los vehículos híbridos enchufables y 100 % eléctricos de la marca. Esta transferencia tecnológica fortalece la estrategia de electrificación de DS, alineada con los objetivos globales de reducción de emisiones y eficiencia energética, y demuestra que la innovación en la competición puede traducirse en beneficios tangibles para los clientes.

Más allá de la tecnología, la Fórmula E cumple un papel fundamental en la construcción de la imagen de DS. La marca francesa se presenta como un referente de lujo, innovación y estilo, y el campeonato eléctrico, con sus carreras en entornos urbanos y su enfoque sostenible, refuerza esta narrativa. La modernidad, la elegancia y el compromiso con el futuro son valores que se reflejan tanto en el rendimiento de sus monoplazas como en sus vehículos de calle. Además, los éxitos deportivos aportan credibilidad a su discurso tecnológico.

La participación de DS en la Fórmula E ejemplifica cómo la competición puede integrarse de manera estratégica en la visión global de una marca. Desde sus primeros pasos en el campeonato, pasando por la transferencia tecnológica a los modelos de calle, hasta la consolidación de una imagen moderna y sostenible, DS ha convertido la Fórmula E en un pilar clave de su identidad. La marca no busca solo acumular victorias en pista, sino demostrar que rendimiento, lujo y electrificación pueden coexistir en una misma visión del automóvil del mañana, haciendo de la Fórmula E mucho más que una simple carrera: un laboratorio de innovación y un escaparate de la movilidad del futuro.